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Denuncian la presencia de un segundo vehículo

Carromero: “¿Quiénes son ustedes? ¿Por qué nos hacen esto?”

jueves 02 de agosto de 2012, 16:37h
Mientras la oposición cubana intenta superar el vacío por la pérdida del líder del Movimiento Cristiano Liberación, Oswaldo Payá, aumentan los interrogantes sobre lo que realmente sucedió aquel domingo 22 de julio, en donde el histórico disidente perdió la vida en un accidente de tráfico. Más aún por el cerco que ha levantado el régimen de La Habana entorno a los tres sobrevivientes del siniestro, entre los que se encuentra el conductor del vehículo, el militante de las Nuevas Generaciones del PP, Ángel Carromero, testigo clave de los hechos y el único imputado por las autoridades de la isla.
Quince años de cárcel podrían caerle al militante del PP, Ángel Carromero, por el presunto homicidio del opositor cubano Oswaldo Payá. Por ironías del destino, el joven madrileño se encontraba al frente del volante aquel trágico domingo 22 de julio, cuando el líder del Movimiento Cristiano Liberación (MCL) perdió la vida en una carretera de la localidad de Bayamo, al suroeste de la isla.

Las reacciones de la disidencia y la de los familiares de la víctima no se hicieron esperar. A las pocas horas de conocerse la noticia, tanto blogs como las redes sociales fueron las primeras en apuntar a la hipótesis del asesinato, pero no precisamente por parte de Carromero, si no de las autoridades del régimen de Raúl Castro, que seguían de cerca los pasos del padre del proyecto Varela y Premio Sájarov en 2002.

La oposición cubana ha insistido en que testigos del accidente, entre ellos un ciclista, vieron a un segundo vehículo implicado en el siniestro. De hecho la esposa de Payá, Ofelia Acevedo, ha exigido que se lleve a cabo una investigación a fondo e imparcial para esclarecer las causas de un incidente que para sus ojos no es casual.

El silencio de las autoridades cubanas, que no le han dado a la viuda una explicación de lo que pudo haber ocurrido ese domingo, dispara las sospechas de la familia Payá- Acevedo.

Sólo dispone de una reconstrucción gráfica del siniestro divulgada por medios oficiales y las declaraciones de dos de los tripulantes del vehículo, Carromero y el presidente de la Liga Juvenil Cristianodemócrata (KDU) de Suecia, Jens Aron Modig, que aseguraron que “ningún vehículo” les golpeo por detrás.

El Gobierno de La Habana sostiene que el siniestro fue producto del exceso de velocidad. El automóvil perdió el control en un terreno de la carretera sin asfaltar e impactó contra un árbol.

Sin embargo, la propia Acevedo pone en duda la versión oficial, ya que afirma que su familia ha sido amenazada por el régimen en numerosas ocasiones, así como se les ha impedido hablar tanto con Carromero y Modig como con el tercer sobreviviente: el disidente cubano Harold Cepero.

El hijo del líder del MCL, Oswaldo José Payá, señaló al diario hispano estadounidense “El Nuevo Herald” que había recibido información de que un Lada color rojo,- vehículo utilizado por los agentes de la Seguridad del Estado-, se encontraba muy cerca del automóvil alquilado por el español al momento del accidente

Según el joven de 24 años, el Lada se detuvo en el lugar del siniestro y uno de sus ocupantes ayudó al español a salir del coche. Al parece la primera reacción de Carromero fue preguntar: “¿Quiénes son ustedes? ¿Por qué nos hacen esto?”.

Dicho testimonio reforzaría la hipótesis de la disidencia que apunta al asesinato de Oswaldo Payá por parte de las autoridades cubanas. De hecho durante los funerales del líder opositor se registraron más de 50 detenciones, entre las que se encontraba la de los disidentes Guillermo Fariñas y Darsi Ferrer.

Incluso Fariñas llegó a asegurar a los medios de comunicación que muchos de los presentes en la ceremonia le habían advertido que cuidara sus espaldas porque el próximo podría ser él.

El cerco entorno a los sobrevivientes del accidente, así como la declaración en vídeo de Carromero y la rueda de prensa de Aron Modig, cuyos testimonios parecen una copia del otro, ha acentuado las sospechas de la familia Payá-Acevedo, que teme que los sobrevivientes estén siendo coaccionados.

Carromero, el testigo clave

El militante de las Nuevas Generaciones del PP, es el único imputado en el caso. Sobre él pesa los cargos de “indicios de homicidio” por lo que podría recaerle una pena de 15 años de cárcel.

Desde que ocurrió el accidente a Ángel Carromero se le negó en un principio el acceso a las autoridades diplomáticas de la Embajada de España en La Habana, incluso cuando fue trasladado al centro de detención “100 y Aldabó” en la capital cubana.

Sobre el joven madrileño pesan los interrogantes de lo que ocurrió aquel domingo 22 de julio. Preguntas que para los familiares de Payá y la oposición de la isla aún siguen en el aire, pese a la difusión de la declaración grabada de Carromero, que no ha logrado precisamente calmar los ánimos; todo lo contrario.

Lo inquietante de este testimonio no son los porqués del exceso de velocidad en una carretera en malas condiciones y con tramos sin asfaltar; si no lo que insinúa el español al final del audiovisual: “Pido a la comunidad internacional que por favor se centre en sacarme de aquí y no en utilizar un accidente en tránsito, que podría haberle pasado a cualquier otra persona, con fines políticos".

Por el momento el Ministerio de Cooperación y de Relaciones Exteriores de España, mueve con discreción los hilos diplomáticos a fin de no obstaculizar el diálogo con La Habana y facilitar el proceso de repatriación de Carromero.

Mientras tanto, la oposición cubana y la familia de Oswaldo Payá aguardan la rueda de prensa que podría dar este viernes Aron Monig desde Estocolmo, con la esperanza de que se den a conocer nuevos detalles de una tragedia llena de lagunas, que pone en vilo el destino de un joven de 27 años.