www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

RESEÑA

Joel Santamaría: Dies Irae

domingo 28 de abril de 2013, 11:18h
Joel Santamaría: Dies Irae. Espasa. Barcelona 2013. 384 páginas. 19,90 €. Libro electrónico: 13,99 €
"Día de la ira, aquel día en que los siglos se reduzcan a cenizas; como testigos, el rey David y la Sibila". Así se inicia el himno que coincide en sus dos primeras palabras con el título de esta novela -en la que su autor, Joel Santamaría, debuta en el género-, que recrea la época medieval. Un título representativo al cien por cien de la etapa en la que se desarrolla su trama.

La isla de Mallorca en manos de los musulmanes omeyas y, a unas pocas millas náuticas, el reino de Aragón, cristiano y completamente urgido por las ansias de arrancar de las manos moras los territorios que antes le pertenecían. Pero, como siempre ha ocurrido en las sociedades, el objetivo de los dirigentes no coincide con el de la mayor parte de la ciudadanía. Todas estas campañas en pro de la extensión de la fe católica tenían un alto coste, tanto económico como social. Sustentar los gastos de las guerras era gravoso, pero llevar al frente a hijos y familiares suponía un coqueteo con la muerte del que muchas veces se salía vencido por ella.

Pero en la primera línea de batalla no estaban solo hombres, casi llegados a regañadientes, también había bravos soldados dispuestos a dar todo por su reino y por su rey; o algunos que, más allá del propósito inicial planteado por sus capitanes, tenían algún interés personal.

Este es el caso del protagonista del libro, Jan Vidal, que se arma de valor y arrojo para poder aportar su grano de arena en el intento de reconquista de Mallorca, guiado por amor. Sabe que su amada está cautiva de los musulmanes, sabe que nunca podrá olvidar esa mirada cálida y tierna que encontró en los bellos ojos de Blanca la primera vez que la vio. Pero lo más importante es que sabe que es preferible morir a manos de los infieles mientras pelea por rescatarla, que vivir el resto de los días sin ella, porque Blanca es y siempre será la mujer con la de ha compartir su vida en la tierra o la eternidad, en el más allá.

Joel Santamaría nos adentra en un viaje a lo largo de la existencia de Jan, porque solo así podremos entender su presente, su lucha, su amor. El pasado de este loco enamorado le marca enormemente, determinando sin duda su presencia en el frente de batalla, con la vista puesta en el horizonte como si tratase de otearlo y descubrir un destello de los cabellos de Blanca.

El medievo es una época de contrastes en todos los sentidos. Vemos el amor puro y sincero entre Jan y Blanca, pero también la mercadería de carne que había en torno a los numerosos burdeles, de distinta categoría, en la ciudad de Barcelona. También encontraremos el contrapunto a las escenas que recrean el locus amoenus, en las terribles matanzas que los almogávares perpetran sobre sus enemigos vencidos y en el constante odio interreligioso que se apoderaba del pensamiento de los fieles de cada religión y que normalmente calaban en toda la sociedad cayendo de estrato social en estrato social como el agua en un acuífero.

No cabe duda de que la perfección en lo humano no existe y que siempre surgen motivos y circunstancias que ponen prueba a los espíritus, haciendo que, a veces, como una bala perdida, reboten de un lado para otro buscando llegar al objetivo. Y mientras leemos esta apasionante novela podremos llegar a pensar que a ese título casi apocalíptico siempre le podría acompañar un miserere nobis.


Por Jorge Pato García
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+

0 comentarios