Murakami (Tokio, 1962) ha destacado siempre por sus arriesgadas apuestas, basadas en la evolución de la pintura tradicional nipona y mezcladas con el popular 'manga', el cómic japonés, y la extensión de éste al cine, el 'anime', con las que ha querido profundizar en la relación del arte con la cultura de masas, la moda y el consumo. Una muestra de esa voluntad es precisamente la inclusión en su retrospectiva neoyorquina de un espacio de venta de productos de la casa de lujo Louis Vuitton, con la que el artista colabora desde 2003, cuando recibió el encargo del diseñador Marc Jacobs de dar color al conocido logotipo de la firma para una colección de bolsos.
La muestra cuenta con pinturas, esculturas, dibujos, bocetos de papel pintado y hasta un vídeo de animación. Pero sin duda, lo que hará la delicia de los seguidores de Louis Vuitton es esta tienda, en la que pueden comprarse muchos de los productos surgidos al amparo de la colaboración de Marc Jacobs (director creativo de la firma) y el artista japonés. Algunos diseños para bolsos de piel se encuentran por un coste de entre 1.300 y 2.200 dólares, o una correa también de piel para teléfono móvil por 220 dólares. Murakami, sin embargo, también ha diseñado nuevas creaciones para la ocasión y se ponen así en venta una serie limitada de estampados en lienzos que se pueden adquirir por entre 6.000 y 10.000 dólares.
En contra de las copias ilegalesMarc Jacobs aprovechó la cita para expresar su descontento con la venta de copias ilegales de sus bolsos, montando un verdadero mercadillo en el que se podían adquirir copias legítimas de sus colecciones. Podría parecer una broma o un teatrillo para la inauguración, pero al parecer la compañía está empezando a tomárselo más que en serio, debido a las pérdidas y a la devaluación de la imagen que ha supuesto para ellos el mercado negro de imitaciones.
Takashi Murakami afirma: “El proyecto de la tienda no es parte de la exposición, sino su propio corazón. Fusiona, reunifica y recombina el concepto de los “readymade”. El proyecto de Louis Vuitton trae vida a un nuevo mundo maravilloso". El artista nipón saltó a la fama en los noventa con un arte que cautivó a muchos por navegar entre la cultura japonesa y la estadounidense y que presenta una mezcla de la variada paleta de colores del pop-art con los siniestros sueños del surrealismo y el imaginario que popularizó el 'anime', lleno de flores, estrellas y criaturas fantásticas.
Pasando por el período inicial de su creación y por la etapa que abrió a partir de 2000 con una serie de autorretratos, la muestra cuenta entre sus puntos álgidos con esculturas como 'Miss ko2', que representa una camarera de largas piernas que se ha convertido en todo un icono del artista, o como 'DOB in the Strange Forest', en la que Mr. DOB se enfrenta a un ejército de champiñones.La exposición cuenta asimismo con una pica en Manhattan, en cuyo Jardín de las Esculturas, situado en el antiguo edificio de la compañía IBM en la concurrida Madison Avenue, se ha instalado, por motivos de espacio, la escultura 'Oval Buddah', una de las más conocidas de Murakami.
Para homenajear al artista, la firma Louis Vuitton organizó una fiesta en el museo a la que asistieron el diseñador Marc Jacobs, la editora de Vogue, Anne Wintour, la actriz Kristin Davis y las modelos Eva Herzigova y Linda Evangelista, y que contó además con la actuación del artista Kanye West.