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ADMITE PAGOS A BÁRCENAS Y OTROS CARGOS DEL PP

Correa reconoce que Génova era su "casa", pero se fue cuando llegó Rajoy

Correa reconoce que Génova era su 'casa', pero se fue cuando llegó Rajoy
Efe
jueves 13 de octubre de 2016, 11:13h
El cabecilla de la trama Gürtel declara en la quinta jornada del juicio.
El presunto cabecilla de Gürtel, Francisco Correa, ha afirmado este jueves que fue el extesorero del PP Luis Bárcenas quien le introdujo en el partido y ha destacado que su entramado de empresas no fue creado en ningún caso "para delinquir" con ese partido.

Tras reconocer que pagó dádivas a Bárcenas y otros acusados, como el exconsejero Alberto López Viejo o el exdiputado Jesús Merino y exculpar al exconcejal en Estepona Ricardo Galeote, Correa ha comenzado a relatar sus comienzos como empresario en 1989 y ha asegurado que antes de trabajar con el PP lo hizo con el PSOE de la mano de Julio Feo, quien fuera director de comunicación del expresidente del Gobierno Felipe González, algo que, ha destacado, poca gente sabe.

"Lo cuento porque es importante que se conozca el histórico y que esto no se creó para delinquir con el PP", ha destacado, para luego explicar que conoció a Bárcenas a través de un amigo y que después de mucho insistir le acabó encargando un trabajo para el partido y de este modo comenzó su relación profesional con la formación.

Correa dice que con la llegada de Rajoy dejó de trabajar para el PP nacional


Correa, ha asegurado que con la llegada de Mariano Rajoy a la presidencia del PP cesó su relación con el partido a nivel nacional porque con quien trabajaba su grupo de empresas era con el equipo del expresidente José María Aznar.

El distanciamiento con el PP de Génova, que ha situado entre 2004 y 2005, se produjo, según su declaración, porque el considerado número 2 de la trama, Pablo Crespo (exsecretario de organización del PP en Galicia), "no tenía buena relación con Rajoy" y a la vez se "enfrió" su amistad con el extesorero del PP Luis Bárcenas, que le insinúo, "no con muy buenas maneras", que el vínculo empresarial no podía mantenerse con la llegada del nuevo presidente.

Hasta entonces: "Yo estaba más tiempo en Genóva que en mi propio despacho. Era mi casa, vamos", ha afirmado Correa, al relatar que con la llegada del equipo de Rajoy trasladó su actividad a Valencia con la ayuda de Álvaro Pérez Alonso, "El Bigotes", cuando estaba en el gobierno de Francisco Camps.

También ha detallado sus vínculos con miembros o gente próxima al PP y entre ellos ha señalado como "intimo amigo" al yerno de Aznar, Alejandro Agag, con quien ha dicho que tenía "una muy buena relación" como se pudo ver en su "famosa boda".

En cuanto a su relación con el exconsejero madrileño Alberto López Viejo ha asegurado que no era muy estrecha pese a un vídeo en el que se le puede ver en el barco de Correa junto a su mujer y el matrimonio Aznar-Agag.

Además ha lamentado la forma en que el exjuez Baltasar Garzón, primer instructor de esta causa por la que después fue inhabilitado, acordó el cierre de sus empresas, que, ha dicho, se hizo como si se tratase de "un laboratorio de cocaína".

"No tengo nada contra Garzón, lo digo de corazón, pero me podía haber llamado y le hubiera dicho la verdad", ha manifestado para añadir que le hubiera reconocido sus cuentas en el extranjero y que no declaró "mucho dinero" del que ganó y ha matizado que no sólo lo ganó en España, sino también en Estados Unidos (EEUU), Venezuela y Colombia, "y no con el narcotráfico", ha ironizado.

En cuanto a los regalos a políticos del PP, ha insistido en que es una práctica habitual en la empresa privada y ha criticado que se le haya juzgado por la adjudicación del stand de Valencia en Fitur a cambio de una corbata a Camps.

