www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

La tiranía del corto plazo

miércoles 28 de agosto de 2013, 20:13h
La presidenta Cristina Fernández de Kirchner acaba de anunciar, en plena reunión mantenida con importantes empresarios, un alza sustantiva del mínimo no imponible para la aplicación del impuesto a las ganancias. Se trata de un reclamo que lleva ya varios años como consecuencia del asfixiante proceso inflacionario y de la falta de paulatina adecuación de las alícuotas y deducciones correspondientes.

El anuncio se veía venir y tampoco llamó la atención que fuera hecho ante ese auditorio, toda vez que, tras la derrota en las primarias de agosto, la presidenta había anticipado que sólo hablaría con “los dueños de la pelota” (léase, los empresarios que siempre crecen a la sombra del poder de turno). Como sea, la medida proporcionará un alivio, al menos pasajero, a muchos jubilados y trabajadores cuyos ingresos no superen los 15.000 pesos brutos mensuales (unos 2.500 dólares al cambio oficial o 1.600 según el llamado dólar blue) que, en adelante, no sufrirán ningún descuento por dicho gravamen cuyo impacto sobre el salario triplica hoy o aún más el que tenía hace una década. Por otro lado, para quienes perciban entre 15.000 y 25.000 pesos, se aumentarán las deducciones en un 20 %. (Cualquier extranjero que visite la Argentina advertirá, por el precio de los alimentos, la vestimenta y algunos servicios, que estamos hablando de cifras no muy significativas para una familia tipo con hijos en edad escolar.)

Bienvenida sea esta decisión, que sólo se explica por una urgencia electoral. En efecto, en octubre tendremos las elecciones legislativas y el oficialismo deberá remontar el contundente revés de agosto, cuando consiguió apenas un 26 % de adhesión que contrasta abiertamente con el 54 % obtenido por Cristina Kirchner en su reelección. (Entre paréntesis, insisto a este respecto en un argumento ya esgrimido hace un par de semanas. Es cierto que una primaria abierta no puede compararse con una elección presidencial. Sin embargo, en esta oportunidad la presidenta se había puesto al hombro la campaña, acompañando a sus candidatos y haciendo uso de la palabra en todos los actos.)

Al final del día, lo que puede concluirse es que seguimos sometidos a la tiranía del corto plazo. Una decisión que pudo haber sido meditada y consensuada con el debido tiempo, en el marco incluso de una no menos postergada reforma impositiva, se tomó entre gallos y medianoches para tratar de captar votos de una clase media evidentemente enemistada con el gobierno y de todo un arco del sindicalismo que venía haciendo suyo este reclamo, en virtud del golpe cotidiano que la inflación propina a los bolsillos de sus agremiados.

Enrique Aguilar

Politólogo

ENRIQUE AGUILAR es director del Instituto de Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales de la Universidad Católica Argentina

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+

0 comentarios