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Entrevista a la secretaria general de la Unión Internacional de Juventudes Socialistas

Beatriz Talegón: "No quiero chorizos, y muchísimo menos en mi partido"

sábado 28 de septiembre de 2013, 11:11h
Beatriz Talegón ha escrito 'No nos avergoncéis' (Destino). Explica que lo que obtenga por derechos de autor se destinará al Banco de Alimentos. La promoción del libro facilita el encuentro, que tiene lugar en el luminoso hotel de Las Letras de la Gran Vía. Pide un café con un "chorrito" de leche. Cada día la reconocen más por la calle, aunque conforme deja crecer el pelo pasa más inadvertida, dice. Lleva los pendientes que llevaba en aquel discurso de Cascais que la dio a conocer, un complemento ya seña de identidad en su apariencia. ¿Por algo en especial? "Son los míos, no pesan, no me dan alergia", razona sonriente. Es secretaria general de la Unión Internacional de Juventudes Socialistas y cree que la solución a esta política pasa por y desde la propia política.


Ha llovido desde Cascais. ¿Cómo ha quedado en su cabeza ese día?

Recuerdo que se lió, que dimos visibilidad a los jóvenes socialistas, que mostramos que estamos muy comprometidos con lo que defendemos y desde entonces han surgido muchas posibilidades, como poder hacer este libro, para trasladar el mensaje. También es verdad que ha habido partes en algún momento más agridulces que han servido para aprender. Ha sido una experiencia vital muy importante.

Cuando preparaba aquella intervención, ¿era consciente de la repercusión que tendría?

En absoluto. En este tipo de reuniones se suelen grabar las cosas, pero en un circuito interno. Nunca imaginé que se iba a colgar en la web de la Internacional, que luego alguien lo iba a subir a Youtube…

¿Le molestó?

No, para nada. Se da un mensaje que viene del compromiso asumido en muchísimas resoluciones mundiales, no es un calentón del momento.

¿Recibe alguna llamada desde las alturas?

Sí.

¿Diciéndole…?

He tenido contacto con muchos dirigentes y siempre bien, no me han llamado la atención.

¿No?

Para nada, en absoluto. Nunca. De hecho, la relación por ejemplo con Elena Valenciano desde ese momento fue bastante frecuente, y muy bien; con Rubalcaba, antes no había tenido apenas contacto y hemos coincidido varias veces y también muy bien, muy cercano.

¿Cuál es la tarea de la secretaria general de la Unión Internacional de Socialistas?

En primer lugar, establecer la estrategia política en los dos años de mandato por los que fui elegida, coordinar el trabajo del equipo que tenemos en el secretariado, desarrollar una serie de proyectos -el principal a través de Olof Palme, que es una fundación sueca- de cooperación al desarrollo mundial, organizando cinco reuniones anuales en cada uno de los continentes. Son reuniones para dialogar, debatir con los distintos líderes juveniles. Acabamos además de conseguir un proyecto nuevo con Westminster Foundation, del Partido Laborista del Reino Unido, para crear una escuela de políticos, para militantes de base. Acabamos de conseguir también financiación a través del Grupo Socialista en el Parlamento Europeo, de crear las Juventudes Socialistas árabes, las africanas; me he empeñado en trabajar con jóvenes artistas, tener más presencia en Naciones Unidas…

Beatriz Talegón. Juan Pablo Tejedor


¿Saben los de arriba, en Ferraz, este tipo de cosas?

Me empeño en que lo sepan. Recibimos un montón de reconocimientos por pasos firmes y convincentes que estamos dando los jóvenes que los mayores no han sido capaces de abordar pero, desgraciadamente, llama más la atención o los medios se han centrado más en lo de los hoteles de cinco estrellas o lo de “la chica de Cascais” y no se da visibilidad a los proyectos que estamos haciendo, que realmente marcan un antes y un después.

¿Piensa que alguien ha intentado o intenta derribarla?

Siempre hay gente a la que, supongo, le escuece.

¿Lo ha pasado mal?

Hay decepciones porque ves muchas veces que la gente no viene de frente o ves que se dicen mentiras. Te decepciona más la falta de valores y la falta de principios de esas personas que pretenden liderar algo, pero también eso marca la diferencia, demuestra que, de alguna manera, lo que estás diciendo y lo que estás haciendo está removiendo algunas conciencias.

¿Cree que se sobreexpuso aquellos días con su presencia en los medios?

