Egipto
Jueves 02 de febrero de 2012
La tragedia en el estadio de Port Said ha devuelto al centro de la ira popular a las fuerzas de seguridad egipcias, que ya se encontraban en niveles mínimos de aceptación tras las revueltas que acabaron con el régimen de Hosni Mubarak.
El primer ministro egipcio, Kamal el Ganzouri, ha comunicado al Parlamento, en una sesión extraordinaria, que el Gobierno ha aceptado la dimisión del gobernador de Port Said, el general de División Mohamed Abdulá, y ha cesado a los dos mandos policiales responsables de los agentes desplegados en el estadio de fútbol de esta localidad por los incidentes que han dejado más de 70 muertos y un millar de heridos.
El Ejecutivo también ha destituido a todos los miembros de la Junta Directiva de la Federación de Fútbol egipcia, que, tras la tragedia al término del partido de liga entre los equipos El Ahly y El Masry, decidió anular todos los encuentros de la jornada, según ha informado el diario 'Al Ahram'.
Los directivos de la Federación serán investigados para aclarar los motivos por los que decidieron autorizar la celebración del partido a pesar de la alta probabilidad de que se registraran enfrentamientos violentos.
Por otra parte, el fiscal general de Egipto, Abdel Meguid Mahmoud, ha ordenado este jueves interrogar a los 51 detenidos por su presunta implicación en los incidentes violentos registrados en Port Said, según 'Al Ahram'.
Tras realizar una visita de inspección al estadio, Mahmoud ha solicitado a todos los ciudadanos que tengan vídeos de los incidentes que los remitan a la Fiscalía General para poder esclarecer lo sucedido.
Este episodio violento, que ha sido mayor tragedia deportiva de la historia reciente de Egipto, ha provocado la anulación de todos los encuentros de liga y sendas reuniones extraordinarias del Parlamento y del Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas, que ha decretado tres días de luto oficial.
El club Al Ahly suspende las actividades de todas sus secciones deportivas
El club egipcio Al Ahly, cuyo equipo de fútbol se vio envuelto el miércoles en la mayor tragedia del deporte egipcio, ha decidido suspender las actividades deportivas de todas sus secciones de forma indefinida.
El presidente del Al Ahly, uno de los clubes deportivos más populares del continente africano, Hasan Hamdi anunció también que sus equipos no volverán a jugar en los próximos cinco años en la localidad de Port Said, donde anoche se produjeron los enfrentamientos con el equipo local que dejaron más de 70 muertos.
Las suspensión de las actividades deportivas afectará a todas las competiciones, tanto nacionales como internacionales, en los 19 deportes en los que está presente el Al Ahly.
Se da la circunstancia de que muchas selecciones nacionales egipcias se nutren fundamentalmente de los integrantes del club Al Ahly (que significa "El Nacional"), por lo que el golpe global al deporte egipcio puede ser de gran magnitud.
En su rueda de prensa en la sede del club, en el acomodado barrio cairota de Zamalek, Hamdi declaró también un luto de 40 días y anunció la apertura de una cuenta bancaria para recoger donativos destinados a las familias de las víctimas mortales, en la que Al Ahly ya ha ingresado un millón de libras egipcias (unos 120.000 euros)
La Asamblea Popular egipcia (el Parlamento) ha tenido especial protagonismo el día después de la tragedia, tanto por la comparecencia del primer ministro Al Ganzouri como por la decisión de dos de sus comisiones, que han exigido el cese del fiscal general y del ministro del Interior, Mohamed Ibrahim, por los continuos episodios violentos que vive el país.
Las Comisiones de Juventud y de Defensa y Seguridad Nacional han sido los dos órganos parlamentarios que han exigido respectivamente la dimisión del fiscal general del Estado y del ministro del Interior, según ha informado el portal Independent Egypt.