www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

Presenta sus memorias en Madrid

Zapatero comprende a Rajoy: "No es tan fácil como algunos piensan"

martes 26 de noviembre de 2013, 12:03h
"No era tan fácil como algunos pensaban y no es tan fácil ahora". José Luis Rodríguez Zapatero se ha puesto en la piel de Mariano Rajoy y no ha criticado acción alguna del Gobierno en la presentación de su libro. El expresidente ha reconocido errores en su gestión pero en ningún caso haber faltado a la verdad a los españoles: "Ni engaño, ni ocultación, ni nada de nada". Sobre pasados colaboradores, como el caso de Pedro Solbes, ha despachado con rapidez: "Me alegro de que personas que han estado conmigo sigan manteniendo esa libertad de expresión".

José Luis Rodríguez Zapatero se ha enfrentado este martes a su primera rueda de prensa desde que abandonó La Moncloa. El motivo no era otro que la presentación de sus memorias, El dilema. 600 días de vértigo (Planeta). Parecía tener ganas, pues sus respuestas han sido extensas y no ha escatimado en detalles; aunque para detalles, ha repetido una y otra vez, los que hay en el libro. Dos palabras han articulado el discurso, 'reflexión' y 'explicación', y los fantasmas, esas preguntas que siempre le persiguen y, si nada cambia, seguirán haciéndolo, no se han ausentado en la Casa de América, que acogía la cita.

Los 600 días de vértigo son los que se suceden desde el 12 de mayo de 2010, cuando el protagonista anuncia vertiginosos recortes, y el final del mandato, antesala del batacazo electoral de Alfredo Pérez Rubalcaba. Zapatero ha admitido que se puso a escribir por "deber", pero también por "necesidad". A su juicio, estaba obligado a explicar a los españoles el porqué de algunas de sus decisiones, especialmente de aquellas que fueron fruto de "tres escenarios no previsibles": la crisis financiera global de 2008, la crisis de deuda de la zona euro de mayo 2010 y la recesión y tensiones en el verano de 2011.

Ha justificado parte de lo acontecido en las "limitaciones de la política en el mundo global", pero no ha eludido su responsabilidad: "Estaba al frente del Gobierno". También ha reconocido, una vez más, que se equivocó con la "tardía" mención de la palabra maldita. Pero lo hizo, ha argumentado, "con el afán de mantener la confianza de los agentes económicos e inversores" y porque en aquel momento "estábamos en crecimiento" económico. "Todas esas previsiones saltaron por los aires con Lehman Brothers", ha continuado, no sin subrayar que no hubo ni "ni engaño, ni ocultación, ni nada de nada".

"Algunas de las decisiones más trascendentes" las tuvo que tomar en "horas". Una de ellas, dimitir o no. No lo hizo "por responsabilidad política" con su país. Otra más: hasta en tres ocasiones se le ofreció "la posibilidad de pedir ayuda financiera". Según el expresidente, si la recuperación de España es cosa de años, con un rescate lo sería de "lustros", convicción sobre la que apoyó el rechazo en otras tantas ocasiones. La controvertida reforma constitucional, otro hito en su segunda legislatura, fue decisión "personal" suya y con ella quiso exhibir el "compromiso sólido" del Estado con el control del déficit y para "generar confianza" entre los socios europeos.



Solbes, Rubalcaba, Aznar, Rajoy
Aquel fatídico 12 de mayo de 2010, ha concretado sin eufemismos, suprimió el cheque-bebé, redujo los salarios públicos y congeló las pensiones. Pero posteriormente ha refrescado que durante su mandato creció un 25 por ciento la inversión en Sanidad, que se duplicó en becas o que el salario mínimo sufrió la mayor subida en democracia. Como mayores logros, no es novedad a estas alturas, Zapatero destaca la Ley de Dependencia y la de Matrimonio Homosexual.

Los momentos más atractivos del evento han llegado con los nombres propios. "Estamos en la presentación de mi libro, no en la de Solbes", ha bromeado tras una pregunta sobre el exvicepresidente económico. No ha entrado en materia ni ha querido polemizar y sí expresar "gratitud" a todos los que formaron parte de su equipo, "más allá de que cada uno tenga una memoria de las cosas". Mismo mensaje respecto a David Taguas o Jordi Sevilla, críticos en distintos momentos con él: "Me alegro de que personas que han estado conmigo sigan manteniendo esa libertad de expresión".

En los últimos minutos han entrado en escena -metafóricamente, se entiende, y sin alusiones directas- José María Aznar y Mariano Rajoy. Zapatero sostiene que todo aquel que sea o haya sido presidente del Gobierno merece "respeto" porque "ha tenido el respaldo de millones de españoles". Ha recordado que en su libro no hay "ninguna crítica personal a nadie" y que "siempre" ha "procurado" ser "respetuoso", "más" desde que dejó el primer plano. Lo ha demostrado al ser preguntado por Rajoy, a quien ha defendido partiendo de su propia experiencia: "No era tan fácil como algunos pensaban" y "no es tan fácil" ahora, ha manifestado. No obstante, ha señalado que "es fundamental para el horizonte de este país recuperar aquello que se haya quedado en el camino".

Para acabar, Rubalcaba. Nada nuevo: "Es amigo mío. Nadie duda de sus cualidades políticas. No necesita consejo sino apoyo".
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+

0 comentarios