www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

Homeland quizás

jueves 02 de mayo de 2013, 19:49h
Series y películas sobre la CIA, el FBI y el terrorismo pueblan las televisiones y los cines, y hay algo que se repite en esa forma occidental de representar la realidad para el ocio: los terroristas están presentados como personas que luchan por una victoria transpersonal que es la victoria del Islam sobre la cultura occidental, victoria que implica la muerte de todo lo occidental y de todo occidental.

Este planteamiento es inquietante pero la pregunta para no morir de terror y seguir pensando para no morir de indiferencia o por casualidad en un atentado sería la siguiente: ¿qué ha hecho occidente para hacer que otros deseen su muerte y destrucción?

Se me ocurre una frase popular que sintetiza la actitud que tantos enemigos ha frafuado: “todo el monte es orégano”. La cultura occidental, probablemente desde Roma, quizá ha pensado que la Tierra es su lugar natural y que todo lo que encuentre en ella está a su disposición. Y ello pasando por encima de todo y sobre todos.

Esta falta de respeto sistemática (que forma parte de su ser occidental) es quizás lo que alimenta el odio. Así, una posible acción para evitar seguir alimentando el odio y sufriendo sus consecuencias podría ser reterritorializar las culturas, delimitando sus tierras a eso que les pertenece cultural e históricamente.

Se hace difícil determinar cuáles serían estos límites, pero quizás un sano sentido común no economicista, no capitalista, sabría por donde empezar la retirada. Territorializar las culturas puede sonar a contradicción en un medio globalizado donde las comunicaciones no entienden de fronteras, pero las personas si que las entienden. Y son las personas las que, en fin, odian, sufren y desean.

Dejar de intervenir, dejar de procurar armas, dejar el petróleo en paz, dejar de explotar a niños y mujeres de otros lados del mundo para llenar los propios bolsillos...puede ser un gran comienzo. Dejar de presuponer que occidente sabe lo que conviene al resto, puede ser otro paso más. Lo único que no someto a un quizás porque de eso estoy segura es de que el odio debe ser cambiado por respeto y convivenvia. Si no, estamos sirviendo en bandeja las entradas frías de la última cena antes de una tercera gran guerra a la que quizás, ya nadie sobreviviría.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)


Normas de uso

Esta es la opinión de los internautas, no de El Imparcial

No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.

La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.

Tu dirección de email no será publicada.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.