Opinión

Saneamiento financiero: un sacrificio necesario

Viernes 17 de febrero de 2012
El Instituto Nacional de Estadística ha confirmado que los tres últimos meses del pasado año España volvió a decrecer, reencontrándose con la recesión que abandonó, bien que tímidamente, en el primer trimestre de 2010. Las previsiones apuntan a que la primera mitad de este año será muy dura. Este jueves lo advertían dos ministros del Gobierno, José Manuel Soria y Luis de Guindos.

Precisamente el ministro de Economía defendía ante el Parlamento una de las reformas más importantes del año, la financiera, que ha sido refrendada por los diputados. Los bancos tendrán que destinar 52.000 millones de euros a provisiones que sanearán la situación financiera de las entidades de crédito. Ese dinero no se canalizará hacia el crédito, claro está. Lo cual, a lo largo de este año, llevará a una nueva sequía del crédito que alcanzará incluso a negocios que son económica y financieramente viables. Lo que agravará la recesión y la situación del empleo.

El Gobierno, sobra decirlo, sabe perfectamente que esa es la situación. Es una apuesta arriesgada, que agravará la situación de muchas familias, sobre todo en la primera mitad del año. Ahora bien, se hace en la confianza de que nuestras entidades financieras saneen sus cuentas, reflejen en sus libros el valor de sus activos, y recuperen una credibilidad internacional que no todas tienen. Llegado ese punto, podrán financiarse con normalidad en el mercado exterior y derivar esa corriente de crédito también hacia nuestro país. Otro efecto previsible de la reforma es que varias entidades no van a ser capaces de superar esta prueba, porque no tienen el suficiente músculo financiero. De modo que el resultado previsible es que acabemos con menos entidades, pero más fuertes y competitivas. El aldabonazo a la economía en un plazo inmediato es seguro y doloroso. La recompensa, lejana e incierta. Pero es el único camino hacia la verdadera recuperación, y el Gobierno se compromete con él.

TEMAS RELACIONADOS: