www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

El Imparcial entrevista al joven presidente del Partido Popular guipuzcoano

Borja Sémper: "Cabrea haberte jugado la vida y que ahora un chorizo sin escrúpulos ponga en duda tu honor"

jueves 07 de marzo de 2013, 15:56h
Unos que piensan que es demasiado vivo y sincero en sus declaraciones y que le queda oficio por conocer. Otros ven en él al nuevo político joven, refrescante, sincero y cercano que tanto echa en falta la ciudadanía. Puede que tenga mucho de ambos perfiles, pero lo que sí es cierto es que Borja Sémper (Irún, 1976) se ha convertido en un valor en alza en el PP vasco, en el que ejerce la Presidencia del grupo en Guipúzcoa, bastión de Bildu.
¿Cómo se vive en una Guipúzcoa comandada por los abertzales de Bildu, Sortu y Amaiur?
Nunca ha sido fácil ser del PP vasco y menos en Guipúzcoa, aquí es donde más se notaban los atentados de Eta y el acoso en la calle de los que jaleaban la acción terrorista. Hoy en día, en los pueblos sigue siendo complicado, pero se lleva con mucho honor y con muchas ganas porque aquí, en los lugares más complicados, hacer política adquiere más valor y más sentido.

Algunas voces del Partido Popular, como Jaime Mayor Oreja o Regina Otaola, creen que el Partido Popular en el País Vasco es demasiado blando o cómplice con los abertzales y están descontentas con la estrategia de Basagoiti...
Son manifestaciones que nos duelen mucho, no puedo ocultarlo, porque al final nosotros seguimos aquí defendiendo lo que siempre ha defendido el PP: la derrota incondicional y sin ninguna contraprestación política de Eta y el cumplimiento estricto del Estado de derecho. Lo que sí es cierto es que hay gente dentro del partido, ex cargos del PP vasco, que quieren que aquí sólo haya una voz, un único discurso y que nos dediquemos a hablar en exclusiva de los terroristas.

Pero la situación ha cambiado, porque Eta ya no asesina y debemos aspirar a ser un partido de referencia, no sólo en la lucha contra los violentos, que también, sino en todos los aspectos que afectan al ciudadano. Quizás eso no lo comparten, pero no significa de manera necesaria ninguna dejación, sino ampliar nuestro discurso, nada más.

Sin embargo, muchos de los que se quejan de la estrategia del PP vasco dicen haber tenido que abandonar el ejercicio efectivo de la política en la región...
No entiendo esta argumentación porque los que estamos aquí dirigiendo el PP vasco somos los mismos que hace 15 años. No se ha desplazado a nadie porque somos un partido abierto. El que quiere estar, está, y el que no, se va. Lo que yo me pregunto es por qué se hacen este tipo de acusaciones, ¿en qué ha cambiado el partido en el País Vasco para sufrir esas descalificaciones?

Por otro lado, ¿considera usted que el pulso que mantiene la Generalidad de Cataluña con la consulta secesionista puede sentar un peligroso precedente para el País Vasco?
Todo es posible porque con los nacionalistas lo más esperpéntico lo es. Aquí, los más radicales tienen hoy en día mucha fuerza. Lo que pasa es que creo que este tipo de ideas llevan a posturas que irán muriendo porque el mundo tiende hacia un lado diametralmente opuesto al que ellos defienden.

Tendemos a una Europa cada vez más integrada en lo político con una nueva generación de gente mucho más abierta en lo político, por lo que estamos asistiendo a la era de la agonía de los nacionalismos. Puede que ahora no lo veamos, pero las posiciones radicales y rupturistas están abocadas al fracaso y esto depende en gran medida del acierto de quienes no somos independentistas. Fuera de España el futuro es negro y uno está fuera de Europa y de los tiempos del mundo.

Muchos ven en usted, en un momento en el que la figura del político no está muy bien vista, a un personaje refrescante, cercano y sin pelos en la lengua. ¿Es lo que necesita hoy en día España?
Creo que los ciudadanos reclaman autenticidad, sinceridad y gente que piense menos en las siglas y más en los intereses de la sociedad. Quizás el debate en los últimos años ha sido más para políticos y menos para los ciudadanos.

Tenemos una nueva exigencia que nos pide reflexión, entendimiento, acuerdo y defender las ideas que uno tiene con vehemencia, pero siempre intentando comprender al de enfrente. Si la gente hace esfuerzos cada día por pagar la hipoteca a fin de mes, ¿cómo los políticos no vamos a hacerlos por llegar a acuerdos con nuestros rivales?

Yo sé que me ponen muchas etiquetas de todo tipo, pero si yo he dicho lo que pensaba siempre jugándome el tipo contra los asesinos de Eta, ¿cómo no voy a hacer lo mismo hoy en el ejercicio de la política?


Borja Sémper, durante un mitin del Partido Popular de Guipúzcoa. Foto: Efe


Los numerosos casos de corrupción, con Gürtel o la trama del ex tesorero Luis Bárcenas, han erosionado la imagen de credibilidad de la que gozaba el Partido Popular. ¿Hasta qué punto le han afectado al PP este tipo de situaciones?
Nos hacen mucho daño tanto a los militantes como a los dirigentes del Partido Popular, hay que reconocerlo. Nos hace daño porque, hablando desde la perspectiva vasca, que es muy particular, cuando los terroristas de Eta te han querido matar por ser del PP, cabrea que un chorizo sin escrúpulos proyecte una sombra de sospecha sobre tu honorabilidad y la de tu partido.

Por tanto, elevamos la voz contra esta clase de gente. Quien tiene más de 30 millones de euros en una cuenta en Suiza dedicándose a la política no sólo tiene que dar muchas explicaciones, sino que también tiene muchos visos de ser un auténtico pájaro.

En este sentido, ¿considera que la tardía gestión del problema Bárcenas se ha convertido en un lastre para la actual ejecutiva del partido? ¿Puede haber más perjudicados de los debidos por cómo se ha llevado el problema?
Hay una realidad objetiva y es que aún hay una gran parte de la población que tiene dudas. Esto nos debe de llevar a redoblar esfuerzos de explicación. Creo que el PP ha hecho esfuerzos, pero quizás hay que hacer más.

Por ejemplo, es innegable que María Dolores de Cospedal fue quien apartó al señor Bárcenas del Partido Popular y que la actual dirección poco tiene que ver con la gestión de este hombre. Pero esto nos obliga precisamente a todavía ser más claros y mejorar en la comunicación.

Pero esa mejora en la comunicación que usted menciona no debe ser sólo de cara al exterior, sino también hacia dentro del partido, porque no siempre se ha mantenido la misma versión en los casos de corrupción...
A mi sobre todo me preocupa que se tranquilice a la sociedad más que a los miembros del partido. Confío en la honradez de los dirigentes del PP y en la de la propia organización, pero que yo lo haga no importa, importa que lo haga el ciudadano de a pie, la gente que está esperando que se revalorice una de las grandes señas de identidad de mi partido: la honorabilidad.

Lo estamos intentando, pero cuando uno tiene enfrente a personajes sin escrúpulos y que están dispuestos a meter la mano en la caja para enriquecerse, ellos juegan con ventaja. No valen las respuestas habituales, hay que hacer un esfuerzo extra de comunicación.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+

0 comentarios