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En la frontera

[red]Crónica religiosa:[/red] Una gran fiesta de la fe para la Iglesia y la humanidad

domingo 27 de abril de 2014, 16:42h
Las canonizaciones de Juan XXIII y de Juan Pablo II han sido una gran fiesta para la Iglesia y la humanidad. Ha sido un día para la historia. Casi un millón de fieles han seguido la ceremonia en vivo, desde la Plaza de San Pedro y aledaños y se calcula que más de quinientos millones a través de las transmisiones hechas por las diferentes radios y televisiones que han trasmitido el evento.
Ha sido la primera vez que un Papa ha canonizado a dos Papas que han sido contemporáneos suyos, y también la primera vez que se hacía con dos Pontífices en un mismo acto, y con dos Papas vivos presentes, el actual FRANCISCO, y el emérito, Benedicto XVI.

Hoy, en este domingo, con el Evangelio en el que “el apóstol Tomás creyó al ver y tocar las llagas de Jesús”, todos hemos visto y oído como FRANCISCO ha proclamado Santos a dos hombres que, según sus palabras, conocieron y vivieron las dificultades y tragedias del siglo pasado. Uno de ellos, San Juan XXIII “fue el Papa de la docilidad al Espíritu”, mientras que San Juan Pablo II “fue el Papa de la familia”. ”Que ambos nos enseñen a no escandalizarnos de las llagas de Cristo, a adentrarnos en el misterio de la misericordia divina que siempre espera, siempre perdona, porque siempre ama”.

San Juan XXIII sucedió a Pío XII en un momento muy delicado para la Iglesia y tuvo el valor de enfrentarse a la Curia, encabezada por el cardenal Ottaviani, y poner en marcha el Concilio Vaticano II. San Juan Pablo II llegó al Pontificado tras el breve paso por el mismo de Juan Pablo I,33 días, y después de los años de Pablo VI, que vivió sus últimos tiempos en la silla de Pedro con gran sufrimiento. El último, el secuestro y posterior asesinato del ex primer ministro democristiano e íntimo amigo suyo, Aldo Moro. San Juan Pablo II abrió también las puertas de la Iglesia frente a los problemas internos que tenía la Santa Sede y ante una curia que había ganado poder con el Secretario de Estado, Villot. Karol Wojtyla, hoy Santo, fue el hombre que consiguió abrir también las puertas del diálogo entre oriente y occidente. Un diálogo que hoy en la misma ceremonia, muchos de los políticos allí presentes habrán echado de menos ante la grave crisis de Ucrania.

Hoy es un día de gran fiesta para todos. Hoy como decíamos al inicio es una gran fiestade la Fe para la Iglesia y para la Humanidad. Gracias Angelo Roncalli y Karol Wojtyla.
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