Economía

Irlanda sale del agujero de la intervención

Crónica económica

Jueves 19 de enero de 2012
No todo va a ser fracasos y malas noticias. Irlanda, desde mediados del año pasado, está haciendo ver que se puede salir de la situación de crisis que vivimos. Este jueves la Comisión Europea, el BCE y el FMI han corroborado que cumple con el programa de reducción del déficit.

La troika de las tres instituciones que coordinan el rescate de Irlanda, Grecia y Portugal (El FMI, la CE y el BCE), ha publicado sus conclusiones sobre la marcha del programa de Irlanda para encauzar la grave situación de sus finanzas públicas.

Antes que nada hay que recordar qué situación llegó a alcanzar Irlanda, y cómo. Experimentó un boom inmobiliario financiado con los bajos tipos de interés del BCE durante los primeros años del siglo. Es un caso, en ese sentido, paralelo al de España. Pero cuando aparecieron las primeras dificultades, con los primeros síntomas de la crisis financiera, el Estado asumió todas las pérdidas derivadas de los préstamos fallidos. El objetivo era darle estabilidad y seguridad al sistema financiero irlandés, muy sobredimensionado en comparación con el tamaño de su economía.

Cuando emergieron esas pérdidas, el coste que tuvo que asumir el Estado fue descomunal. Tanto, que pasó del superávit de 2006 y las cuentas equilibradas de 2007 a un déficit del 7,3 por ciento en 2008, el 14,4 en 2009 y un apabullante déficit del 32,4 por ciento del PIB en 2010. Es decir, que el Estado asumió pagos que, sobre sus ingresos, suponían uno de cada tres euros que produce el país. Aterrador.

La tarea que tenía encomendada Irlanda era titánica. Reducir el déficit en 22 puntos del PIB: del 32,4 al 10,6 por ciento. Y lo ha logrado. Según la primera estimación, ha cerrado 2011 con un déficit del 10 por ciento del PIB. Una vez conseguido esto, es más fácil cumplir con el déficit del 8,6 por ciento del PIB que tiene marcado para 2012. Es más, parece un objetivo poco ambicioso para lo que ya ha hecho el país.

Además, Irlanda ha progresado en otro aspecto muy importante, y en el que también debemos vernos reflejados: la reforma del sistema financiero. Las dos principales entidades tenían que realizar ventas para captar capital y reforzar su posición financiera. Han logrado 15.000 millones de euros; más de lo inicialmente previsto.

El año pasado, Irlanda creció un 1 por ciento, según las estimaciones de la troika. Pero espera que la vuelta a la recesión europea lleve a Irlanda a un magro crecimiento de medio punto porcentual. Es poco, claro está, pero será mejor que la media de Europa, dentro o fuera del euro.

El programa de austeridad pública está detrayendo demanda interna, lo que contribuye a la caída de la actividad. Pero el crecimiento de Irlanda depende sobre todo de las ventas en el exterior, y las exportaciones no se comportaron mal el pasado año, pero este, con la UE al borde de la recesión y el Reino Unido, en concreto, siguiendo el mismo camino, le resultará más difícil seguir creciendo. Con todo, Irlanda, que es ya uno de los países más libres económicamente, ha seguido haciendo reformas para liberalizar su economía, lo que facilita su recuperación.

Irlanda tiene todavía un as en la manga, y es la venta de empresas públicas. Una de las primeras cosas que hizo Irlanda a finales de los 70 fue la venta masiva de empresas públicas, que ayudaron a aliviar la situación financiera de su Estado y a mejorar la productividad de la economía. Pero la tentación de los Estados de crearlas ha vuelto a aumentar la lista de ellas, y ahora se podrían volver a vender.

TEMAS RELACIONADOS: