Cultura

¿Cómo nos entretendremos en el futuro?

cascos de realidad virtual, mascotas robotizadas, televisiones enrollables...

Jueves 02 de febrero de 2012
Hallar una respuesta a cómo nos entretendremos en el futuro no es sencillo. Hacerlo exige un ejercicio de predicción que no deja de estar exento de riesgos dada la dificultad de los investigadores por conocer a día de hoy de qué manera consumiremos ocio de aquí a unos años. Sin embargo, expertos en tecnología, consumo e innovación dan a conocer a EL IMPARCIAL su opinión sobre las tendencias que ya comienzan a abrirse paso.


En los últimos diez años, la relación entre el espacio físico y la red digital en el ámbito del ocio se ha visto reducida sobremanera. La tecnología Kinect, que permite interactuar con la videoconsola mediante el movimiento corporal y comandos de voz, o la inclusión de la pantalla táctil en los dispositivos móviles, han posibilitado que dicha interacción haya sido naturalizada.

Así lo cree Felipe Romero, socio-director de TCAnalysis, agencia especializada en tendencias de consumo, comunicación y nuevas tecnologías. Coincide con él Jaime García Cantero, profesor de Innovación en la Escuela de Organización Industrial (EOI), quien opina que “asistimos a avances que hacen posible combinar el mundo digital con el físico”, lo que tiene "mucha potencialidad en el ocio", ya que permite poner en relación "lo virtual con lo terrenal”.

Ocurre que, a juicio de César del Barrio, gerente en Tecnocom de Soluciones para la Gestión Inteligente de la Información, el usuario “se está acostumbrando a que la interacción entre los sistemas deje de realizarse a través del teclado o el ratón”, lo que conduce a que, por ejemplo, mandos inalámbricos como los que se utilizan para jugar a la videoconsola Wii "terminen usándose en otros ámbitos cotidianos, incluido el profesional”, dice este experto.

Ejemplo de tecnología de interacción Kinect.


Máquinas cada vez más inteligentes
Sobre las novedades tecnológicas que están por venir, Del Barrio comenta que será posible que, mediante un sistema de interfaz en 3D, dispongamos de paneles informativos virtuales en localizaciones turísticas similares a los que manejaba Tom Cruise en la película Minority Report. “Está previsto, además, que este año salgan al mercado televisiones y ordenadores portátiles con reconocimiento de habla y gestos”, añade Del Barrio, quien detalla que el concepto smart tv marcará el futuro de las televisiones, que contarán con un sistema multifunción que permitirá conectarse a Internet, entre otras posibilidades.

Pero hay más. A su entender, las pantallas, cuyo grosor cada vez es más fino, terminarán siendo “flexibles”. Así, será posible “disponer de una televisión que podrá ser enrollada y transportada”. Del Barrio desvela que Sony ha desarrollado ya un “casco de realidad virtual que cuesta unos 800 euros y que incluye dos monitores LCD de alta definición”. Una vez conectado a una televisión o a una Playstation, “permite visualizar una pantalla de unas 700 pulgadas en 3D”. En cinco años, “el equivalente a este aparatoso casco serán unas gafas pesadas”, prevé este experto.

Por ahora, se está trabajando en "reunir en un único dispositivo todas las funciones posibles”. Es lo que se llama la hiperconectividad o el Internet de las cosas, es decir, conseguir que “todo esté conectado con todo”, incluidos elementos estáticos como una lavadora que, afirma, “también terminará por formar parte de una gran red en el hogar”.

Carlos Balaguer, vicerrector de Innovación y Transferencia de la Universidad Carlos III, sabe de lo que habla Del Barrio. Como experto en robótica y automatización, cree que la sociedad tiende a estar cada vez más "tecnificada". A su juicio, pese a que ahora los electrodomésticos y computadoras todavía no se pueden mover, en un futuro no muy lejano sí lo harán. No duda, por tanto, de que en el ámbito del ocio lleguen a desarrollarse juegos de entretenimiento en forma de “robots reales que se muevan”.


Será posible, por ejemplo, disfrutar de una mascota robotizada en casa que se distinguirá de una real no sólo por su aspecto, sino también porque podrá ser modificada para hacerla más inteligente. Esta realidad que se avecina “cambiará la forma que tenemos de vivir” ya que, según su previsión, los robots formarán parte de nuestra cotidianidad. Para llevar a cabo tal adaptación, este investigador cree que será necesario contar con aparatos “que no se rompan con facilidad y que no tengan un coste desorbitado”, además de un sistema de regulación que nos permita saber qué hacer si fallan, legislación que nos “proteja” ante estos seres artificiales y, lo que es más importante, inversión en I+D en robótica dado que, afirma, ha caído “drásticamente en los últimos años”, lo que ha provocado que algunas empresas “hayan quebrado” y otras “hayan dejado de dedicarse a investigar sobre esta materia”.