No le dije que no a nadie porque la democracia es eso, atender a quien quiere preguntarte, y si precisamente me quejaba yo de algo en el vídeo era de que no se nos daba voz a los jóvenes. Es verdad que tuve un montón de exposición mediática y no es fácil, pero tampoco creo que sea nada malo. Cuando tienes la oportunidad de dar un mensaje, tienes que darlo, es mi responsabilidad también como secretaria general, no tengo que esconderme en un despacho ni debajo del ala de nadie para que me protejan. Lo grave sería que yo rechazara esas oportunidades.

¿Cuál es su objetivo en la política?

Trabajar para el bien común defendiendo los valores que defiendo.

¿Y en lo que a cargos se refiere?

Quiero seguir aprendiendo. Lo que tengo muy claro, y es una promesa conmigo misma, es que no me voy a saltar ninguno de mis principios nunca. Para mí la política no es ni una manera de ganarme la vida, ni de tener más notoriedad. Es una herramienta para cumplir los valores en los que yo creo.

¿Una persona con valores sobrevive en esta política, tal y como está configurada?

De momento, yo estoy viva. No es fácil.

¿Se puede llegar alto, como es su caso, denunciando la corrupción también cuando ocurre en sus filas?

No voy a dejar de decir lo que pienso ni de ser quien soy, sea en un partido, trabajando como abogada o como profesora de música. Si no se llega donde se tiene que llegar… perderemos todos. Por lo tanto, que piense muy bien la gente que tira piedras contra los que hablan claramente y los que se comprometen con las manos limpias, qué es lo que en definitiva quiere. Si lo que queremos es gente que aplauda para el interés personal, tendremos lo que tenemos hoy. Lo que tenemos hoy es resultado de que han terminado llegando arriba los complacientes, los que se han preocupado de su propio interés y de sus amigos. La consecuencia es gente que se tira por los balcones. Entonces, si nos dedicamos a tirar piedras a los que venimos con ganas a trabajar con honestidad creyendo que se puede y se debe cambiar el mundo, que luego no se quejen, que luego la gente no diga que no les representan si cuando los que venimos a dar la cara tampoco tenemos espacio.

Beatriz Talegón. Juan Pablo Tejedor


¿Hasta dónde cree que se puede estirar la cuerda sin que ocurra algo que podamos lamentar?

Lo que ha pasado este verano, esas fotitos con las manitas levantadas y las banderitas del aguilucho, eso ya es una alarma muy grave. Que los partidos políticos, como en este caso Nuevas Generaciones, miraba para otro lado mientras se decía que ojalá Franco levantara la cabeza. El barro de habernos callado las cosas y de no haber tenido una ley de memoria histórica en condiciones, de que no se hayan depurado responsabilidades, trae consigo que ahora gente sin conocimiento de la Historia y sin valores humanos no tenga vergüenza para levantar el brazo ante una bandera inconstitucional que lleva detrás muchos muertos. Esa es la línea divisoria a la que peligrosamente estamos llegando.

¿Y en el terreno económico? Los padres en paro, los estudiantes frente a las tasas universitarias. En los últimos días, la enésima subida de la luz. ¿Dónde está el límite?

El límite ya lo hemos pasado hace tiempo.

Pero no ha ocurrido ni cambiado nada.

El problema es que no se visibiliza lo que ha pasado. Ha pasado que hay gente que no tiene para llegar a fin de mes, ha pasado que hay niños que se caen redondos en la calle porque no han desayunado ni han comido, ha pasado que hay gente que está pidiendo o familias que están volviendo a casa de los abuelos para vivir de su pensión. Ha pasado pero no queremos verlo.

Y no cambia nada. Y la movilización en las calles parece apagarse ante esto.

Por eso, lo que reivindico en el libro es la política. Está muy bien estar en la calle, manifestarse, las asambleas, pero hay que comprometerse. Indígnate, cabréate, pero comprométete. Métete en un partido político y cámbialo desde dentro, crea un partido si lo que hay no te interesa, pero comprométete.

¿Formaría un partido?

Ahora mismo estoy intentando cambiar el que me ocupa.

¿Y si encuentra un día que hay una pared y que no hay forma?

No creo en esa pared. Creo en que siempre hay una ventanita por la que entra luz y es por ahí por donde hay que tirar.

¿Abandonaría el Partido Socialista si lo viera imposible?

