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Crítica de arte

[i]Torres y rascacielos: de Babel a Dubái[/i]

miércoles 24 de octubre de 2012, 19:19h
Conquistar el cielo mediante la arquitectura ha atraído a civilizaciones desde la antigüedad como egipcios, mesopotámicos o micénicos pasando por el Medievo, la Edad Moderna y la Contempornánea, cuando imponentes rascacielos dominan el paisaje urbano. Atrás quedan las pirámides, los obeliscos, los zigurats o los túmulos y, más recientemente, los minaretes, las catedrales medievales o las torres icónicas como la diseñada por Eiffel en París, todos ellas edificaciones que hablan de un mismo interés: desafiar las proporciones y lograr la gloria a través de la altura. Una exposición en CaixaForum Madrid titulada “Torres y rascacielos: de Babel a Dubái” ahonda en esta evidencia a través de maquetas, dibujos o fotografías que permiten a grandes rasgos percatarse de cómo ha evolucionado la arquitectura, de un modo no siempre evidente.
El desafío que ha supuesto a lo largo de la historia elevar edificaciones al cielo queda demostrado si se atiende a construcciones milenarias como las pirámides egipcias, los zigurats mesopotámicos o los túmulos micénicos. Así, desde la Antigüedad hasta nuestros días, el deseo del hombre por desafiar las proporciones le ha llevado a tratar de alcanzar la gloria y el prestigio a través de la elevación de edificaciones como las catedrales góticas, cuya principal aportación radica en que se logró aligerar el peso de las bóvedas, que pasaron de ser de cañón a crucería, lo que permitió disponer de contrafuertes menos bastos que los románicos y así poder elevar la estructura hasta unos límites hasta entonces insospechados.

Hubo que esperar hasta el siglo XIX para que una nueva de concebir la arquitectura con la Torre Eiffel como principal artífice de tal cambio. Fue entonces cuando la modernidad comenzó a abrirse paso ayudada también por la edificación del primer rascacielos, el Home Insurance Building en Chicago, que aportó como novedad la sustitución de la mampostería tradicional por viguetas metálicas que permitieron realizar estructuras más ligeras. De nuevo, pues, se repetía el patrón ya anunciado en el gótico por el que el deseo de construir magnánimos edificios llevó a idear nuevos elementos constructivos encaminados a lograr superar los anteriores.



Basta con atender al relato bíblico de la Torre de Babel para percatarse de la trascendencia que ha tenido para el ser humano la posibilidad de tratar de conquistar el cielo. Precisamente una exposición organizada por CaixaForum Madridahonda en esta cuestión a través de un recorrido que permite al visitante percatarse de los cambios que ha experimentado la arquitectura desde Babel hasta Dubái, donde se está construyendo el que será a partir de 2014 el edificio más alto del mundo, que ha sido bautizado como Burj Khalifa (828 metros).

Así, una maqueta de la Torre de Babel , según la conocida pintura de 1563 de Pieter Brueghel el Viejo, sirve como punto de partida de una muestra que trata de dilucidar el porqué de la insatisfecha búsqueda humana de la grandeza. Acompaña a la maqueta un pintura del siglo XVI y XVII que ayuda a comprender el interés que ha despertado entre los artistas este relato bíblico: Construcción de la Torre de Babel de Frans Francken, que muestra a un grupo de obreros junto al maestro de obras, quien señala a lo lejos la torre inacabada.

Las catedrales, torres y minaretes ocupan también un espacio en la exposición siendo especialmente significativa la inclusión de las maquetas de las catedrales de Estrasburgo (142 metros), realizada en madera, Reims (81 metros) y Sagrada Familia (170 metros), creada con yeso y cianocrilato. Asimismo, un cuadro de Francois-Antoine Boussuet, de 1843, muestra la catedral de Sevilla dentro de los muros de la antigua mezquita con su antiguo alminar ya convertido en la Giralda.



Fruto del deseo de los ingenieros del siglo XIX por construir una torre de gran altura surgió el diseño de Eiffel para la torre que lleva su nombre en París, donde fue levantada en 1889. Una maqueta de esta metálica estructura permite observar al detalle cada una de las estructuras de las que está compuesta, para lo que sirve también de gran ayuda las fotografías del proceso de construcción, que llevó tan solo 26 meses.

No hubo que esperar mucho para que el primer rascacielos, el Home Insurance Building, de 42 metros y 10 plantas, se erigiera enChicago abriendo la veda a una nueva forma de hacer arquitectura. El proceso de construcción del Flatiron o el Woolworth Building, ambos en Nueva York, ha sido recogido en la muestra mediante interesantes fotografías que permiten descubrir cómo se trabajaba entonces, lo mismo que en el caso del Chrysler, de 1930, y del Empire State, de 1931, edificios considerados como “conceptos rectores de la modernidad del siglo XX”. Dos maquetas de ambos, junto a las del Rockefeller Center, invitan a imaginar el skyline de Manhattan.


Pese a que Estados Unidos fue puntero en lo que a rascacielos se refiere, también es cierto que corrientes artísticas europeas como el Art Decó despertaron interés entre los arquitectos y diseñadores estadounidenses favoreciendo un intercambio de conocimientos enriquecedor para ambas partes.

El estancamiento estilístico en el que cayó la proyección del modelo norteamericano entre 1939 y 1973, basado en una arquitectura depurada, la línea recta, las cubiertas planas y el uso del vidrio y del acero, tuvo su momento de ruptura en la década de los 80, cuando las nuevas tecnologías hicieron posible que otros países erigieran también grandes edificios con el propósito de engrandecer su prestigio. El Hong Kong and Shanghai Bank, la Torre Capsule en Tokio o las nuevas torres que se elevan ya sobre el espacio de la Zona Cero en Nueva York son algunos ejemplos de una nueva tendencia arquitectónica que ha encontrado en el edificio Burj Khalifa de Dubái, de 828 metros, la cumbre por ahora del intento por alcanzar el cielo. Maquetas y fotografías de estas edificaciones han sido incluidas en la exposición de CaixaForum, que invita a meditar sobre lo poco que han cambiado las aspiraciones del ser humano.

Información sobre la exposición:

Lugar: CaixaForum Madrid.

Fechas: del 10 de octubre al 5 de enero.

Horario: todos los días de 10:00 a 20:00 horas.

Entrada: gratuita.
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