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MÉDICOS PIONEROS EN EL HOSPITAL MONTEPRÍNCIPE DE MADRID

Cirugía láser: “No es Lourdes”… pero casi

lunes 28 de enero de 2013, 20:39h
Un equipo médico madrileño se ha convertido en pionero en la aplicación de las últimas técnicas en cirugía láser, como los tratamientos contra la incontinencia en mujeres y la hiperlaxitud vaginal o las liposucciones y remedios anticelulíticos, que disminuyen los tiempos de recuperación de los pacientes e implican métodos menos agresivos.
La cirugía láser sigue abriendo un inmenso horizonte de posibilidades. Nuevas intervenciones que tratan patologías hasta ahora irresolubles y mejoras complementarias a algunas operaciones que se descargan de riesgos y complicaciones posteriores son las dos direcciones en las que avanza la investigación, más rápido y, seguramente, más cerca de lo que acostumbramos a imaginar. Un equipo médico del Hospital Universitario Montepríncipe se ha alzado como pionero en España de algunas técnicas quirúrgicas láser que están dando unos primeros feedbacks esperanzadores. Compuesto por ocho médicos de las unidades de cirugía láser y cirugía plástica del hospital madrileño, funciona desde hace cuatro años como un servicio integral en, de momento, estética y ginecología, aunque la buena cosecha de sus tratamientos dibuja ya una expansión futura a otros campos médicos.

En la llamada cirugía íntima o vaginal, muy de moda desde hace un par de años entre las mujeres que quieren mejorar el aspecto o la tonificación de sus genitales, el láser viene empleándose desde hace varios años para los tratamientos externos, como la corrección de manchas o blanqueamiento de la piel en la zona de la vulva, la depilación o la liposucción del monte de Venus. La verdadera revolución ha llegado a España de la mano del jefe de cirugía láser del Montepríncipe, el doctor César Arroyo, que ha importado de Estados Unidos el último grito en cirugía vaginal interna, una técnica láser específica para solucionar los problemas más comunes en este sentido: la incontinencia y la hiperlaxitud.

El éxito de este tratamiento para corregir aquellas patologías radica en la capacidad del láser para estimular el colágeno de la piel y, con ello, provocar que se retraiga. Hasta ahora, tanto la incontinencia como la hiperlaxitud de la vagina se solucionaban mediante la cirugía tradicional: se introduce una malla que termina creando una suerte de cicatriz en los tejidos y los retrae, recolocando el ángulo de la uretra para evitar las pérdidas de orina en el caso de la incontinencia y estrechando la cavidad vaginal en el de la hiperlaxitud. “El láser consigue esa misma retracción de los tejidos sin tener que introducir un elemento extraño”, explica Arroyo, quien añade que el tipo de láser empleado en este nueva técnica –láser erbio- permite además una intervención libre de las quemaduras que producían algunos tratamientos anteriores, como los de radiofrecuencia o los de láser CO2.

El láser erbio llega hasta los tejidos del interior de la vagina de la paciente a través de los espéculos ginecológicos tradicionales –instrumentos quirúrgicos que mantienen abierta la cavidad- con unas aplicaciones de titanio estéril especialmente diseñadas para esta técnica pionera: el espéculo de láser de incontinencia, que dispone de un espejo de 45 grados para redireccionar la haz del láser hacia el punto concreto de la uretra, y el espéculo de láser de rejuvenecimiento vaginal, con una pieza cónica en su parte superior que garantiza la irradiación del láser en 360 grados para garantizar la retracción de los tejidos en todo el canal vaginal con la misma intensidad y al mismo tiempo.


Espéculo de láser de rejuvenecimiento vaginal (arriba) y espéculo de láser de incontinencia.


El tratamiento para ambas patologías requiere de dos a tres sesiones de entre 30 y 40 minutos cada una y su efectividad se mantiene hasta los tres o cuatro años. A diferencia de las intervenciones que hasta ahora corregían estos trastornos, esa nueva técnica no requiere de anestesia o, en algunos casos de paciente hipersensible, se realiza con anestesia local, por lo que no requiere hospitalización ni un postoperatorio más allá de una abstinencia sexual durante aproximadamente siete días.

El perfil de las pacientes susceptibles de someterse a una intervención de este tipo es, según explica el doctor Arroyo, el de una mujer de a partir de 35 o 40 años, que ya han pasado por más de un parto y, en el caso del rejuvenecimiento vaginal, tienen una vida sexual activa que quieren mejorar. Aún así, el examen previo del equipo médico es imprescindible para determinar la conveniencia de estos tratamientos en mujeres mucho más jóvenes que se encuentran, tras un embarazo múltiple, un problema de obesidad o una operación abdominal grave, con estos inconvenientes.