No me veo en ese punto, y ha habido discusiones internas y encontronazos, pero nunca he querido tirar la toalla porque siento que este partido es tan mío como del que no piensa como yo dentro del partido. Creo que responde a los ideales que defiendo.

Beatriz Talegón. Juan Pablo Tejedor


Le voy a dar algunos nombres para que me diga lo primero que le venga a la cabeza.

Vale.

Felipe.

Jarrón chino.

Eso dijo él.

Jarrón chino (sonríe).

Zapatero.

El mejor presidente que hemos tenido en España.

Rubalcaba.

Firme.

Firme.

De hierro.

¿En qué sentido?

En todos.

Valenciano.

Luchadora.

Chacón.

Luchadora también.

Madina.

Proyecto.

¿Lo conoce?

Sí.

¿Mucho?

No mucho, pero tengo buena relación con él.

¿Le atrae una hipotética candidatura suya en solitario o junto a Patxi López?

Habría que ver los proyectos. No soy fan de nadie, yo quiero proyectos y compromisos?

¿No tiene familia en el partido? ¿No es chaconista, rubalcabista…?

Soy socialista.

Rajoy.

Madre mía… very difficult (ríe).

Aznar.

Es una bota china.

¿Bota china?

Es una tortura, una piedrecita dentro de la bota.

Griñán.

No le conozco, pero creo que ha apostado por la unión con la izquierda, ha demostrado que se puede gobernar con izquierda Unida, me parece interesante.

Susana Díaz.

De momento es la incógnita, vamos a ver…

Beatriz Talegón. Juan Pablo Tejedor


¿Qué le parece el proceso por el que ha llegado a la Presidencia de Andalucía?

Es un proceso mejorable.

¿Qué opinión le merece como socialista el caso de los ERE?

Habrá que esperar a ver qué dicen los jueces, pero, desde luego, de ser cierto lo que puede ser cierto, habría que plantearse muy seriamente pedir disculpas y depurar responsabilidades.

¿Dimisiones?

Dimisiones y lo que la Justicia establezca. No quiero corruptos ni chorizos en ningún lado y muchísimo menos en mi partido.

¿Cuál es su posición sobre la consulta en Cataluña?

Habrá que ver de qué manera se puede plantear dentro de los marcos de la Constitución, pero creo que es muy sano preguntarle a la gente qué piensa. Si hablamos de democracia hay que preguntarle a la gente qué quiere, no sólo cada cuatro años a través de una papeleta.

¿Lo tiene tan claro su partido?

Mi partido es federalista y lo que hay que hacer es llegar a un punto de encuentro con el PSC. Defendemos a nivel territorial el federalismo y creo que es compatible con lo que se está pidiendo en Cataluña y dentro del proyecto europeo.

'No nos avergoncéis'. Beatriz Talegón. Destino.¿Qué encierra 'No nos avergoncéis'?

Es una llamada desde la perspectiva de una generación que hemos nacido en democracia y que hemos crecido escuchando una serie de valores como la igualdad de oportunidades o la transparencia, que al llegar a la edad adulta, cuando tenemos que dar el paso a comprometernos, descubrimos que los que nos habían dicho que el mundo era otra cosa nos habían tomado el pelo. Y a los que queremos dar la batalla dentro de las instituciones, dentro de la vida pública, de los partidos, pues a algunos nos señalan con el dedo, haciéndonos pagar los platos rotos que nosotros no hemos roto. Por lo tanto, 'No nos avergoncéis' es un grito, un "dejadnos creer que es posible cambiar el mundo".

¿Realmente cree que lo es, que esto calará?

No nos queda más remedio.

La idea interiorizada es que no se puede llegar alto en política con valores.

Es el problema. Si la gente no está contenta con los políticos que tenemos, que se metan en un partido y sean ellos los políticos. Es lo que intentamos hacer muchos. No vale criticar que esto está a oscuras y no atreverse a encender una cerilla.

Aboga por un 15-M o una PAH como partido o partidos para llegar más lejos en las reivindicaciones.

O entrar en los que ya existen y cambiarlos. No tengo ningún problema en que se creen, pero crearlos lleva tiempo y las soluciones hace falta darlas ahora. También hay que sopesar cuánto tiempo tenemos para dar una respuesta a lo que está pasando. Crear un partido, una estructura, lleva mucho tiempo. Hay estructuras que ya existen, a lo mejor sólo se trata de cambiar las cosas que no funcionan.
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