La fabricación aditiva es otra tecnología emergente y con posibilidades de aplicación en el ocio. Íñigo Felgueroso, director gerente de la Fundación Prodintec, explica en qué se basa este sistema de fabricación: “A diferencia de la forma de impresión actual, que consiste en un espesor de tinta pequeño sobre una hoja de papel, este método permite obtener una pieza en tres dimensiones mediante el uso de láseres u otros materiales que pueden compactarse”. Dada la complejidad que entraña comprender este proceso, Felgueroso pone un ejemplo para explicarlo: “Imagina que quieres cambiar la carcasa de tu móvil porque ha dejado de gustarte y te interesa personalizarla con tu nombre. Pues bien, a través de la fabricación aditiva diseñarías esta pieza en el ordenador, la imprimirías y la colocarías en el teléfono”.

Se trata del llamado e-manufactury. “Primero fueron los artesanos, luego la industrialización y, ahora, la fabricación digital”, es decir, “obtener la pieza a partir de un diseño digital evitando el proceso de creación manual desarrollado a partir de la Revolución Industrial”, afirma.



El usuario como creador
Sergi Jordà, doctor en Ciencias de la Computación y de la Comunicación Digital, cree que no es posible predecir si una tecnología tendrá el éxito esperado pese a lo novedosa que parezca. Así ocurrió con el dispositivo electrónico tipo tablet -como el Ipad de Apple-, que “se conocía hace diez años, pero que no ha encontrado su hueco en el mercado hasta ahora”.

Jordà, del grupo de tecnología musical de la Universidad Pompeu Fabra y creador del Reactable, una aplicación que permite crear música a través de una pantalla táctil en mesas especiales y en teléfonos móviles, afirma que con la llegada de los smartphones “un tercio de las aplicaciones para hacer música están dirigidas a estos aparatos”.

“Cada vez hay más herramientas informativas que facilitan el análisis de canciones, algo que ayuda a que el usuario sea capaz de hacer sus propias versiones”, comenta Jordà, quien sostiene que pasaremos de ser considerados "consumidores pasivos" a "proactivos". Aplicaciones como la inventada por él y su equipo ayudan a comprender a qué se refiere. “Ha llegado un momento en el que los músicos profesionales no tienen mejores herramientas para crear música que las que pueden estar al alcance del usuario desde casa”, dice. Cuando este proceso de creación digital sea legal y los contenidos puedan ser compartidos sin trabas, Jordà cree que llegará “el fin de la industria musical tal y como la conocemos ahora”. Dada la buena acogida que ha tenido su invento, afirma que seguirá trabajando en el desarrollo de nuevas herramientas encaminadas a dotarlo de sistemas de creación "cada vez más refinados".

Tecnología musical Reactable en una mesa, también aplicada en móviles táctiles. (Foto: www.reactable.com)


La forma en la que cambiará el papel del usuario acapara también la atención de García Cantero, quien sostiene que “el espectador dejará de opinar sobre la obra que consume para pasar a transformarla”. De esta forma, cree que nos convertiremos en creadores mediante la “reelaboración” de los datos de los que dispondremos. Así, pese a que durante años “han evolucionado más las plataformas que los contenidos”, cree que esta circunstancia puede cambiar.

Tecnología en permanente evolución
García Cantero resalta el modo en el que los espacios dedicados al ocio se han visto ampliados gracias a las aplicaciones tecnológicas que lo han hecho transportable: “El entretenimiento se está apropiando de los tiempos muertos, es decir, de lugares como el metro o del paseo que damos de casa al trabajo”. Se trata de una visión que comparte Romero, quien se refiere a la tendencia on-share, es decir, a la “compartición de experiencias y momentos de consumo en distintos dispositivos” como ocurre con aquellas aplicaciones que permiten ver un contenido audiovisual en la televisión y pasarlo al teléfono móvil en caso de tener que interrumpir su visionado. "Con este tipo de herramientas podremos dar continuidad a los momentos de diversión”, sostiene.



A las opiniones del resto de expertos consultados, José Luis Angoso, director de Innovación de Indra, añade varias ideas sobre tendencias en ocio. “El entretenimiento apoyado en la tecnología será cada vez más multisensorial, a la vez que será más móvil y accesible desde cualquier lugar”. Cree que sensores inteligentes posibilitarán un “mayor realismo y precisión en juegos y deportes”, como consecuencia de lo que las aplicaciones de simulación "alcanzarán un nivel de satisfacción y realismo desconocido hasta ahora”, añade.

Además, la miniaturización y la inteligencia determinarán las tecnologías futuras, que darán como resultado dispositivos “con una elevada autonomía o, incluso, sostenibles energéticamente”, afirma. Permitirán también que ellos mismos “puedan tomar decisiones funcionales en tiempo real”. A todo esto hay que añadir “la entrada de nuevos materiales, inorgánicos y orgánicos", que nos llevarán a alcanzar "un desarrollo imposible a día de hoy”.

Quienes forman parte de este sector no dudan en reflejar su entusiasmo ante lo que está por venir. Angoso cree que, “afortunadamente”, la innovación y el desarrollo “no tendrán fin”. Algo que comparte Del Barrio, quien sostiene que, pese a que investiga todos los días sobre la materia, todavía se sigue sorprendiendo de los avances alcanzados. “Las posibilidades que se abren a día de hoy juntando todas las tecnologías en desarrollo son bestiales”, concluye.

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