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entrevista con su autora, Estefanía Salazar

[i]Talía y la llave de oro[/i], la historia que cambiará la vida de los niños de papás separados

viernes 20 de diciembre de 2013, 12:51h
Escrito por Estefanía Salazar e ilustrado por Xisca Solera, Talía y la llave del oro es un libro infantil diseñado para ayudar a padres y niños a superar el difícil momento de la separación. Presentado hace unas semanas, a continuación ofrecemos una entrevista con su autora.
Se acaba de presentar hace un par de meses un cuento “Talía y la llave de oro”, de Estefanía Salazar Yanes, para ayudar a padres e hijos a superar el arduo camino de las separaciones. ¿Cómo surge la idea de escribir este libro?
La mayoría de las separaciones son momentos enormemente dramáticos. Todo el castillo de naipes que has ido montando en torno a la familia que has creado, de repente se desmorona, se rompe en mil pedazos, y todos nos hundimos en el dolor. Se crean situaciones muy difíciles de manejar desde el desarraigo y la emotividad en estado puro. Es como si el famoso “Auriga” de Platón condujera un caballo totalmente desbocado casi al borde del abismo. Hay que enderezar la situación, volver a la paz, pero no sabemos cómo, y menos en una lucha entre Titanes: los padres, y en el centro del campo de batalla, los hijos con el corazón roto en cada despedida. En una de esas tardes, la mirada de resignación de mis hijas fue como un puñal que atravesó mi corazón. Me sentí absolutamente superada frente a su derrota emocional. Mi psicóloga me alertó ante esa situación y decidí actuar. ¿Cómo se puede entrar en el corazón y en la mente de niños de 3 años? Pensé que la mejor forma sería mediante un cuento. Lo busqué y no lo encontré. Entonces decidí que se lo escribiría yo. De ahí surgió “Talía y la llave de oro”. Debía llegar alguien de fuera, alguien muy alegre que llevara a mis niñas de su mano a un mundo de paz interior, donde estar felices y sentirse amadas por los dos. Desde luego el cuento jamás habría podido existir sin las palabras de todas las personas que figuran en los agradecimientos. Ellas lo han hecho a través de mí.

Sorprendente cuento, inspirado en un hecho real, con moraleja, temática muy actual y totalmente novedoso en la forma y el fondo. ¿A qué público va dedicado?
El cuento es una historia fantástica en la que tanto mis niñas como otros niños tienen que verse reflejados, y cuando más similitudes vean, mejor integraran la lectura. Es un cuento con valores. Se habla de alegría, de sufrimiento... Se intenta explicar a los niños que siempre hay una lectura positiva de las cosas que nos suceden y que ellos pueden conducir sus emociones hacia un estado de paz. La felicidad es un estado emocional, que duda cabe, y hay que enseñar a los hijos a utilizar los recursos (su inteligencia emocional), para llegar a ella.
La moraleja sería que ellos no deben sentirse culpables de las separaciones de sus padres y que siempre deben estar felices y sentirse amados por sus padres y madres. En el cuento son palabras que al final las dicen dos genios: Pax y Relax. En ellas se sintetiza todo.
Estoy totalmente de acuerdo en lo que apuntas de nuevo concepto de cuento. Ya lo dijo “El Imparcial”, y ese es el sentido. Es más un método que un cuento al uso, y requiere ser trabajado con los padres e hijos. La edición es toda en color y tiene unas ilustraciones maravillosas hecha por Xisca Solera. Nosotras tenemos un gran vínculo de amistad que se traslada al papel en este cuento lleno de amor. Con PCR Europe, hemos trabajado duro durante meses para conseguir los personajes en 3D y más cosas. El cuento rico en valores, contiene un colgante vinculado a la misión del padre Ángel Olaran, en Wukro, Etiopía. Se completa con una muñeca de trapo para ayudarles a dormir, una caja automontable con corazones, llena de simbolismo vinculado a las emociones de amor, y una bolsita para llevar todo de fin de semana. Y los niños pueden contactar con la autora por mail.

Estefanía, ¿a qué público lo has dedicado?
A niños de 3 a 6 años hijos de padres separados, aunque también puede ser muy útil cuando fallece alguno de los progenitores, o uno de los padres vive fuera por trabajo. Une en las distancias. Pero creo que es un libro que deberían leer todos los niños.
Creo que es un cuento que “cura”, reconforta algo a los hijos, se acerca a su dolor. Los niños se sienten identificados con las cosas que les suceden a los personajes de la historia. Recordar esa angustia de no saber qué leer a mis hijas es lo que me llevó a hacer esta nueva edición. Hay mucha información al respecto en la web del cuento: www.taliaylallavedeoro.com

Estefanía, es un acto de gran generosidad por tu parte. Me gustaría saber cómo es una madre capaz de escribir un libro así para sus hijas y compartir esa experiencia con los demás padres e hijos. Descúbrenos algo sobre la autora.
Bueno, hay personas que viven el escenario de la vida como público y otros como actores. Están los que se asoman por la vida y los que la viven. Yo soy de las segundas. ¡Me pasa de todo! Dicen que la mejor escuela es la vida y qué verdad es. Como madre intento hacerlo lo mejor posible, aunque cada vez que mis hijas se marchan siempre pienso que podía haberlo hecho mejor. Intento educarlas en el amor y en la tolerancia, aunque con límites. Amo a mis hijas y se lo digo todos los días, aunque a veces creo que las regaño demasiado. Me gusta hablar con ellas, y aunque son muy pequeñas intento que me cuenten las cosas que les preocupan. ¡A veces hablan por los codos! Me gusta mucho que socialicen, que hagan deporte, que puedan expresarse con el baile y la música. Que sean unas todo terreno. Mis hijas son muy buenas, no es porque sean mis hijas, la gente me lo dice y yo lo sé.

