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Los independentistas de Quebec

Juan José Solozábal
martes 11 de septiembre de 2012, 20:55h
Siempre se siguen entre nosotros con gran interés las noticias sobre la situación política de Quebec, especialmente en Cataluña y Euskadi, territorios con importantes problemas de integración en el Estado común como ocurre con la provincia canadiense en su Federación . Más allá de la constancia común de un sentimiento fuerte de identidad que reclama un tratamiento político diferenciado, algunos observadores están especialmente interesados en la vía que en Canadá se ha establecido para asumir el ejercicio de la autodeterminación a través de un referéndum que el sistema político canadiense permitiría recorrer, bajo determinadas condiciones. La vía del referendum, aun sin el protocolo previsto en la Ley Para la Claridad que vendría después , como consecuencia de un famoso dictamen del Tribunal Supremo de Canadá en el 2000, se intentó , con mala suerte para los soberanistas de Quebec, en dos ocasiones, en 1980 y 1985.

El caso es que las elecciones regionales a la Asamblea Nacional de Quebec que se han celebrado el pasado martes han dado la victoria al Partido Quebequés, que vuelve al poder tras nueve años en la oposición. Ha obtenido 54 escaños de 125 , con un punto más de voto que el Partido liberal. Formará un gobierno de minoría que le hará tentarse la ropa en relación con las iniciativas legislativas o políticas a emprender.¿Cómo explicar esta victoria del Partido Nacionalista Quebequés de la Señora Marois, que estuvo al borde de la desaparición en las anteriores legislativas canadienses? El partido ha demostrado una consistencia suficiente para aparecer como alternativa al gobierno de los liberales de Mr. Charest, atenazados por una práctica política, que si en el marco institucional aparecía dotada de las ventajas de la opción federalista, se había resentido como consecuencia de alegaciones de corrupción, con visos de convertirse en realidad, una cierta insensibilidad social, mostrada en la represión de las huelgas estudiantiles en protesta por la subida de las matrículas, y un cierto autoritarismo como lo demostraría la rectificación por el gobierno de la legislación sobre reunión, reaccionando contra los bloqueos e imponiendo el preaviso a las autoridades de las manifestaciones.

Ha sido una victoria por la mínima, posibilitada también por un cálculo equivocado de las ventajas del adelanto de las elecciones por parte del primer ministro Mr.Charet, que debían celebrarse en Diciembre de 2013.Es importante la capacidad del nacionalismo quebequés para atender otras demandas que las identitarias, incluso posponiéndolas o difuminándolas.El problema nacional es el núcleo aglutinante del Partido Quebequés, pero este, de acuerdo con la situación social y económica, pues también en Quebec, aunque moderadamente, se siente la crisis, es capaz de dar expresión a insatisfacciones o críticas en otros registros que no son el identitario.

Ahora bien , mas allá de esto, que es importante, especialmente pensando en quienes están siempre dispuestos a rebajar la capacidad de apoyo electoral del nacionalismo, ¿puede considerarse que esta victoria supone un reforzamiento significativo del nacionalismo y que desencadenará un nuevo episodio secesionista, resultando en la convocatoria del tercer referendum de autodeterminación en Canadá?

Madame Marois, la firme líder del Partido quebequés, no ha ocultado su posición soberanista. “El futuro de Quebec es convertirse en una nación soberana”, declaraba la noche de la victoria. Tampoco lo había hecho durante la campaña. Sin embargo la cuestión de la autodeterminación no era el punto crucial de las elecciones. La escasa distancia con el Partido liberal no permite creer en una recuperación significativa de los independentistas, cuyo apoyo, según las encuestas ha descendido notablemente. La verdad es que, según cualificados observadores, el apoyo a la independencia se mantiene en un nivel comparable en los treinta útimos años. Desde 1995 habría caído desde aproximadamente el 40% al 30 o 32 por ciento de los sondeos más recientes. No olvidemos que en las elecciones federales de 2011, la representación provincial es copada por los diputados federalistas de Nuevo Partido Democrático , poniéndese en causa la existencia misma del Bloque quebequés en la Bella Provincia.¿Qué es lo que hará con el apoyo parlamentario de que dispone Madame Marois. Su gobierno minoritario ampliará la ley de la lengua impidiendo a los francófonos e inmigrantes asistir a los colegios ingleses preuniversitarios ; impedirá a los que no hablen el francés el acceso a la función pública; reforzará el secularismo del sistema político, vedando a los empleados públicos la ostentación de símbolos religiosos, como el pañuelo islámico o la kipá judía. Es propósito de la Sra Marois derogar la Ley 78 sobre el derecho de manifestación , congelando, hasta una nueva regulación, las tasas universitarias.

¿Y sobre el referéndum de autodeterminación? Aunque Madame Marois no ha ocultado su voluntad de llevar a la práctica lo antes posible su posición soberanista, esperará al momento oportuno, cuando esté afirmada claramente en la sociedad una mayoría para el “proyecto de país”. Esperar entonces a que se mejore el panorama, con cuidado que no lo estropee el pronóstico de los sociólogos que advierten que , con las cifras en la mano, desde 1976 cuando el Partido Quebequés vuelve al poder, baja el apoyo a la soberanía.

Juan José Solozábal

Catedrático

Juan José Solozabal es catedrático de Derecho Constitucional en la Universidad Autónoma de Madrid.

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