El equipo del doctor Arroyo comenzó a aplicar este tratamiento en nuestro país hace apenas un mes y “los resultados iniciales son muy esperanzadores”, según indica. Tras una implantación relativamente rápida en Sudamérica –donde se dan más casos de mujeres jóvenes multíparas- y Estados Unidos, España se ha convertido en uno de los pioneros europeos, sólo por detrás de Inglaterra, Croacia e Italia. “Probablemente esto va a ser lo que va a destacar en los próximos años en España”, prevé Arroyo.

El adiós efectivo a la celulitis
Además de en la rama ginecológica, el equipo médico del Montepríncipe ha abanderado la prometedora tecnología láser en el campo de la cirugía estética, convirtiéndose en precursores de algunas de las técnicas más innovadoras en España.

Hace cinco años, el jefe del servicio de cirugía plástica del Montepríncipe, Xavier Santos, realizó las primeras liposucciones láser en España, hoy implantadas en numerosa clínicas de estética. Además de suponer una amplia serie de beneficios añadidos con respecto a la liposucción tradicional –la extracción de la grasa de forma menos traumática al licuarla, la reducción de hematomas e hinchazón en el postoperatorio gracias a la coagulación de vasos sanguíneos durante la intervención y la mejora de la calidad de la piel-, ha permitido desarrollar el procedimiento que está llamado a revolucionar la cirugía estética: la eliminación de la celulitis mediante láser.

Una de las bondades de la liposucción láser viene dada por esa capacidad del haz de luz que está sirviendo de sustento a muchas y novedosas intervenciones: la de estimular las células colágenas de la capa más profunda de la piel y hacer que ésta se retraiga. A raíz de esta aplicación práctica, que ha permitido realizar exitosas liposucciones en zonas hasta ahora poco recomendables hasta ahora, como la papada o los brazos, por la tendencia de su piel a descolgarse tras la retirada de la grasa, el equipo del doctor Santos ha desarrollado un tratamiento pionero contra la celulitis.

La innovadora técnica consiste en introducir una cánula bajo la piel y, a través de ella, direccionar el haz del láser en tres direcciones sucesivas: hacia la zona media para seccionar los septos fibrosos, unos filamentos formados por la acumulación de líquidos y iodos y que tiran hacia debajo de la piel formando los típicos “hoyos” de la piel de naranja; hacia abajo, para diluir la grasa que hay acumulada bajo la piel; y hacia arriba, para estimular el colágeno de la dermis y alisarla.

“Es algo absolutamente novedoso, que llevamos utilizando desde octubre o noviembre y que está teniendo muy buenos resultados”, asegura el doctor Santos, quien advierte, no obstante, de que esta técnica “no es Lourdes” y no sirve para casos extremos.

La liposucción láser dura aproximadamente una hora, se realiza con una anestesia de tipo local y, como en su aplicación ginecológica, no precisa de hospitalización. El único requerimiento es la sujeción de la zona con una faja durante unos 30 días.

“Nuestras terapias tienen más bien un carácter preventivo, para evitar una degeneración posterior más grave” señala el doctor Arroyo, quien advierte de que “nadie puede detener la cronobiología, el deterioro va a existir, pero sí se pueden alargar todos esos procedimientos, retrasarlos, sujetar todo para que se llegue en condiciones óptimas a los 50, 60 ó 70 años”.

Otra de las innovaciones láser el Montepríncipe es la eliminación del exceso de glándulas sudoríparas en las axilas, una alternativa al botox, que es temporal y va perdiendo efectividad, para combatir al sudoración abundante.

Futuro
Acostumbrados a ocupar la primera posición en la casilla de salida, Arroyo y Santos ya tienen puesta la vista en las posibilidades futuras de la medicina española.

Según el jefe del servicio láser, una vez hayan “cumplido con la parte gineco-estética” el camino a seguir será la aplicación de una tecnología muy similar a la utilizada en la vagina para “tratar patrones de hiperlaxitud en otras cavidades” como la bucal. El doctor Arroyo explica cómo el láser puede generar también retracción tejidos en la boca para tonificar la zona del paladar blando, cuya pérdida de tono es el principal motivo del ronquido. De nuevo, sin cirugía, sin tratamientos agresivos y sin postoperatorio.

Para el doctor Santos, el gran reto en el campo quirúrgico lo plantea la cirugía mamaria, tanto en lo relativo a aumentos mamarios estéticos como en cuanto a reconstrucciones mamarias posteriores a procesos cancerígenos.

El futuro, no me cabe la menor duda, está en las células madre, en la capacidad de manejar las células madre del tejido adiposo para poder trasplantar grasa de una parte del cuerpo a otro sin que se necrose, de modo que perviva y lo haga de forma predecible, que se quede en su sitio y no crezca”, termina Santos.
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