www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

Berlusconi : del Cavaliere al Professore

miércoles 25 de junio de 2014, 17:32h

Si Marx hizo el ya famoso llamamiento a la filosofía para que dejara de interpretar el mundo y se arremangara para comenzar a transformarlo, hoy asistimos a un cambio en la política que deja el relativismo de la hermenéutica al servicio del poder que se quiere absolutista, para dar paso a los teóricos que pasan a la acción.

La deposición de Berlusconi del gobierno de Italia, empujado por la Unión Europea y el FMI podría ser una buena noticia, pero como mencionaba hace pocos domingos Julián Marías, la alegría es agridulce. La acumulación de poder que ha generado este señor que se hacía llamar el Cavaliere es propia de la semántica de su nombre: feudal con voluntad de absolutista pero con todas las herramientas modernas: las económicas, las mediáticas y las políticas, riéndose una y otra vez de las mínimas normas de conducta, de respeto, de responsabilidad y si se quiere de la más mínima conciencia moral.

Representante de toda la obscenidad a la que puede llevar la sociedad del espectáculo, gran actor él, ninguna ley escrita pudo hacerle pedir perdón, devolver el dinero conseguido con monopolios o bien obligarle a no desmantelar la bella Italia, que hoy se encuentra en ruina y desmantelada, con serios problemas en gran parte de su patrimonio cultural e histórico como vienen denunciando hace años intelectuales y personas de la cultura dentro y fuera de su país. Sólo las leyes no escritas de los grandes poderes económicos han logrado lo que la democracia no pudo.

Sólo el poder puro del dinero ha desterrado a este caballero andante de grandes delirios de grandeza. Y hoy, su sustituto, un técnico en el sentido griego del término, se hace llamar Professore argumentando que a los buenos políticos se les olvida pero a los buenos profesores no. Junto a una ministra de trabajo, también profesora, que llora al anunciar las próximas medidas, ambos han pasado de la teoría de sus cátedras a la práxis de la política, cambiando por completo lo que se entiende por ésta.

De la noción del Cavalierer que entendía la política como la gestión de sus intereses personales, a una gestión de lo común para recuperar justamente el espacio público el Professore pone a prueba la vieja idea de si la teoría sirve para la praxis y si la universidad, los centros de generación de conocimiento e innovación pueden tender puentes al mundo de hecho y producir cambios que beneficien a los más, en vez de a unos pocos. No es pequeño el reto.

Esperemos que el Professore haya escuchado las recientes palabras de Zizek cuando advertía que estamos tan encerrados en esquemas empobrecidos de pensamiento que somos más capaces de imaginar el fin del mundo asociado a esta crisis mundial, antes que imaginar de forma práctica el fin del capitalismo. Esperaremos a las próximas transformaciones para ver si seguimos girando la tuerca del mundo del espectáculo capitalista o giramos a un nuevo mundo.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)


Normas de uso

Esta es la opinión de los internautas, no de El Imparcial

No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.

La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.

Tu dirección de email no será publicada.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.