"¿Dónde está el problema?", se ha preguntado Correa, al señalar que grandes firmas españolas como Loewe o el Corte Inglés cuentan con un departamento de regalo de empresas porque es algo "habitual" hacer regalos a clientes.

En Navidad, ha insistido, "todo el mundo regala" cestas o vinos, "pero de ahí a que nuestras empresas trabajaban para hacer cosas irregulares...".

Admite que compró un coche a Sepúlveda y le pagó viajes y fiestas

Correa, ha admitido que tuvo "atenciones" con Jesús Sepúlveda, exalcalde de Pozuelo y exmarido de la que fuera ministra de Sanidad Ana Mato, como la compra de un coche o el pago de viajes y fiestas de cumpleaños para su familia.

"Los negocios que haya hecho con el PP los voy a contar en esta sala" para que "lo sepa toda España", ha anunciado Correa, para después justificar el pago de dádivas, "como se dice en el lenguaje jurídico", a miembros del PP como una práctica habitual en la empresa privada.

"La primera vez que escucho cohecho y prevaricación es cuando me detienen", ha asegurado para explicar que al hacer regalos a políticos "lo que quiero es que mi empresa funcione bien". "¿Cómo no voy hacer un regalo a una persona que me está dando un trabajo importante?", ha expuesto.

A partir de ese momento ha puesto como ejemplo como en España "una empresa líder en el sector cerámico" ha agasajado a constructores y empresarios con 15 días en Nueva York en hoteles de lujo y viajando en aviones privados, y también ha puesto como ejemplo los regalos de empresas farmacéuticas a médicos, momento en el que el presidente del tribunal, Ángel Hurtado, le ha interrumpido para advertirle de que se estaba desviando del objeto del juicio.


Pagó un millón a López Viejo por un contrato del Ayuntamiento Madrid

Correa también ha afirmado que entregó un millón de euros al exconsejero madrileño del PP Alberto López Viejo por intermediar en una adjudicación del Ayuntamiento de Madrid y que también cobró dádivas del constructor Alfonso García Pozuelo, que luego repartía entre él y Luis Bárcenas.

En su confesión ante el tribunal que le juzga por la actividad de la trama entre 1999 y 2005, Correa ha explicado que la empresa Sufi, concesionaria de un contrato de limpieza del barrio de Moratalaz, pago un millón de euros a una cuenta en Suiza a su nombre como dádiva por interceder en esa adjudicación del consistorio, de donde fue concejal López Viejo.

"Luego la fui retribuyendo (esa cantidad) a Alberto López Viejo", ha precisado Correa, que ha negado sin embargo que la Comunidad de Madrid inflara contratos dados a sus empresas para que estas sociedades tuvieran más beneficios.

También ha admitido haber recibido las comisiones que el pasado martes reconoció ante el tribunal haber pagado García Pozuelo, expresidente de Constructora Hispánica, a cambio de adjudicaciones públicas.

Ha relatado que en 1996 Bárcenas y él hablaron y el extesorero le dijo: "Tú tienes contactos con empresarios y yo con políticos, vamos a intentar hacer gestiones para cuando salgan los concursos públicos de la Administración, intentar favorecer o adjudicar a algunos de estos empresarios que luego van a colaborar con el partido".

Así, contactó con García Pozuelo y el empresario le llamaba cuando estaba interesado en una licitación, por ejemplo de una carretera.

"Si teníamos éxito, él daba una comisión y yo me quedaba una parte y la otra se la daba a Luis Bárcenas", ha explicado, a lo que ha añadido que eso no solo pasaba con García Pozuelo, sino que "se hacía con varios empresarios", "personas muy poderosas" que se negaban a facturar a Correa sus servicios de intermediación.

Esto, ha añadido, "no se hacía solo con el PP, se hacía con cualquier partido, es una práctica habitual del país, del sistema".

"No existe un solo un Francisco Correa como el que esta aquí, existen muchos franciscos Correa, a mi me cogieron y estoy aquí sentado en el banquillo, si hubiera facturado mi gestión no estaría aquí".

