www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

TENIS

Roland Garros. Nueva proeza histórica de Nadal

Roland Garros. Nueva proeza histórica de Nadal
Ampliar
domingo 05 de junio de 2022, 19:09h

El rey de París venció por 6-3, 6-3 y 6-0 al noruego. El mejor deportista español suma ya 22 Grand Slams. Con 36 años, es el campeón más veterano.

"No soy favorito porque los resultados dicen que no lo soy, pero es algo que nunca me preocupó mucho. Probablemente, cuando era el favorito nunca me consideré así (...) Ahora, antes de que comience el torneo, no pienso que sea el favorito en absoluto. Pero nunca se sabe lo que puede pasar", dijo Rafael Nadal en la previa del inicio de la versión 2022 de Roland Garros. En efecto, llegaba tras salir cojeando del Masters 1.000 de Roma y acumular dudas en su temporada de tierra batida. No figuraba en la cima de los aspirantes al título, pero tampoco en la de los descartados. Y la última frase de la mencionada declaración la pronunció con una sonrisa en la cara. Quizá auguraba lo venidero: su decimocuarta Copa de los Mosqueteros. Su 22º Grand Slam, conquistado este domingo en París.

Corentin Moutet, Botic van der Zandschulp, Felix Auger-Aliassime, Novak Djokovic y Alexander Zverev han dado testimonio en estas semanas del crecimiento que ha dibujado el mejor deportista español de la historia hasta llegar a la final, cita en la que se le cruzaba Casper Ruud. El tenista noruego de 23 años, que lleva cuatro años entrenando en la academia que regenta el balear en Manacor y suma más victorias que nadie en tierra en los últimos dos cursos, arribaba al partido por la gloria sin haberse medido a ningún rival del Top-10 (eliminó en el camino a Emil Ruusuvuori, Lorenzo Sonego, Hubert Hurkacz, Holger Rune y a Marin Cilic). Eso sí, viajaba rebosante de confianza al saberse uniformado como uno de los mayores especialistas en el mundo sobre arcilla.

A estas alturas de esfuerzo, el zurdo legendario ya había superado su récord de horas en pista en una sola edición del campeonato francés. Las batallas de octavos de final, cuartos y semifinales examinaron con ardor el estado de forma del balear. Por ello, a este evento dominical se presentó Rafael con la certeza de no poseer contrincantes a su altura en esta superficie y lugar -sólo ha perdido tres partidos desde 2005 en la capital gala-, y con la incertidumbre sobre la consistencia de su anatomía. Porque la lesión crónica en su pie izquierdo se ha desvelado como su único enemigo en un año impresionante. Por vez primera en su excelso currículum ha logrado encadenar los títulos del Abierto de Australia y el de la Philippe Chatrier, amén de cosechar el Torneo de Melbourne y el Abierto de México. Y se le escapó el Masters 1.000 de Indian Wells sólo por la dolencia sobrevenida en las costillas.

A sus 36 años recién cumplidos, desplegó desde temprano todo su aplomo y experiencia en estos escenarios elitistas. Ruud, novato en estas lides, comentó tras acceder a la final y entre risas que sólo había jugado contra Nadal en los entrenamientos que desarrollan en la academia. Y que había perdido siempre. Lo cierto es que esas prácticas a puerta cerrada les han aportado datos y un bagaje de conocimiento mutuo muy útil para elaborar el plan de juego, y ahí preponderaría la inteligencia del español. Aprendió el manacorí la cierta debilidad del noruego en su zona de revés y le perforó por esa veta, sin piedad, para aclarar términos en un primer set de calentamiento, en el que intercambiaron breaks, incomodidades, y que se apuntó el ya favorito (6-3, en 49 minutos).

Mariano Puerta, Roger Federer, Robin Soderling, Novak Djokovic, David Ferrer, Stanislas Wawrinka y Dominic Thiem forman la nómina de tenistas que no pudieron batir a Nadal en la final parisina -el balear goza de un 100% de efectividad en la lucha por el entorchado francés- y Casper necesitaba reaccionar para no añadirse a esa lista. Ni él ni su ilustre contendiente brillaron en la manga inicial, pero a ese ritmo, desde el fondo de la pista y sin arriesgar, no resurgiría. Así que quiso variar su repertorio, si bien desde un planteamiento reactivo a la iniciativa del zurdo. Giraría todo en torno a lo afilado de su derecha y a su capacidad para granjearse buena colocación en pista, pues seguirían buscándole las cosquillas en su perfil de revés. Le tocó guerrear contra su flaqueza explícita.

Ante la atenta mirada del rey Felipe VI, Rafael se mantuvo apoyado en su primer servicio (82% de puntos ganados por esta suerte, frente al 53% del noruego) y entró en pista cada vez que la defensa de su oponente no ganaba la profundidad pretendida, en un transcurso desprovisto de estridencias y de golpes asombrosos. Le costó desplegarse con la velocidad de piernas que le es característica. En consecuencia, por enésima ocasión en este mes hubo de adaptarse a la situación para superar sus impedimentos físicos. En resumen, la trama del partido obligaba a los tenistas a escudriñar las debilidades ajenas y disimular las propias. Y, claro, ante esa ecuación, en un rosario de breaks y contrabreaks, de tensión por motivos diversos según la trinchera, el oficio cantaría victoria, también en el segundo set que ganó Nadal al autografiar cinco juegos seguidos (pasó del 1-3 al 6-3).

Contra las cuerdas, en ese lapso al jugador nacido en Oslo se le alzó delante una montaña: remontar dos sets al rey de la tierra. Se descubrió urgido de rebeldía, el desafío definitivo pues su tenis destaca, precisamente, por la sobriedad, por discurrir en un plano industrial. No conseguiría sobreponerse (conectó 16 winners por los 37 del manacorí, 26-18 en errores no forzados), localizar soluciones alternativas al muro en el que se estaba estrellando, y perdió por completo (6-0, para un total de dos horas y 18 minutos). Rendido en su excesivo respeto hacia el magnetismo de su rival. Y Nadal avanzó poco a poco, con seguridad y economía de esfuerzos, hacia el éxtasis. Se coronó por decimocuarta oportunidad en Roland Garros de manera plácida y elevó su órdago de Grand Slams a Djokovic, Federer (que le entregó el trofeo) y a todo aquel que ose escalar y discutir el lugar que se ha trabajado el atleta español más distinguido en el Olimpo del tenis.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (4)    No(0)

+
0 comentarios