Religión

La fortaleza del Papa

Crónica religiosa

Domingo 05 de febrero de 2012
El próximo viaje del Papa a México y Cuba del 23 al 29 de marzo demuestra la buena forma física de Benedicto XVI a sus 84 años. El Pontífice se muestra dispuesto a seguir con su peregrinaje, sobre todo en lugares donde, como en esta ocasión, se hacen más que nunca necesarias sus palabras y sus gestos.

Me cuentan que la actividad del Papa sigue a todo ritmo. 84 años son suficientes como para tener ciertas precauciones en cuanto a la salud de Benedicto XVI. Entra dentro de la normalidad, para una persona de esa edad, que ya comiencen a utilizarse instrumentos que ayuden el buen caminar del Pontífice por sus estancias privadas y que su médico personal pasa ahora más tiempo en el Palacio Apostólico. Todo esto, como digo, es normal y no quita ni un punto ni una coma de la intensa actividad de un hombre que va a realizar el 23 al 29 de marzo próximo un viaje a México y Cuba, prueba física muy dura.

Un viaje apostólico que se iniciará a las 9 y media del viernes 23 de marzo, día en el que el Santo Padre viajará hasta Guanajuato, en México, y adonde llegará a las 4 y media de la tarde. Al día siguiente, sábado, sólo están previstas, en principio, la Santa Misa en privado a las 8 de la mañana, la visita de cortesía al presidente mejicano en la Casa del Conde Rul de Guanajuato y un saludo a los niños en la Plaza de la Paz. El domingo, el Pontífice oficiará la Eucaristía y rezará el Ángelus, por la mañana, en el Parque del Bicentenario de León y por la tarde tendrá lugar la celebración de las vísperas con los obispos de Méjico y América Latina en la catedral de la Madre Santísima de la Luz de León. El lunes 26, viajará a Cuba para, por la tarde, celebrar la Santa Misa con motivo del 400 aniversario del hallazgo de la Virgen de la Caridad del Cobre. Al día siguiente el Papa visitará el Santuario de la Virgen de la Caridad y viajará a La Habana, donde esa tarde realizará una visita de cortesía al presidente del Consejo de Estado y del Consejo de los Ministros de la República, Raúl Castro, en el Palacio de La Revolución de La Habana. Antes de pernoctar en la Nunciatura Apostólica el Papa se reunirá y cenará con los obispos cubanos .

El miércoles 28 de marzo Benedicto XVI celebrará la Santa Misa en la Plaza de La Revolución y se despedirá de Cuba por la tarde para regresar a Roma, llegada que está prevista a las 10 y cuarto del jueves 29.

Durante la anterior y única visita, hasta ahora, a Cuba de un Pontífice, la del Beato Juan Pablo II, este quiso verse en varias ocasiones con Fidel Castro, entonces primer mandatario cubano con quien tuvo serias conversaciones sobre el futuro de los cubanos en todos sus aspectos, sin olvidar claro está el religioso, y ahora creo que aunque no está prevista, habrá una conversación de Benedicto XVI con el enfermo y viejo revolucionario.

Está claro que los programas de éste y de próximos viajes papales no son tan intensos como los anteriores, razones de edad. Pero también nos hablan de la fortaleza de un hombre, de 84 años, dispuesto a seguir con su peregrinaje, que en esta ocasión, con las etapas de México y Cuba, se hacen más que nunca necesarias sus palabras y sus gestos.

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