www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

El president Mas en la BBC

Juan José Solozábal
martes 21 de enero de 2014, 20:14h
No he visto muy convincente al President Mas en su entrevista en la BBC. Sus argumentos eran insuficientes y, me ha parecido, confusos. Nada de extraño, entonces, que la endeblez de los mismos haga aparecer al líder catalán como desganado y casi sin tomarse en serio lo que estaba diciendo. El fragmento de entrevista, disponible en You Tube, arranca con la defensa de la legalidad del referendum, que cuestionaba el periodista británico. Nada menos que cinco vías de legalidad son, según el President, las disponibles para hacer el referendum. Bueno, eso es lo que le ha dicho el Consejo Nacional de Transición con la solvencia que tienen las opiniones de parte en la defensa procesal. Pero si el President atendiera al criterio de juristas imparciales o siguiera, como es su obligación como titular de una institución del Estado, el juicio del máximo intérprete de la Constitución, que no es otro que el Tribunal Constitucional, concluiría que, en realidad la consulta no tiene, sin cambiar la Norma Fundamental, cobertura posible. Ni cabe un referendum vinculante, esto es , lo que yo llamo un referendum en serio, se presente o no como tal, pues la disposición sobre la organización territorial del Estado corresponde al titular de la soberanía, que es el pueblo español en su conjunto y no una de su partes ; ni cabe consulta territorial no vinculante, pues el referendum contemplado en el artículo 92 de la Constitución se refiere a cuestiones de especial trascendencia sometidas a todos los ciudadanos, y no a los de un determinado fragmento de cuerpo electoral, como por lo demás se establece correctamente en el dictamen del Consejo catalán de Garantías Estatutarias 3/2010 que confirma dicho referendum como una consulta estatal general. El Tribunal Constitucional en su día (STC 103/2008) anuló la ley de Ibarretxe que pretendía organizar una consulta sobre las relaciones País Vasco y España, pues tal cuestión, al afectar al fundamento de la identidad del titular de la soberanía y de sus atribuciones para establecer el engranaje entre el Estado y una Comunidad Autónoma, sólo puede ser objeto de consulta popular por vía del referéndum de revisión constitucional.

Tampoco parecían muy fundamentadas las quejas del President sobre la situación de Cataluña, como Comunidad a la que no se le deja prácticamente vivir, pues no puede decidir sobre su futuro político. Es absurdo ese tono menesteroso en una Comunidad que dispone de unas capacidades de autogobierno desde luego muy superiores a las de Escocia, a la que el President solo mira con envidia. Sabrá el President que no hay color entre las competencias de su Comunidad Autónoma y las de Escocia, y sobre todo, que no pueden compararse las garantías, esto es, la seguridad jurídica, de que dispone el autogobierno de uno y otro territorio. Desde luego la autonomía escocesa puede ser suspendida por el Gobierno central, como sucedió en el caso de Irlanda del Norte que desde que goza de la devolution lo ha sido en dos ocasiones; y la protección de la autonomía en el Reino Unido, contra lo que ocurre en España, es exclusivamente política, pues no se recurre a la garantía jurisdiccional de la misma ; además, las leyes escocesas, que deben ser sancionadas por la reina, no pueden en ningún caso prevalecer contra la voluntad del parlamento de Westminster. Cierto que nuestras Comunidades Autónomas no disponen de derecho de autodeterminación, como el que, aunque con condiciones, se les ha reconocido a los escoceses. Se olvidan los deslumbrados por el modelo británico, que lo que ocurre es que el Parlamento en este caso dispone de soberanía irrestricta, que no tienen nuestras Cortes, limitadas por una Constitución que residencia el máximo poder del Estado en el pueblo español. Pero lo que no puede decir sin faltar a la verdad el President es que nuestro sistema democrático hace imposible el ejercicio de la autodeterminación, como si nuestra democracia fuese un orden limitado o tuviese las cartas marcadas. No es cierto. Lo que impide el ejercicio del derecho de autodeterminación y, por tanto la independencia de Cataluña, si a esto abocase tal facultad, es la actual Constitución, que todo el mundo sabe, por el procedimiento fijado en la misma, puede ser modificada, o como dice con precisión el artículo 168 CE, revisada.

Finalmente el President elude responder a la objeción del periodista (excelente, por cierto) que le adelanta la crisis constitucional que su actitud implica, y hace una formulación verdaderamente pintoresca sobre el que tiene en la cabeza. La salida a la situación de bloqueo, determinada por el aferramiento a la consulta, de la parte de la Generalitat, y la negativa del Gobierno de la nación a su celebración, por otra, la encuentra Mas en la celebración de una consulta en la que la cuestión a dilucidar sea si el electorado opta por la vía independentista o la contraoferta del Gobierno central. De modo que las dos preguntas que en su día se aprobaron para el futuro, eran lo que parecían, un brindis al sol. Se retira esa propuesta y se requiere al Gobierno central a que participe en el referendum. Eso sí, puede ofrecer lo que quiera, que las reglas del juego democrático, lo que cabe o no en el sistema, si toca o no referendum, las determina el Gobierno de la Generalitat, que para eso el partido se juega en casa.

Juan José Solozábal

Catedrático

Juan José Solozabal es catedrático de Derecho Constitucional en la Universidad Autónoma de Madrid.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+

0 comentarios