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A 50 años del asesinato contra John F. Kennedy, el misterio continúa. ¿Quién ordenó su muerte?

Juan Federico Arriola
martes 19 de noviembre de 2013, 20:54h
El viernes 22 de noviembre de 1963, John F. Kennedy, presidente de los Estados Unidos de América fue asesinado en Dallas, Texas. Hace medio siglo. ¿Cómo está el mundo hoy? ¿Cómo está su país en la actualidad?

Uno de los mejores estadistas del siglo XX, que se proclamó berlinés en junio de 1962 (“ich bin ein Berliner”) para dejar claro que Estados Unidos no dejaría sola a esa ciudad dividida por un muro, y que esto fue definitivo para salvar a Berlín Occidental, Alemania Federal y el mundo de la expansión soviética; un político carismático que salvó al mundo de una guerra nuclear en octubre de ese mismo año, alguien que deseaba explorar el espacio exterior y que lo profetizó, fue víctima de un atentado mortal, y que aún existen muchas dudas sobre su muerte en el sur de Estados Unidos.

Para contestar la pregunta de quién o quiénes ordenaron su muerte, tendríamos que ver los intereses que afectó el presidente Kennedy durante su gobierno (enero 1961-noviembre 1963).

Los cubanos que viven en Florida, en su mayoría, están convencidos de que Fidel Castro, jefe indiscutible de la Revolución Cubana y su patrocinadora, la Unión Soviética fueron los responsables de la muerte de Kennedy. Ellos se basan en que Lee Harvey Oswald quien fue el único acusado del atentado y posteriormente ejecutado delante de la policía, por un dueño de un cabaret, de nombre Jack Ruby, -quien murió en prisión en condición misteriosa- tenía nexos con la Unión Soviética, que había vivido en Minsk (Rusia Blanca) y se casó con una ciudadana soviética, que supuestamente había estado en la Ciudad de México para contactar con gente de las embajadas de Cuba y la Unión Soviética.

El informe Warren de varios volúmenes llegó a la conclusión de que sólo hubo un disparador, Oswald y con esta versión quedaba suprimido el complot. Sin embargo, la película del ciudadano estadounidense Abraham Zapruder –que dura sólo unos cuantos segundos- que filmó la caravana del presidente Kennedy aquella mañana en Dallas, confirma que el último tiro, que literalmente voló la cabeza del jefe de Estado y de gobierno de Estados Unidos, no podía provenir de atrás, desde la bodega de libros donde estaba Oswald, sino de manera literal. Si hubo varios disparadores, hubo organización y por tanto complot.

¿Se trató de un golpe de Estado? Sí, de acuerdo con el análisis que hace el cineasta Oliver Stone, en su película JFK. Había elementos dentro del gobierno de Kennedy y factores reales de poder que deseaban una guerra en Vietnam, lo que implicaba ganar millones de dólares en la fabricación de helicópteros, tanques, aviones, barcos, balas, etcétera. La orden de Kennedy de retirar las tropas estadounidenses parece ser que fue el detonante para liquidarlo.

Prueba de lo anterior es que las rosas del funeral de Kennedy no se habían marchitado, cuando su sucesor el texano Johnson –que no tenía el respeto de Robert Kennedy, procurador general de justicia en el gobierno de su hermano- firmaba el regreso de tropas a Vietnam.

A Kennedy se le señalaba en el sur –antiguo territorio confederado- como comunista y se le rechazaba por sus propuestas de paz y por haber fracasado en la operación conocida como Bahía de Cochinos, ataque a Cuba pero sin apoyo aéreo como lo demandaron algunos militares del gobierno de Kennedy.

Estoy convencido de que la ultraderecha de Estados Unidos estuvo detrás del atentado contra el presidente Kennedy. ¿Qué pasó después? Estados Unidos fracasó militarmente en Vietnam, la guerra fría se extendió, el gasto militar ha sido escandaloso por parte de todas las potencias, se cayó el muro de Berlín en noviembre de 1989, pero las guerras continuaron en diversas regiones del planeta: Ruanda, Yugoslavia, El Salvador, Guatemala, etcétera. El gobierno de Bush inventó una guerra en Afganistán –que no está resuelta- y después en Iraq, una verdadera tragedia, la población iraquí no tiene paz ni estabilidad política y Estados Unidos controla sus recursos.

Hoy Estados Unidos es el país que más drogas consume, el principal fabricante de armas y sus últimos gobiernos se ha dedicado –ya lo sabíamos- a espiar a sus aliados y a sus enemigos.

¿La guerra fría terminó? Lo dudo. China y Rusia protegen al gobierno sirio que ha desatado una matanza en medio de una guerra civil, donde no falta el elemento religioso.

John Kennedy y su bella, culta, políglota y elegante esposa, Jacqueline Bouvier han pasado a la historia, como la pareja más carismática que haya habitado la Casa Blanca. Hoy el mundo no está mejor que en 1963. La humanidad no vive en paz, los intereses económicos bélicos son terribles. Ellos ponen las armas y otros –en México es una realidad- ponen los muertos.

Te extrañamos Kennedy.

Juan Federico Arriola

Profesor de Derecho

Profesor de Derechos Humanos en la Universidad Iberoamericana, Ciudad de México.

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