Bueno, veo que eres una madre muy implicada. Pero que más nos podrías contar sobre ti.
Tengo poco tiempo porque me gustan demasiadas cosas y porque hago muchas cosas. Soy resultado del amor que he recibido de mis padres y que desearía transmitir a mis hijas. De mi padre tengo la pasión por el deporte y de mi madre la sensibilidad por el arte y la música. Me llama mucho la atención la vida, aunque reconozco que desde que nacieron mis hijas no me gusta correr riesgos. Antes saltaba en paracaídas, buceaba, hacía Tiro Olímpico, corría medias maratones, hacía full contact, snowboard, Kite-surf, yoga. Tuve un embarazo gemelar y estuve ocho meses en reposo, lo que me enseño mucho de la vida desde otro ángulo, el de la humildad. Somos el resultado de cuanto hemos vivido y de lo que viviremos. Todo eso me ha enseñado cosas maravillosas. Han sido grandes lecciones de vida. Por ejemplo, los corredores de fondo sabemos que la meta está por llegar y que hay que ser pacientes. Se habla de la “soledad del corredor”, aprendes a luchar hasta el final. La mente se vuelve increíblemente fuerte y se quedan muchos males por el camino, además de kilos… El paracaidismo me ha enseñado a amar la vida y a vivir como si fuera el último día. Me ha ayudado a encontrar la paz en mi interior, y me ha enseñado que soy capaz de hacer muchas más cosas de las que yo creo. Es algo que recomendaría a cualquiera. El Full-Contact, y el Tiro Olímpico me daban mucha seguridad en mi misma, sobre todo al ser mujer. Los practiqué poco tiempo. El primero requiere una forma física que ya no tengo. Al segundo, me encantaría volver. Espero algún día poder vivir en la playa y retomar el buceo y el kite. De momento me conformo con seguir corriendo, practicando y mejorando mi snowboard y el yoga, y si puedo un día de estos me haré una escapada al túnel del viento, que aunque no es caída libre, pero casi…

Profesionalmente podría decirse que he sido una especialista en museos y en arte. Licenciada en Geografía e Historia por la Complutense, Master en Museología por El Istituto per lÁrte e il Restauro, Florencia, y Magister en Museografía por la Complutense. Me habría encantado mezclar mis conocimientos de arte con un trabajo relacionado con la falsificación o el tráfico de patrimonio, pero no pude. Me especialicé en Criminología como Experta Universitaria en Criminología por la UNED y realicé un Master en Criminología Psicosocial en la Complutense. No sé si tantas etiquetas valen de algo…

Después llegó mi divorcio y escribí el libro de mis hijas, compilando mis conocimientos de humanidades; con ese “no hay limites” de los deportes de riesgo, y ese conocimiento de lo psicosocial a través de la criminología. Y, con todo el amor del mundo, aprendido en la “universidad de la vida”, y de toda mi familia que siempre me arropa.

Estefanía, perdona que me ría pero me sorprende ¡No me esperaba tanta actividad! Pareces una agente especial... Bueno, volviendo al libro, ¿cuál es el mensaje que te gustaría transmitir a través del cuento de Talía y la llave de oro?
Una de las cosas que aprendí de mis estudios de criminología es acerca de la causalidad de las cosas. No sabes la de delitos que se podrían prevenir con información. Podemos ser “maltratadores” involuntarios de nuestros hijos usando contra ellos nuestros sentimientos hacia nuestros excónyuges. Estamos viviendo en un mundo donde las separaciones ya son una realidad social –se habla de 500 separaciones al día en España-. Como resultado, habrá muchos niños que se desarrollaran en ese ambiente de desamor, de odio entre los padres. Muchas veces las separaciones son la mejor forma de proteger a los hijos de los horrores de la no-convivencia, las discusiones infinitas, los insultos, etc... Dos padres que están todo el día en lucha constante tampoco son el mejor ejemplo para los hijos. Se genera violencia doméstica, falta de respeto, etc, pero no olvidemos que una forma de prevenir que esos niños se conviertan en víctimas es neutralizar los sentimientos hacia el otro y dejar que los hijos se desarrollen en plenitud de sus derechos para amar u odiar -si fuera necesario-, al padre o la madre según los méritos propios de ambos progenitores. Vulneramos el libre albedrío, la libertad plena de amar de los hijos como si ese derecho nos correspondiera y no es así. Es una labor realmente difícil, lo sé. Pero hay que informar a los padres que esa información que pasamos a los hijos sobre nuestra expareja, tendrá sus efectos sobre los niños y se volverá como boomerang sobre el que la lanzó. La vida pone a cada uno en su sitio sin necesidad de mover ficha. Es cuestión de tiempo. Los niños solo deben seguir siendo eso: niños. Y sentirse amados por ello por ambos padres. Bastante les castiga ya la vida a sufrir por la ruptura familiar. Aligeremos sus alforjas de sufrimiento y hagamos lo imposible porque se sientan queridos.

Estefanía ¿has pensado escribir algún otro libro?
He escrito un tercer libro, El Método Espantamonstruos Freud. Es un cuento para ayudar a los niños a superar el miedo. Otro libro “curativo”, todavía no está disponible pero lo estará pronto. Lo haré a través de la Editorial Pulga y Garrapata, como el de “Talía y la llave de oro” y con los consejos de Óscar, mi webmaster.

Te deseo mucha suerte con esos cuentos que tanto pueden ayudar. Seguro que siendo una “superwoman” conseguirás lo que te propongas.
Bueno, una Superwoman no sé. Me quedo con Supermami. ¡Gracias por el tiempo que me has dedicado! Ha sido un placer conversar contigo.
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