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EN ESCOCIA GANA EL SENTIDO COMÚN

viernes 19 de septiembre de 2014, 09:28h
Caminamos hacia los Estados Unidos de Europa. Ni Francia ni Alemania ni el Reino Unido ni Italia...

Caminamos hacia los Estados Unidos de Europa. Ni Francia ni Alemania ni el Reino Unido ni Italia ni España son ya naciones independientes porque han cedido una parte sustancial de su soberanía a la supranacionalidad europea que a todos favorece.

Los nacionalismos decimonónicos agonizan. En el nuevo mundo de la globalización son estatuas de sal que miran al pasado. Por otra parte, en varios países europeos, los partidos nacionalistas no representan otra cosa que la voracidad de una clase política cuyos dirigentes quieren mandar más aunque eso perjudique a la mayoría. En ocasiones, además de ese deseo de mandar más, tratan de encubrir, envueltos en la bandera secesionista, largos años de corrupción.

Los ciudadanos escoceses no han seguido dócilmente las instrucciones de Oriol Junqueras y su escudero Arturo Mas y han votado de forma concluyente contra la independencia. Han votado por el sentido común.

Pero no hagamos comparaciones porque Escocia no es Cataluña. Escocia fue nación independiente hasta el siglo XVIII y, por decisión de su Parlamento, se unió a Inglaterra. Cataluña ha formado siempre parte de la unidad de España. Aquí existe, además, una Constitución, votada por la voluntad general del pueblo libremente expresada, con abrumadora mayoría, por cierto, del voto de los catalanes. El derecho a decidir sobre asuntos de territorialidad concierne a todos los españoles, entre ellos a los catalanes, conforme a lo establecido en el artículo 168 de la Constitución, que es necesario respetar porque vivimos en un Estado de Derecho.

El Viejo Continente, en fin, ha respirado tranquilo. Tras el paréntesis del referéndum escocés, los europeos proseguirán su camino hacia unos Estados Unidos de Europa que nos permitan competir en razonables condiciones con los grandes del mundo: Estados Unidos de América y Japón, ahora, China e India, en el próximo futuro.