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Debate en la Asamblea Nacional

Las reformas económicas de Raúl Castro: ¿un fracaso anunciado?

lunes 08 de julio de 2013, 10:08h
Este domingo concluyó en la Asamblea Nacional de Cuba el debate sobre las reformas económicas, que desde el año 2010 lleva impulsando el régimen de Raúl Castro, pero que no terminan de ver la luz, por los problemas de fondo que arrastra la estructura financiera de la isla.
El sistema de doble moneda que rige en Cuba es uno de los "obstáculos más importantes para el progreso" del país según reconoció el presidente Raúl Castro, quien dijo que prosiguen los estudios para ir compleja unificación monetaria de una forma "ordenada e integral".

"Han proseguido los estudios para la supresión de la dualidad monetaria de forma ordenada e integral, lo que nos permitirá acometer transformaciones de mayor alcance y profundidad en materia de salarios y pensiones; precios y tarifas y subsidios y tributos", manifestó el mandatario cubano en el discurso con el que clausuró el pleno de la Asamblea Nacional, el primero de la legislatura.

En Cuba conviven dos monedas, el peso cubano, con el que la mayor parte de la población cobra sus salarios y paga productos y servicios básicos, y el CUC, convertible en divisas -creado en 1994-, que es equivalente a 24 pesos cubanos y equiparable al dólar.

El sueldo promedio mensual de los empleados públicos cubanos se fija actualmente en 466 pesos, según datos de la Oficina Nacional de Estadísticas (ONE), y es el sector de la construcción el de más alto salario en el área estatal, con 580 pesos (unos 24 dólares).

El plan de reformas económicas puesto en marcha por el general Castro incluye entre sus objetivos avanzar hacia la unificación monetaria en un proceso que por su "complejidad exigirá una rigurosa preparación".

El objetivo, dijo el presidente cubano, es "lograr que todos los ciudadanos se sientan incentivados a trabajar legalmente" a partir del principio de distribución socialista: "de cada cual según su capacidad, a cada cual según su trabajo".

El Gobierno de la isla reconoce la situación de los bajos salarios como un problema "general" en la isla, y matiza la baja cifra de los ingresos con el argumento de que los cubanos no pagan servicios básicos como la salud y la educación, en tanto otros muchos tienen precios subsidiados.

Raúl Castro clausuró hoy el pleno de la Asamblea Nacional de Cuba (Parlamento unicameral), una sesión que comenzó ayer para analizar los planes económicos del país y que es la primera del año y de la actual legislatura.

Su discurso ante la sesión plenaria, a la que la prensa extranjera no ha tenido acceso, se transmitió esta tarde en diferido por la televisión oficial de la isla.

Menos crecimiento y aumento del paro

La jornada de debates se inició este sábado con el reconocimiento del régimen cubano de que la economía de la isla marcha favorablemente pero al mismo tiempo admitió una desaceleración del crecimiento previsto para 2013 y un aumento del desempleo, entre otros indicadores negativos.

Según informaron los medios cubanos -la prensa extranjera no ha tenido acceso al pleno-, el ministro de Economía y Planificación, Adel Yzquierdo, señaló ante la Asamblea que el comportamiento económico fue positivo y favorable en lo que va de año, con un crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB) de un 2,3 por ciento

Sin embargo admitió una desaceleración, lo que ha llevado al Gobierno a rebajar su previsión de crecimiento para 2013 a entre un 2,5 y un tres por ciento frente al 3,6 inicial, debido a la crisis internacional, los problemas financieros nacionales y las dificultades en obtener finanzas externas, señaló la oficial Agencia de Información Nacional (AIN).

Yzquierdo también reconoció un aumento del desempleo en el primer semestre del año, ya que no se han cumplido las expectativas de crecimiento en el sector del trabajo privado o "por cuenta propia", como se conoce en la isla.

Más de 400.000 cubanos se han acogido al empleo por cuenta propia, una de las reformas impulsadas por Raúl Castro y que se planteó como alternativa a la drástica reducción de plantillas estatales para superar la crisis económica del país, que contempla la eliminación progresiva de unos 500.000 puestos de trabajo entre 2010 y 2015.

Entre los factores adversos que influyen en la economía, el ministro citó además los daños por valor de unos 7.000 millones de dólares que causó el año pasado el huracán Sandy en el oriente del país, el aumento del precio de los alimentos, la disminución del turismo por el efecto de la crisis internacional o la bajada del valor del níquel, según reportó el sitio oficial Cubadebate.