toque de queda
Viernes 11 de abril de 2008
La muerte de Nuri, mano derecha del religioso radical chií, puede recrudecer la situación de enfrentamiento entre los milicianos de Al Sáder, representados a través del Ejército del Mahdi y que cuenta con millones de seguidores, y las fuerzas gubernamentales de Nuri Al Maliki. Ante el temor a un nuevo brote de violencia, la Policía de la ciudad ha impuesto un toque de queda indefinido, levantando puestos de control, obligando al cierre de las tiendas y ordenando a la población que saliera de las calles. Las autoridades también han prohibido la circulación de vehículos.
La oficina de Al Sáder se encuentra en la ciudad santa de Nayaf, que atrae todos los años a miles de peregrinos. En Nayaf, el clérigo radical convocó para el pasado 9 de abril una manifestación masiva en protesta contra la “ocupación de EE UU” en Irak y el Gobierno de Maliki, donde se esperaba la asistencia de un millón de chiíes, pero finalmente fue desconvocada a última hora por temor a ataques contra los manifestantes por parte de las tropas estadounidenses, según reconoció el propio Al Sáder en un comunicado.
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