reucuerdan a Carlos Javier Palomino
Viernes 11 de abril de 2008
Sus autores son, presuntamente, miembros de "colectivos antifascistas y anticapitalistas", según han reivindicado con carteles colgados en la entrada a la sede de Unidad Editorial. Con su acción pretenden recordar a Carlos Javier Palomino, el joven de 16 años asesinado hace cinco meses en Madrid por un militar vinculado a movimientos neonazis.
Los agresores, que se desplazaban en coche, han actuado durante toda la noche y, en un intervalo de cinco horas, han recorrido las sedes de los principales medios nacionales. Han lanzado huevos y pintura roja contra algunas fachadas y ventanas y han colgado "boletines antifascistas". Algunas pintadas decían: "Carlos vive" y "manipuladores". En uno los documentos que han dejado recuerdan que hoy se cumplen "cinco meses sin Carlos" y muestran su "rechazo al sensacionalismo, a la morbosidad y al carácter tendencioso con el que la prensa trata la lucha solidaria y justa contra el racismo y el fascismo".
Los autores del ataque acusan a la prensa de dar "un trato siempre sesgado e intencionado" al asesinato de Carlos Palomino "a manos del militar neonazi Josué Estébanez". Según ellos, los medios de comunicación equiparan "las ideas de igualdad, respeto y justicia con las de superioridad, desprecio y arbitrariedad", "criminalizando a los antifascistas y a los emigrantes por defender el derecho a la vida digna". El manifesto afirma:"¡Tenéis las manos manchadas de sangre!"y también que "los medios de comunicación juegan un papel fundamental en el adormecimiento de las conciencias de los/as trabajadores/as. Por eso os señalamos como cómplices de todas las agresiones fascistas", concluye.
La Policía, tras recibir la denuncia de algunos medios de comunicación, se ha desplazado a varias sedes para "intentar pillarlos in fraganti". Su presencia en ABC seguramente evitó que los agresores actuaran contra este diario, pero no lograron detener a ninguna persona.
Carlos Javier Palomino, de 16 años, murió apuñalado el pasado 11 de noviembre a manos de Josué Estébanez de la Hija, un soldado profesional de 24 años que acudía a una manifestación de carácter neonazi que había convocado Democracia Nacional (DN) en el distrito madrileño de Usera bajo el lema 'Contra el racismo anti español, contra la inmigración'. La reyerta se originó en un vagón del Metro de Madrid en la estación de Legazpi. El fallecido recibió una herida de arma blanca en el corazón que le provocó la muerte y, aunque los efectivos de Emergencias intentaron reanimarle durante media hora, fue imposible. Además, otras ocho personas resultaron heridas, una de ellas de gravedad tras recibir una herida de arma blanca que le provocó un neumotórax.
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