Economía

El Gobierno desafía las previsiones con sus reformas

Crónica económica

Jueves 16 de febrero de 2012
El equipo de gobierno de Mariano Rajoy tiene un mandato muy claro. Reformar lo que haga falta para que en cuatro años, cuando tengan que renovar la confianza de los españoles, estemos saliendo de la crisis y en mejores condiciones para asumir la nueva ola de prosperidad. Y está comprometido con ello.

Esta mañana acudían al Ritz, a una comida organizada por el Foro Nueva Economía, cuatro miembros del gabinete de Mariano Rajoy. Pedro Morenés, ministro de Defensa, la omnipresente ministra de Empleo, Fátima Báñez, el poderoso ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, y una de las estrellas de este Gobierno, el canario José Manuel Soria. Este era, precisamente, el ponente del acto. Sus compañeros fueron a arroparle y Cristóbal Montoro, en particular, a presentarle ante los invitados.

La mesa que albergaba a los cuatro miembros del Ejecutivo sentaba también a varias personalidades del mundo de la economía. Como es el caso de, presidente de ACS, Florentino Pérez o el de Bankia, Rodrigo Rato (que tenía al alcance de la mano al ministro de Hacienda y se sentaba cabe al de Defensa). También se encontraba César Alierta, presidente de Telefónica o Antoni Brufau, de Repsol YPF, que era la empresa que patrocinaba el acto. Estaban asimismo Borja Prado (Endesa), Ignacio Sánchez Galán (Iberdrola), Santiago Bergareche (Cepsa) o Luis Atienza (REE), entre otros.

El acto resultó ser multitudinario, ya que se llenaron las salas contiguas que albergaban a invitados y prensa. La profesión estaba muy representada, con nombres conocidos de la prensa económica.

Cristóbal Montoro ha destacado, al presentar a su compañero de gabinete, que conoce a José Manuel Soria desde hace años. Y que es lo que España necesita: un político con preparación. “Este ritmo de reformas”, señalaba durante su presentación Cristóbal Montoro, “hará que España recupere la confianza” perdida. Y ha confiado en que “volveremos a liderar a Europa en crecimiento y prosperidad”. Unas palabras que pertenecen a un futuro todavía muy lejano, tanto que apenas podemos ni verlo.

Más apegado a la actualidad ha estado el protagonista de la comida-coloquio. José Manuel Soria ha señalado que el principal objetivo del empleo es la creación de empleo, que eso pasa por recuperar el crecimiento, y que para ello es fundamental que nuestra economía vuelva a ser competitiva. Un objetivo que cae, en parte, bajo la responsabilidad de su ministerio. Estas palabras las pronuncia el mismo día en que hemos conocido que el INE confirma la desaceleración de nuestra economía.

Es el mismo día, también, en que el Parlamento ha aprobado la reforma financiera. Es ese impulso reformista al que se refería Montoro, y que también ha mencionado José Manuel Soria. De hecho ha dado al respecto dos mensajes importantes. Mariano Rajoy, Luis de Guindos, el propio Soria en la comida-coloquio, todos inciden en que la economía española va a sufrir no menos de dos trimestres francamente malos, los dos primeros de este año. Que se sumarán, por tanto, al último de 2011 en que decrecimos tres décimas, como dice el INE. Las previsiones, que hablan de una caída de punto y medio de PIB en 2012, son muy malas. Pero “ninguna previsión va a desacelerar la aplicación de las reformas en España”. Este Gobierno, ha señalado, está dispuesto a atenerse a ese marchamo reformista “no por motivos ideológicos, sino por sentido común”.

Ese sentido común es una apelación a una combinación entre la atención a la realidad y a la razón que no siempre triunfaron en el anterior gobierno. Acto seguido, Soria explicó y justificó la agenda de su ministerio. Y dio una noticia.

En un momento comentó que “lo que me ha dicho el presidente de Repsol hoy en el almuerzo es que la prospección más cercana será a 60 kilómetros de Canarias y que, de acuerdo al informe que tienen y que hicieron entre 2001 y 2003, hasta que se suspendieron las exploraciones, hay una probabilidad elevada de que haya petróleo y, o, gas, y que hay en cantidad”. Veamos.

El estreno de Soria no fue muy brillante. Dijo que no se subiría la tarifa de la luz justo cuando el Supremo fallaba en contra de ese tipo de decisiones. Y mostró su compromiso por el fomento de las energías renovables. Pero se ha puesto a estudiar, y en cuanto ha visto cómo evolucionan las cuentas, le ha dado la vuelta al discurso.

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