www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

Tuneando en Grease

miércoles 25 de junio de 2014, 17:32h
El fenómeno de las reuniones de chicas, y sólo chicas, haciendo un plan de chicas, es algo que a los varones les da mucha curiosidad en tanto que les parece un fenómeno incomprensible. Por eso, me voy a entretener unas líneas en explicar uno de los momentos estrellas de esos planes de chicas al cubo. Se trata del momento en que ven una de esas películas que han visto millones de veces y que se saben de memoria, por ejemplo, Grease.

Repitiendo el plan el otro día, llegó el momento y volvimos a ver Grease. Ya con la perspectiva de los años, encontré en esta película de culto una gran metáfora de la vida. Recordarán que la película muestra una sociedad donde chicos y chicas se relacionan cada uno por su lado a la vez que cada grupo tiene la máxima curiosidad en algún miembro del otro sexo, es decir, del otro grupo. Separación y curiosidad.

Los chicos se caracterizan por la locura que tienen por los coches, a los que les dedican todo su esfuerzo para mejorarlos y personalizarlos; es decir, Grease es el mismísimo antecedente de tuning. Entre tanto, las chicas, todas menos una, están locas por la estética, por los pelos, las uñas y los agujeros en las orejas para los pendientes, ¿qué es esto?, pues tuning de la propia imagen. La tremenda preocupación por la gomina y el estado del pelo de los chicos, por su estética en definitiva, es el concepto de unión entre chicos y chicas, preocupados por su imagen para gustar a los otros.

Así se me antoja que el tuneado es la metáfora viva de los cambios que la sociedad induce a autoinfligirse a los individuos, para la adaptación al grupo y la aceptación social, así como el logro del emparejamiento. Y Grease es la película del tuning en todos sus niveles.

La película termina con un coche tuneado ganando a otro coche tuneado; con una chica que termina por aceptar la necesidad del tuning de su imagen y de su actitud ante su novio para consolidar su relación de pareja y su inclusión en el grupo, y finalmente un grupo de amigos, de chicos y de chicas juntos, que canta a la amistad eterna.

Como atemporal es ese deseo de juventud y amistad eterna, eterno, profundo e inconsciente es este mandato social que exige la integración en el grupo mediante la aceptación de las costumbres y usos de moda. Mandato que a través de esta película se reproduce y que desde el año 1977 se ha introducido en el imaginario de varias generaciones que han visto compulsivamente esta película, que han cantado infinidad de veces sus canciones y han reproducido sus bailes en cada bar y discoteca miles de noches. Que han asumido el mandato.

Tuneado, mandato social, imaginario social e individual,...para que luego digan que a las chicas nos gustan las frivolidades.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)


Normas de uso

Esta es la opinión de los internautas, no de El Imparcial

No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.

La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.

Tu dirección de email no será publicada.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.