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Eduardo de Ontañón, y la Guerra Civil

jueves 14 de mayo de 2015, 19:59h
“Cuartel General. La vida del general Miaja en 30 capítulos” es un libro nuevo aunque fue escrito por el periodista y escritor burgalés Eduardo de Ontañón, durante nuestra Guerra Civil. Nuevo porque era desconocido, y darlo a conocer ha sido el mérito del profesor Ignacio Fernández de la Mata, autor de una introducción bien escrita, es decir, escrita con objetividad y con un pulso estilístico que seduce al lector.

El profesor Fernández de la Mata es Decano de la Facultad de Humanidades y Comunicación en la Universidad de Burgos, y esa tarea es una tarea difícil, y muchas veces ingrata, en una universidad reciente y de provincias como es la de Burgos, dependiente, además, de una política educativa sin ambiciones universales. A pesar de esa tónica, Ignacio Fernández de la Mata ha convertido su Facultad en un ámbito de discusión intelectual, convocando a grandes autores y promocionando libros como éste.

Yo leo su blog, que tiene párrafos con humor crítico y divertido, y esa experiencia me ha servido para entender el interés de Ignacio Fernández de la Mata por el ciudadano burgalés Eduardo de Ontañón. El autor de “Cuartel General” se exilió con la Guerra, después regresó a España en 1948, y entonces -escribe Ignacio Fernández de la Mata-: “Muchos le volvieron la espalda y en la ciudad de nacimiento, Burgos, no encontró sino rechazo y silencio.”

La simpatía y la piedad que Ignacio Fernández de la Mata siente por Eduardo de Ontañón, ¿acaso no se debe a que Ontañón fue siempre un exiliado dentro de Burgos? Ontañón, perteneciente a una familia liberal -dueños de la librería Ontañón, que con otro nombre todavía existe en el paseo burgalés del Espolón-, ligada a la Institución Libre de Enseñanza, poeta de la vanguardia ultraísta, amigo de artistas y creadores culturales como el músico Antonio José, periodista vinculado a la Casa del Pueblo socialista, creó en Burgos “un faro cultural en una ciudad uniformada por sables y misales” -según escribe Ignacio Fernández de la Mata-.

“Cuartel General” es un libro vivo, que suscita múltiples comentarios. Ignacio Fernández de la Mata ha descubierto en el texto desconocido de Ontañón algo más que un documento que muestra el Madrid gobernado por Miaja y las organizaciones del Frente Popular, a partir del 8 de noviembre de 1936, cuando el Gobierno de la República se trasladó a Valencia. El texto de Eduardo Ontañón, aunque posee las notas propias de la propaganda “misional” del PCE, precisamente por esas características, nos ofrece un ángulo para mirar y entender lo que sucede cuando el Estado está siendo “revolucionado”, en este caso, en las dos Españas enfrentadas.

El Estado ya no daba seguridad a las personas que vivían en su ámbito cotidiano. De otra manera, la violencia anula los “Derechos”, y ya no es monopolio legítimo del “Estado”. Es cierto que el “Estado de Derecho” se mantuvo más en la zona republicana que en la franquista, donde el totalitarismo se implantó impulsado por el mando militar único. En las páginas de “Cuartel General” se trasluce esa situación de inseguridad, aunque el estilo de Ontañón la embellezca con la alegría y el heroísmo del pueblo sitiado. Lo que adivinamos en este libro conecta directamente con las reflexiones clásicas sobre el Estado de Thomas Hobbes, y de todos los que después escribieron del Estado como garante de las libertades y de los derechos humanos. Hobbes estaba obsesionado por la guerra civil, que definió como“estado de la naturaleza” . Sus palabras sobre la existencia de los hombres en guerra civil nos siguen impresionando: “y la vida del hombre será solitaria, pobre, desagradable, brutal y corta.”

Hobbes leyó el Quijote en su primera versión inglesa, y eso se nota. La guerra civil, el Estado, la ley y la libertad, todas juntas y relacionadas, son reflexiones europeas. “Cuartel General” propicia esa reflexión. En el capitulo XVIII, titulado “Los sustos de don Niceto”, Ontañón se burla del primer presidente de la República, don Niceto Alcalá-Zamora. En su comparación con el arrojo del general Miaja, don Niceto sale fatal. Gracias a Fusi y a otros historiadores actuales, ahora vemos a Alcalá-Zamora de otra manera, con más aciertos, con más dignidad. En cualquier caso, Ontañón se refiere a quien ha encarnado al Estado democrático y republicano. ¿Y dónde está Manuel Azaña en “Cuartel General”?

Nigel Townson, cuando hizo la reseña de “Vida y tiempo de Manuel Azaña” de Santos Juliá (Madrid, Taurus, 2008) señaló que a partir de mayo de 1936, Azaña entra en pasividad, en sus incomprensibles -para un político que además es Jefe del Estado- “retraimientos”. Su dramática salida de España, el 5 de febrero de 1939, precipitará, un mes después, el golpe de Estado del coronel Casado contra el gobierno de don Juan Negrín. Los principales protagonistas de “Cuartel General”, incluido el general Miaja, que secundó el golpe contra el gobierno legal de Negrín, fueron arrastrados en el hundimiento de la II República. Ontañón, en ese momento, aunque desgarrado moralmente, recuperó su independencia intelectual y fue coherente con sus convicciones liberales y republicanas.

Juan José Laborda

Consejero de Estado-Historiador.

JUAN JOSÉ LABORDA MARTIN es senador constituyente por Burgos y fue presidente del Senado.

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