A Correa, que se enfrenta a 125 años de cárcel, la Fiscalía le imputa haber liderado desde 1999 hasta 2009 "un entramado societario y personal dirigido a enriquecerse ilícitamente con cargo a fondos públicos" y contó para ello con la colaboración de una serie de políticos a los que compensaba con pagos en especie.

Según Anticorrupción, en ese periodo cobró más de 40 millones de euros de adjudicaciones supuestamente irregulares, que ocultó a la Hacienda Pública.


"Luis el Cabrón" no es Bárcenas

Por otra parte, Correa ha desvelado hoy que el apodo de "Luis el Cabrón" que aparece en documentos de la trama no se corresponde al extesorero del PP Luis Bárcenas, sino al presidente de la empresa Isolux, Luis Delso, imputado en el caso Pujol. Ha confesado que el mote se lo puso Álvaro Pérez "El Bigotes", a quien Delso prestó dinero en un momento dado.

La representante del ministerio fiscal le ha preguntado entonces por qué hasta ahora no ha aclarado este aspecto, a lo que ha respondido que durante la instrucción de la causa solo ha declarado dos veces: cuando fue detenido en 2009 y dos meses después de entrar en prisión. "Usted estaba presente, que me derrumbé, y no sé ni lo que declaré porque llevaba cinco días sin comer, sin dormir, sin ver la luz, en unos calabozos que no voy a hablar de lo que era eso".

Igualmente, ha negado que en su círculo más próximo le llamaran "Don Vito". "Eso es mentira -ha sostenido-, no sé quién se lo ha inventado, no sé si tengo aspecto de 'Don Vito', solo sé que he sido un trabajador toda mi vida". De esta forma rotunda ha negado a la fiscal Concepción Sabadell que sus trabajadores o gente de su círculo más próximo le llamaran por ese alias que evoca a la película "El Padrino".


No tenía una organización criminal

"Yo no tenía ninguna organización criminal, y si yo llego a tener una organización de criminales, hubiera contratado criminales", ha dicho Correa antes de afirmar que su detención en 2009 fue "un bombazo" que "hundió" su actividad empresarial internacional. "Usted no se puede imaginar lo que yo viajaba y los negocios en los que estaba a nivel internacional. Y esto, esto que me ha ocurrido en el año 2009 ustedes no se pueden imaginar el bombazo que fue para mí. Esto me podía haber ocurrido en el 2003 o 2004 cuando estaba en la pomada con el PP, pero yo esto lo tenía olvidado", ha afirmado durante el interrogatorio de la fiscal.


Lo que tenía cuando fue arrestado, ha dicho, eran "grandes profesionales" a su cargo y no delincuentes, en referencia al delito de integración en organización criminal que le imputa Anticorrupción. "Yo estaba -ha añadido- en unos proyectos internacionales muy importantes: adjudicatario de suministro de petróleo de Panamá, en Venezuela los proyectos eran impresionantes, los fondos de inversión americanos me llovían".



Elude dar el nombre de los blanqueadores porque "sería una revolución"


Ha mencionado también que cuando propuso al "blanqueador" de la trama, Ramón Blanco Balín, regularizar su dinero fuera de España, éste se negó porque tenía clientes muy importantes, aunque prefiere no detallar quiénes porque "sería una revolución".

Durante su interrogatorio ante el tribunal del juicio de Gürtel, Correa ha afirmado que en 2005 decidió que Blanco Balín -que fue directivo de Repsol e inspector de Hacienda- llevara sus empresas y las de la trama fuera de España porque era un hombre "con una trayectoria muy importante" que "asesoraba a grandes empresarios y a una persona muy importante en este país, que no voy a nombrar".

Ha afirmado que en 2008, después de que registraran el despacho de Blanco Balín, le propuso regularizar su dinero fuera y Blanco Balín le contestó que no lo hiciera porque este último trabajaba en un despacho en Ginebra muy importante y tenía clientes muy importantes.

En ese momento, ha avisado: "No lo voy a decir porque sería una revolución, saldría esta tarde en todos los periódicos, sería una historia rara". Según ha confesado, Blanco Balín le gestionaba empresas en Jersey (Reino Unido) en las que Correa no aparecía, porque quería permanecer "opaco".

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