www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

Le toca a la basura, ¿para cuándo una Ley de Huelga?

Javier Cámara
x
javiercamaraelimparciales/12/12/24
jueves 14 de noviembre de 2013, 20:39h
Nuestros políticos son así. Quizá sea un reflejo de los españoles, que puede que también seamos así. Ni en la inmundicia, ni aun siquiera cuando el asunto no es controlable por la administración de turno son capaces de resistirse a la tentación de arrancar un puñado de votos. Cualquier excusa es buena para atizar al partido de enfrente. Eso de “las armas arrojadizas” en política es un juego en el que, ya sabemos, vale todo.

El problema creciente de salubridad en Madrid con las papeleras desbordadas y el suelo sin barrer y que, además, amigos del altercado y el vandalismo se están encargando de esparcir para mayor lucimiento, es un conflicto entre las empresas adjudicatarias del servicio de limpieza en la capital y los sindicatos. Nada tiene que ver, por tanto, el Ayuntamiento, aunque la oposición le haya culpado de conocer de antemano los despidos.

Aclarado por parte de las empresas que las ofertas presentadas en su día no contemplaban ningún ERE, sí parece que el Consistorio tiene algo que decir y unos ciudadanos que defender, ya que, después de todo, es el organismo que cobra unos impuestos por un servicio que no se está dando.

Bien, pues, por ese ultimátum dado para que se llegue a una acuerdo. Otra cuestión es si no debería haberse puesto dura la señora Botella antes y no esperar a que la mugre críe. Como fuere, una huelga con este componente higiénico-sanitario molesta y se pide que rueden cabezas. Como siempre.

Y digo yo: ¿Es que siempre que vemos un conflicto así tenemos que recordar que hace falta una ley de huelga? ¿No nos damos cuenta de que cuando no son los controladores aéreos o los pilotos o los ferroviarios o los médicos son los que recogen las basuras o hacen la limpieza en las calles? Si tan perfectamente está ya limitado este derecho de huelga, ¿por qué nos quejamos siempre de que un sector estratégico capaz de alterar la paz ciudadana, efectivamente, la altere?

Está claro que ningún trabajador quiere perder su empleo ni que le rebajen el sueldo, aunque sepa que la empresa no puede pagarle. Es lógico el enfado de 1.134 trabajadores de una plantilla de 6.000 que ven su nombre impreso en un ERE. Bajo este prisma, y en el de cualquier reivindicación legítima que se presenta en modo de huelga, habría que preguntarse hasta qué punto determinadas reclamaciones pueden poner en riesgo la salud de los ciudadanos.

La huelga de estos días en Madrid está provocando un daño palpable en las personas y a la imagen de la ciudad, algo que también repercute muy negativamente en la economía basada en el turismo. Así, las reclamaciones salariales de unos cuantos dejan de ser legítimas.

Y hablando de legitimidad, ¿por qué nos empeñamos en hablar de una huelga de basura cuando es una huelga de limpieza?

Javier Cámara

Periodista

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (3)    No(0)

+
0 comentarios