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la otan insiste en presionar

Al Assad: "Destruir las armas químicas costará mil millones y un año"

jueves 19 de septiembre de 2013, 15:07h
Baschar Al Assad ha señalado este jueves que destruir las armas químicas que posee el régimen sirio costaría mil millones de dólares y un año de trabajos, al tiempo que Anders Fogh Rasmussen, máximo responsable de la OTAN, sostiene que mantener la presión sobre Al Assad es esencial.
El presidente de Siria, Bachar Al Asad, calculó hoy que "llevará un año" y mil millones de dólares destruir el arsenal químico de su país, pero aseguró estar "comprometido" a cumplir el acuerdo negociado por EE.UU. y Rusia para ese fin.

"Creo que es una operación muy complicada, técnicamente. Y necesita mucho dinero, alrededor de mil millones de dólares. Algunos dicen que llevará un año", dijo Al Asad en una entrevista con la cadena de televisión estadounidense Fox News.

"Hay que preguntar a los expertos qué significa (destruir el arsenal químico) rápidamente. Tiene un calendario específico. Necesita un año, puede ser que un poco más", señaló.

Ese plazo es superior al dispuesto en el acuerdo alcanzado el sábado en Ginebra entre rusos y estadounidenses, que establece que Siria debe haber entregado todo su arsenal químico antes del final de la primera mitad de 2014.

No obstante, Al Asad aseguró que Siria está "comprometida con todos los requisitos de este acuerdo", el alcanzado en Ginebra para la entrega de las armas químicas de Siria a la comunidad internacional.

Admitió que el hecho de que su Gobierno posee armas químicas "ya no es un secreto", y que es "evidente" que el ataque del pasado 21 de agosto en Guta Oriental, un suburbio de Damasco, es un crimen de guerra, pero mantuvo que no fue su Gobierno quien usó los agentes químicos en esa ocasión. "Cualquiera puede fabricar gas sarín en su casa", afirmó Al Asad.

Preguntado por los informes de expertos que señalan que es casi seguro que el ataque viniera del régimen debido a lo refinado del gas sarín y a su despliegue con cohetes a los que supuestamente sólo tiene acceso el Gobierno, Al Asad respondió que esas afirmaciones "no son realistas ni ciertas".

Por su parte, El secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, dijo hoy que "es esencial mantener sobre la mesa la opción de la intervención militar para avanzar en la solución diplomática" en la crisis en Siria.

"Una fuerte y creíble amenaza del uso de la fuerza facilita el proceso diplomático y facilitó en este caso el acuerdo alcanzado entre Rusia y Estados Unidos para la destrucción del arsenal químico" sirio, explicó Rasmussen a la prensa tras pronunciar un discurso en el instituto Carnegie.

El secretario general de la Alianza dijo que, en su opinión, "la opción militar debe seguir encima de la mesa", si bien señaló que "conviene no equivocarse, la solución a largo plazo para Siria no es militar".

Advirtió también de que "cualquier intervención militar en Siria podría tener impredecibles repercusiones".

"Hay que distinguir entre la solución a largo plazo y la respuesta específica al uso de armas químicas", explicó Rasmussen, que afirmó que "el uso de armas químicas es una violación del derecho internacional que merece una respuesta internacional firme".

Preguntado sobre el por qué de la intervención de la OTAN en Libia pero no en Siria, señaló que "se trata de casos muy distintos".

"En Libia operamos en base a un mandato muy claro del Consejo de Seguridad de la ONU y obtuvimos un activo apoyo de los socios de la región. Ninguna de esas condiciones se da en Siria", apuntó.

Rasmussen dijo "no tener ninguna duda" sobre la autoría del ataque por el régimen sirio y pidió que el Derecho Internacional actúe para hacer pagar a los responsables.

Sobre el acuerdo entre Washington y Moscú para la retirada de armas químicas, indicó que "es la primera buena noticia desde el inicio de la crisis", así como "un enorme paso adelante".

En un discurso en el que repasó el estado de la Alianza y los retos pasados y futuros, Rasmussen volvió a insistir a los miembros europeos de la OTAN para que refuercen su capacidad militar con la compra de drones, aviones más modernos y nuevos radares con el fin de complementar adecuadamente lo que aporta Estados Unidos.

"Creo que las naciones europeas pueden y deben hacer más para igualar el compromiso estadounidense", afirmó.

El político danés expresó su deseo de que Europa adquiera "más drones para mejorar su vigilancia, más aviones de gran tamaño y de repostado en vuelo para mejorar su capacidad de desplegar operaciones y radares más avanzados en sus barcos para que puedan integrarse en la defensa antimisiles de la OTAN".

Según Rasmussen, "una Europa fuerte requerirá una fuerte voluntad política" para aumentar el gasto en defensa en cuanto la economía comience a recuperarse, desarrollar programas a largo plazo y "asumir más responsabilidades de seguridad en la vecindad europea".

En ese sentido, el secretario general de la OTAN espera que el Consejo Europeo de diciembre, que tendrá un apartado dedicado a la defensa, envíe esa clara señal.

Según Rasmussen, eso ayudaría a "reforzar Europa" y la cooperación transatlántica, así como a "reequilibrar la OTAN".

El máximo responsable de la Alianza ha insistido en repetidas ocasiones en la necesidad de que los países europeos hagan más dentro de la OTAN y no dejen toda la responsabilidad a EEUU.

Los llamamientos, en los que también ha insistido Washington, se intensificaron después de que la misión aliada en Libia pusiese de manifiesto numerosas carencias en los ejércitos europeos, que necesitaron de apoyo estadounidense para poder desarrollar su misión.
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