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TRIBUNA

Cataluña y nuestro tiempo, un libro imprescindible

martes 20 de enero de 2015, 19:03h
Como es natural, pues el pensamiento no deja de ser una reacción a lo que nos pasa, a lo que nuestra circunstancia demanda, si lo decimos en términos orteguianos, la crisis territorial española está generando una reflexión sobre el modelo estatal autonómico del mayor interés. Diría, además, de una calidad extraordinaria, pues están apareciendo libros que, más allá de su justificación técnica, apuntan con ambición hacia el género ensayístico o a un planteamiento generalista de este tiempo de España.

El primer libro al que es obligado referirse es Cataluña y las demás Españas, de Santiago Muñoz Machado; en otro momento me ocuparé de la Democracia Federal de Francisco Caamaño. El profesor Muñoz Machado lleva años dedicándose con profundidad y acierto al estudio de la descentralización política, esfuerzo que se plasmó en su insuperado Derecho Público de las Comunidades Autónomas (1982). Sólo diré que la monografía que nos ocupa está a la altura de la obra pionera del profesor Muñoz Machado, aunque no estamos ante un tratado sino frente a un ensayo sagaz y apasionante sobre la hora catalana del actual Estado autonómico.

Estoy de acuerdo con el profesor Muñoz Machado con lo que hay que hacer y con lo que no se puede hacer para acometer el problema catalán, aunque mi juicio sobre el libro obviamente no depende de mis coincidencias con él. Coincido con Muñoz Machado en apostar por una reforma simultánea del orden estatutario y de la Constitución española, que asegure la viabilidad del proceso, con el pronunciamiento en paralelo del pueblo catalán, que se autodetermina sobre un texto normativo, y del conjunto del pueblo español que aprueba una reforma constitucional que hace posible la reforma estatutaria catalana. Concuerdo también con el profesor Muñoz Machado en la imposibilidad, constitucionalmente hablando mientras no se reforme la Norma Fundamental, de realizar un referendum en relación con la independencia-que es a lo que equivale la consulta o el ejercicio del derecho a decidir –inviable mientras la soberanía se atribuya al pueblo español y el referendum del artículo 92 CE tenga como destinatarios a todos los ciudadanos.

Pero para mí el mérito del libro consiste en el dominio del autor para conjugar en un relato que no deja respirar al lector, tres planos de análisis cuyo dominio es realmente difícil de conseguir; como lo es asimismo el tono de serenidad y de proximidad con que se aborda la problemática del pulso soberanista catalán.

Con la primera sorpresa que se encuentra el lector es con el tratamiento del constitucionalismo catalán como alternativa al modelo de construcción centralista y monárquica del estado español. Cierto es que se trata de un contrafactualismo evidente, pues el parlamentarismo catalán fue cortado de raíz tras la derrota austracista de comienzos del XVIII. Pero como el nacionalismo no puede renunciar a una legitimación histórica se hacía necesario evaluar correctamente el constitucionalismo catalán, lo que Muñoz Machado lleva a efecto recurriendo a la experiencia constitucional inglesa, y procediendo a una ponderación de la bibliografía existente, tanto en la teoría constitucional como en la historiografía catalana, mayormente.

No me atrevo a mediar de ningún modo en la cuestión, pero ha de reconocerse el arrojo de la aventura. Me parece muy bien que a los constitucionalistas se nos señale la limitación institucional de la Norma Suprema, que es lo que a la postre hacen los tribunales constitucionales; y asimismo que se apunte a la significación del viejo constitucionalismo (el constitucionalismo de los antiguos) para entender los problemas constitucionales actuales.

El segundo plano de análisis que Muñoz Machado utiliza perfectamente es el del derecho comparado, que le sirve para situar el proceso catalán al lado de las experiencias de Escocia, Quebec o Kosovo. Estoy de acuerdo con la singularización del caso escocés, no sólo por la naturaleza pactada de su tratamiento, cosa obvia, sino por sus raíces constitucionales específicas, así origen en un tratado del Reino Unido , y residencia parlamentaria de la soberanía británica. Naturalmente Muñoz Machado no tiene dudas sobre la verdadera naturaleza del referendum escocés, esto es, un pronunciamiento inexorable sobre la independencia, aunque los términos de la misma, si esta fuera la opción del cuerpo electoral, necesiten de ulterior prolongación de negociación. En relación con el caso de Quebec, también comparto la admiración de nuestro profesor por la flexibilidad y competencia mostradas por el Tribunal Supremo del Canadá en su famoso dictamen .No me sorprende el entusiasmo soberanista catalán por la solución canadiense, en cambio, por la misma razón que no entiendo que la sentencia se acoja por muchos otros no soberanistas como canon irrefutable de sensatez-una versión indiscutible de lo que se debe hacer en materia de secesión- , pues asumo la sustancial igualdad en los efectos del referendum sobre la independencia respecto de Escocia. La independencia en el caso de Quebec , si triunfase el referendum , sería inexorable, aunque naturalmente los términos de su verificación hubiesen de atenerse a los valores constitucionales y fuese necesaria finalmente una reforma de la propia Norma fundamental. Especialmente lúcidas, con la claridad y elegancia expositivas de todo el libro, me parecen las páginas dedicadas a la declaración de independencia de Kosovo y la opinión consultiva emitida por la Corte Internacional de Justicia en 2010.

La última perspectiva que asume el libro se refiere al seguimiento de la producción de asesoramiento del Consejo para la Transición Nacional, considerada en conjunto de llamativa endeblez técnica, pero que ha sido objeto de un estudio minucioso por parte del profesor Muñoz Machado. El lector no especializado agradece disponer de un material cuyo dominio puede resultar difícil, pero que debe ser tenido en cuenta para hacerse una composición de lugar completa y fiable del proceso soberanista.

Mas discutible es la visión que, en el devenir del estado autonómico y en la propia crisis actual, mantiene el profesor Muñoz Machado sobre el papel del Tribunal Constitucional. Pero el tratamiento de esta cuestión bien puede quedar para otra ocasión.

Juan José Solozábal

Catedrático

Juan José Solozabal es catedrático de Derecho Constitucional en la Universidad Autónoma de Madrid.

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