www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

EL PRESIDENTE, EL ÚNICO LÍDER QUE NO DIO LA CARA LA NOCHE DEL 24-M

Rajoy tiene seis meses para evitar el desastre definitivo

lunes 25 de mayo de 2015, 13:23h
En el PP lamentan la enésima nula reacción del único líder que no dio la cara el 24-M. Por A.L.

Carlos Floriano. Efe

"El PP da la cara en los momentos difíciles", ha dicho Mariano Rajoy esta campaña en cada lugar que ha pisado. Sin embargo, no hay fotografía suya de la noche del 24 de mayo y sí de Pedro Sánchez, Pablo Iglesias, Albert Rivera, Alberto Garzón y Rosa Díez. La ausencia del presidente no sorprendió ni a ciudadanos ni a compañeros, pese a que hubieran agradecido aliento público tras una abultada pérdida de poder.

El PSOE sufrió un golpe aún más duro el 22 de mayo de 2011. En Ferraz estaba prevista la salida de José Blanco para ofrecer un análisis de los resultados, pero en su lugar lo hizo José Luis Rodríguez Zapatero para admitir la "clarísima derrora" sufrida y dar la enhorabuena a su principal rival: "Hemos ganado muchas veces y hemos sabido ganar. También sabemos perder".

El encargado de pasar el mal trago este domingo fue Carlos Floriano, que, aunque serio y contenido, prefirió quedarse con lo bueno, y razón no le faltaba: el PP sigue siendo primera fuerza política en España. La secretaria general, María Dolores de Cospedal, se encontraba en Castilla-La Mancha, donde aquellos a los que invitó en 2013 a presentarse a unas elecciones y dejar de manifestarse han sido obedientes. Son la llave de Emiliano García-Page para la Presidencia de la región.

¿En qué falló Aguirre?

Rajoy ha contemplado en las últimas horas la caída de mayorías absolutas que en los próximos días pueden significar el fin de gobiernos 'populares' en lugares, son sólo dos ejemplos, como la Comunidad Valenciana o Extremadura, contagiados por el desgaste del Ejecutivo central y la pujanza de los emergentes.

Esperanza Aguirre. EfeEl caso más paradigmático es el Ayuntamiento de Madrid. Esperanza Aguirre se suponía la mejor solución para esta pugna: notable currículum de buenos resultados, pleno conocimiento por parte de los ciudadanos, escasa identificación con las decisiones que toma Moncloa y dispuesta combatiente contra toda opción de izquierda o que coquetee con ella.

Lejos de abrir brecha, Aguirre ha estado cerca de verse superada por Manuela Carmena, que a la postre será alcaldesa con la ayuda de Antonio Miguel Carmona. En Génova critican su abuso de ataques hacia la 'número 1' de Ahora Madrid, en los que no faltaron alusiones a ETA, y con los que movilizó no tanto a sus potenciales electores como a los de su oponente.

Cifuentes, la esperanza del PP

De hecho, Cristina Cifuentes sumó 5.200 votos más que Aguirre en la capital. En relación con 2011, el apoyo al PP en la ciudad ha caído un 15 por ciento, recibiendo 193.666 votos menos. La lectura, vista y pasada la campaña, es aún más desalentadora para la afectada: ni con una mayoría más amplia habría tenido sencillo conservar el Palacio de Cibeles.

Sólo la absoluta le aseguraba el bastón de mando, ya que ni Ciudadanos ni mucho menos otras opciones estaban dispuestos a establecer vínculo alguno con una dirigente con excolaboradores en la cárcel y con las generales asomando. Cifuentes, con un resultado más desahogado, es vista de otra forma por el resto de aspirantes y tratará, no sin dificultades, pero con posibilidades, de mantener la Comunidad.

El PP, obligado a la reflexión

Otro punto de atención con los datos sobre la mesa es si Aguirre seguirá al frente del PP de Madrid, si será cuestionada, interrogante extrapolable a la candidatura a las generales. ¿Sigue legitimado Rajoy? La segunda, si se reproducen los precedentes, y crisis no han faltado, se responde con que el jefe del Ejecutivo acabará reconociendo tímidamente que hay que trabajar más pero que en un momento tan trascendente toca unidad para hacer frente a los objetivos.

El presidente deberá enfrentarse más temprano que tarde a las debidas explicaciones para que la situación no se le desmadre precisamente ahora. Para ello quizá deba matizar otra frase suya muy recurrente que emplea para desacreditar a los nuevos: "No somos un foro de debate o una pandilla de amigos". El silencio, hasta el momento, no hace más que alimentar el murmullo.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (3)    No(0)

+

1 comentarios