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CRÍTICA

Antonio Morales Moya, J. P. Fusi y Blas Guerrero (dirs.): Historia de la nación y del nacionalismo español

domingo 08 de diciembre de 2013, 15:30h
Antonio Morales Moya, Juan Pablo Fusi Aizpurúa y Andrés de Blas Guerrero (dirs.): Historia de la nación y del nacionalismo español. Galaxia Gutenberg/ Círculo de Lectores. Fundación Ortega-Marañón. Barcelona, 2013. 1.518 páginas. 39 €
Acaba de celebrarse el treinta y cinco aniversario de la Constitución española que los españoles votaron mayoritariamente. Recordemos lo que se dice en su artículo 2: “La Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la nación española, patria común e indivisible de todos los españoles, y reconoce y garantiza el derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones que la integran y la solidaridad entre todas ellas”. La Carta Magna que se dieron a sí mismos los españoles, no ofrece dudas en cuanto a la existencia de España como nación, que aglutina de manera indivisible a todas sus regiones. Sin embargo, hay voces que niegan esa realidad, abriendo un debate que no deja de esconder intereses espurios, pero que no por ello debe desatenderse, pues, de esa manera, solo se consigue afianzarlo y darle alas. Y, sobre todo, no hay que hacer oídos sordos cuando se dispone de una carga de profundidad que puede lanzarse mediante argumentos de tanto peso como incontrovertibles.

Argumentos de ese tipo nutren y vertebran esta monumental e imprescindible obra, dirigida por tres prestigiosos catedráticos, que tienen en su haber una sólida trayectoria docente e investigadora: dos de Historia, Antonio Morales Moya y Juan Pablo Fusi Aizpurúa de, respectivamente, la Universidad Carlos III de Madrid y la Complutense, y uno de Ciencia Política de la Universidad Nacional de Educación a Distancia, Andrés de Blas Guerrero. Y no menos reconocidos son los casi cincuenta colaboradores que han contribuido con sus trabajos a tan magna empresa. En su mayoría, se trata de historiadores pero también hay nombres de otras disciplinas como la Economía, la Literatura o el Derecho, ya que en su exploración de los dos conceptos que titulan el libro, “nación” y “nacionalismo” españoles, se presentan varios flancos: histórico, económico, cultural, junto a las numerosas cuestiones y derivaciones que ello implicaba. De ahí que, como se explica en el prólogo, se decidió concebir el volumen como una obra colectiva, recurriendo a una amplia nómina de colaboradores. Una decisión, sin duda, acertada. Para que el lector se haga una idea merece la pena citar como ejemplo, a algunos de quienes, además de sus directores, escriben en el volumen. Figuras que, en bastantes casos, atesoran Premios como los nacionales de Historia o de Ensayo: José Álvarez Junco, Jordi Canal, Luis Castells, Demetrio Castro, Carlos Dardé, Ángel Duarte, Inés Fernández-Ordóñez, Juan Francisco Fuentes, Ricardo García Cárcel, Fernando García de Cortázar, José Luis García Delgado, Santos Juliá, Antonio López Vega, Manuel Lucena, José-Carlos Mainer, Eduardo Martínez de Pisón, Javier Moreno Luzón, Benoît Pellistrandi, Leonardo Romero Tobar, Francisco Sosa Wagner, Dolores Troncoso, José Varela Ortega y Javier Varela Tortajada.

La obra resulta especialmente oportuna en unos momentos en los que el secesionismo catalán ha lanzado su órdago soberanista y no parece dispuesto, sino todo lo contrario, a dar marcha atrás. Y ello no porque se trate de un libro directamente político y mucho menos planteado como una confrontación. Como se puede apreciar por los nombres de sus directores y colaboradores, es una obra académica, aunque no circunscrita en absoluto a un público de especialistas. Porque el academicismo no está reñido aquí con abordar un asunto de capital importancia y que a todos nos concierne, y hacerlo de una forma en la que la solvencia y el rigor que presiden los trabajos no son incompatibles con presentarlos de forma accesible e incluso amena.

El proyecto que ahora ha visto la luz nace hace poco más de un lustro en un curso de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, que luego se fue desarrollando en la Fundación Ortega-Marañón, bajo el impulso, sobre todo, del profesor Antonio Morales Moya. Su primer objetivo es contribuir decisivamente a cubrir la laguna historiográfica existente en torno al estudio en profundidad de la nación y el nacionalismo españoles. Y, paralelamente, deshacer el equívoco, muchas veces interesado, de identificar esos conceptos con el periodo franquista. Un equívoco que ha llevado a que a menudo se eluda el uso de la palabra “España” para sustituirla por “el Estado español”. Sin duda, el volumen cumple con creces estos propósitos.

La obra se divide en seis grandes apartados, que abarcan desde mitos originarios hasta el presente. Así, el primero se agrupa bajo la rúbrica de “La génesis de la nación” e incluye trabajos sobre sus orígenes mitológicos y sobre la idea de España desde la Edad Media al siglo XVIII, momento en que se despliega el patriotismo ilustrado, mientras que el segundo, el tercero y el cuarto bloque abordan las formas del nacionalismo español en los siglos XIX y XX, dividido este último en dos etapas, marcadas por el brutal corte de la Guerra Civil: de 1898 a 1936 y de 1936 a 1978. El quinto capítulo se centra en “España desde su periferia”, cómo se ve nuestra nación desde la perspectiva de quienes pretenden articular su propio nacionalismo. Y el sexto examina la visión exterior de España, con ensayos, entre otros asuntos, sobre el hispanismo o los estereotipos que se nos han ido aplicando, no pocas veces contradictorios.

La variedad de colaboradores favorece un sano pluralismo, aunque, sin duda, se manifiesta lo apuntado en el prólogo: “En el libro han participado destacados especialistas, con posiciones no idénticas, pero cuyas voces, creemos, componen una polifonía armónica. Quizá porque en buena parte de los autores late, seguramente, el interés -aun teniendo en cuenta otras aportaciones- por mostrar la tradición del nacionalismo liberal español progresista, oscurecida en los últimos tiempos, y los valores que la fundamentaron”. Un pluralismo, una muestra de distintas sensibilidades, que comparte en todos los casos el respeto y la lealtad a la Constitución. Ambiciosa, insoslayable y más que oportuna obra, pues, donde se ve con claridad, basada en la documentación y en la solvencia, y en muchos casos brillantez, argumentativa que España no es un constructo imaginario, sino una realidad perfectamente asentada a lo largo del tiempo, una comunidad viva, patria común de todos y en donde todos tienen cabida.


Por Carmen R. Santos
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