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GOYA DE HONOR

Antonio Banderas: “Nada en mi vida ha sido un camino de rosas”

viernes 24 de octubre de 2014, 14:31h
El actor malagueño recibe el Goya de Honor en reconocimiento a su dedicación al cine.
FOTO: EL IMPARCIAL
FOTO: EL IMPARCIAL
El actor, productor y director Antonio Banderas ha asegurado que recibe el Goya de Honor de la Academia de Cine como “una recompensa y un estímulo”.

A sus 54 años, Antonio Banderas se ha convertido en el más joven beneficiario del Goya de Honor que la Academia de Cine concede cada año en reconocimiento a toda una vida dedicada a la industria del cine en cualquiera de sus especialidades y que recogerá el próximo 8 de febrero en la ceremonia de entrega de los premios del cine español. El actor malagueño ha reconocido recibir como “casi un piropo” que aparezca la palabra ‘joven’ ligada a su nombre en una rueda de prensa celebrada este viernes en la sede de la Academia en Madrid.

Banderas ha calificado de “privilegio” y “honor” recibir este galardón que, ha dicho, le ha permitido “mirar atrás” y “hacer balance” de una carrera “desde luego, en volumen, larga”. Aunque el también realizador y director ha asegurado que expresará sus sentimientos en el discurso que preparará para la gala de los Goya, se ha mostrado “muy agradecido” por casi cuarenta años de carrera desde que empezó a soñar con “estar en la quinta fila con una lanza” para que alguien le llamara “actor profesional”.

“Si en ese momento hubiera pensado en todo lo que ha venido después me hubiera parecido imposible, de ciencia ficción”, ha expresado el actor y ha confesado que no se valora la importancia de los premios “hasta que te los dan”. Banderas dice haberse “dado cuenta de lo bonito que es que se reconozca tu trabajo” y asegura que el Goya de Honor también está siendo “un estímulo para seguir hacia adelante”.

El malagueño prefiere dejar la evaluación de su carrera “a otros”, pero sí considera que ha “aportado su granito de arena” en la “ruptura del complejo de inferioridad con el que salimos todos de la dictadura”.

“En los años setenta se repetía en España la cantinela de que todo lo que venía de fuera era mejor que lo que teníamos aquí”, recuerda Banderas, que inició una carrera en Hollywood a principios de los años noventa, cuando la presencia de españoles en la industria cinematográfica norteamericana se basaba en colaboraciones más o menos esporádica. “Quizá esa participación en Hollywood abrió de algún modo las puertas a pensar que podemos competir con los más grandes y estar ahí, como se ha hecho también en el deporte, los negocios y otros terrenos que la sociedad española ha ido conquistando”, ha declarado.

Como planes de futuro, Banderas asegura que, sin abandonar la industria americana, le apetece insertarse “muchísimo más” en el cine español, especialmente en los departamentos de dirección y producción en los que, sobre todo en el último, lleva años trabajando. “Nunca he abandonado España, quizás sí en lo físico, pero no en lo personal”, ha declarado.

El actor es consciente de que haber “asumido riesgos profundos” y que los resultados obtenidos han sido desiguales. “Nunca pensé que esto iba a ser un camino de rosas, nada en mi vida lo ha sido, pero sigo apostando”, ha dicho Banderas, quien lamenta algunos comentarios en torno al fracaso en taquilla de Justin y la espada del valor, trabajo del estudio de animación granadino Kandor Graphics coproducida por el actor.

“Me he rascado el bolsillo apostando por un grupo de chavales en Granada, en medio de una crisis terrible y hemos tenido a 150 tipos trabajando en el audiovisual, que la película no haya llegado a encontrar su público no me quita el orgullo de haberlo intentado”, ha explicado y ha abogado por valorar, no solo los resultados, sino también el esfuerzo y el riesgo. “Los americanos tienen una frase que me encanta: si no hay narices, no se consigue la gloria; yo voy a seguir apostando por quien creo que tiene talento”.



A caballo entre Madrid, Málaga, Los Ángeles y Nueva York, el actor está funcionando como puente entre la capacidad económica de otras industrias cinematográficas y el talento del capital humano español. En enero de 2015 se estrena en salas Autómata, su último trabajo como director (previamente, se hará un estreno limitado para permitir que la producción pueda competir en la próxima edición de los Goya), una coproducción con Francia rodada en varios países con equipo español.

Banderas está inmerso en una “actividad frenética” que pasa por el rodaje como protagonista de Altamira, también con participación de producción y equipo de nuestro país; los doblajes de la película infantil “bastante surrealista" de Bob Esponja y de la americana 33, sobre los mineros chilenos; y la reciente participación en Knight of Cups, de Terrence Malick, junto a Christian Bale, un trabajo diferente a todo lo que ha hecho hasta ahora, según ha adelantado. Además, el actor espera poder encontrar “el hueco” adecuado para dirigir algunos de los tres guiones que tiene escritos.

“Patológicamente optimista”

Mirando a la gala de los Goya, Banderas asegura que su discurso mandará “un mensaje de optimismo”.

“Hemos tenido un año magnífico en el cine español desde el punto de vista económico, financiero y artístico y creo que más que ningún otro año tenemos motivos de celebración”, ha declarado.

El malagueño se confiesa “patológicamente optimista” y ve un horizonte claro en el talento de las nuevas generaciones de actores, técnicos y cineastas. Aunque cree que “dar consejos es difícil”, sí señala que el secreto está en el “amor por lo que haces”.

“A quien empieza le diría que no busque lo que hay detrás, hay muchos paralelos en los que nos vemos obligado a veces a jugar, y que se te puede dar mejor o peor, pero lo hermoso de esta profesión es lo que está entre el ‘acción’ y el ‘corten’”, opina Banderas, quien asegura que es un trabajo duro, difícil y muy inestable”.

Desde su experiencia, le ha sido muy complicado compaginar lo personal con lo profesional. “Viajo mucho, vivo en hoteles, muy solo la verdad, mi casa son los sets de rodaje, pero ha merecido la pena”, ha explicado Banderas, quien no cree que su hija Estela, fruto de su relación con la actriz Melanie Griffith, siga sus pasos. “Ella ha visto esa parte oscura de la profesión, la que la gente no ve, los sinsabores, y no creo que quiera entrar en ese juego”.

Acompañando a Antonio Banderas en la rueda de prensa, el presidente de la Academia de Cine, Enrique González Macho, ha querido compartir con los medios la reacción del sector del cine cuando se comunicó la decisión de otorgar el Goya de Honor al malagueño “Ha sido una alegría unánime, siendo algo delicado en este país cuando se reconoce el éxito de otra persona, pero es que Antonio es alguien respetable y respetado como profesional y enormemente querido como persona”, ha dicho.

Antonio Banderas recogerá el próximo 8 de febrero este galardón, con el que en ediciones anteriores se ha reconocido la trayectoria de Jaime de Armiñán, Concha Velasco, Mario Camus, Antonio Mercero, Alfredo Landa, José Luís López Vázquez, Héctor Alterio, Manuel Alexandre, Tony Leblanc o Imperio Argentina entre otros.
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