Sábado 11 de febrero de 2012
Este domingo 12 de febrero, la oposición venezolana celebrará unas primarias para elegir al candidato de la “Unidad” que se medirá con el presidente Hugo Chávez en los comicios generales del 7 de febrero. Un hecho inédito en la historia electoral del país suramericano, en donde por primera vez se le da la oportunidad a sus ciudadanos de escoger a su candidato presidencial.
Cinco son los aspirantes a sustituir al omnipresente teniente coronel retirado de un cargo que no tiene intención de abandonar. Dos populares gobernadores, una diputada, un exembajador y un líder sindicalista, completan un quinteto que aporta una bocanada de esperanza a una Venezuela, que demanda un cambio ante la ineficacia de un Ejecutivo que llevar 13 años en el poder y que continúa culpando de los males del país a un pasado ya añejado, pese a contar con recursos casi indefinidos para sacarlo adelante. Los sectores más humildes, muchos de ellos con un cada vez más amplio séquito de chavistas decepcionados, comienzan a ver con lupa otras alternativas políticas, que vienen de la mano de personas que han demostrado con hechos y no verborreas, que las cosas puede ser distintas.
Es evidente que la estrategia de “subvensionar” al pueblo con ayudas superfluas y “souvenirs” socialistas, no cuela en la totalidad de la sociedad venezolana. Un descontento generalizado, el cual ha tener que aprestar mucha atención el líder opositor que gane las primarias del domingo, porque no va a tener fácil la batalla con un Hugo Chávez, dispuesto a seguir descapitalizando al Estado y explotando su maquinaria, con tal de comprar favores y derrochar generosidad, a fin de quedarse en el poder hasta el 2031.