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Los nominados a Mejor Actor Revelación

Laura Crespo
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lauracrespoelimparciales/12/5/12/24




David Verdaguer

Quién es | Cara conocida del teatro y, sobre todo, la televisión catalana (Crackòvia, Alguna pregunta més?, Prepara't per a la TDT), David Verdaguer (Girona, 1983) hizo un pequeño papel en la puesta de largo de la cineasta Mar Coll en 2009, Tres días con la familia. La magnífica actuación que ha regalado su primer papel protagonista, en la película 10.000 km, le ha abierto unas prometedoras puertas que le han conducido a rodar el debut de la actriz Leticia Dolera en la dirección, Requisitos para ser una persona normal, actualmente en posproducción.

¿Por qué está nominado? | Por la exhibición de naturalidad y realismo que brinda en 10.000 km, ópera prima de Carlos Marqués- Marcet, en la que interpreta a un joven que se enfrenta a un año de relación a distancia después de que su novia acepte una residencia artística en Los Ángeles.

Goya sí | Verdaguer es uno de los cuatro finalistas de la categoría que acude a la gala con más opciones. La cotidianidad hecha cine es una de las grandes dificultades en interpretación, y los académicos sabrán valorar la honestidad de su trabajo.

Goya no | Verdaguer compite con Dani Rovira, probablemente el obstáculo más fuerte en su carrera hacia el Goya.


Israel Elejalde

Quién es | Israel Elejalde (Madrid, 1973) es un veterano sobre los escenarios que ha irrumpido en la gran pantalla de la mano de la película más controvertida de este año, Magical Girl. Ya antes había trabajado en El gran salto adelante, de Pablo Llorca, una producción con apenas recorrido. Además, es un asiduo de la televisión, donde le hemos visto en Amar es para siempre, Cuéntame cómo pasó o Águila Roja.

¿Por qué está nominado? | Por su papel en Magical Girl, en la que interpreta al marido psicólogo de la protagonista (Bárbara Lennie) con una ambigüedad inquietante.

Goya sí | Que Israel Elejalde es un gran actor sobre las tablas no es nuevo. Ya le fue concedido el Ojo Crítico en 2004 y es una garantía de calidad de cualquier producción teatral. Este hecho estaba llamado a funcionar a modo de en su primera incursión significativa en el cine, en la que ha demostrado que puede indagar en la psicología de los personajes también en pantalla grande.

Goya no | En contra de la candidatura de Elejalde está la visibilidad de su papel, importante para el retrato de la protagonista pero bastante pequeño en la trama. Hubiera sido un buen candidato a actor de reparto, pero en la categoría revelación, los académicos tenderán más al voto a debutantes protagonistas.


Dani Rovira

Quién es | De la universidad a los bares, la televisión, los teatros y por último al cine. Dani Rovira (Málaga, 1980) ha ido paso a paso, sin prisa pero sin pausa y siempre en sentido ascendente. Ya en la universidad, mientras estudiaba Ciencias de la Actividad Física y el Deporte, participaba en un grupo de monologuistas y se formó en varios cursos de improvisación. De cuentacuentos en una tetería granadina, a interpretar sus monólogos por bares y cafeterías, su carisma le terminó colando en la gira y el programa Nuevos Cómicos de la cadena Paramount Comedy. Y una vez dentro de la tele, el desparpajo de Rovira se fue filtrando en el ADN de la comedia televisiva, participando en Estas no son las noticias, Con hache de Eva, No le digas a mamá que trabajo en la tele, Alguien tenía que decirlo y, por supuesto, el clásico El club de la comedia. Quizás fue durante su cameo en la serie Impares cuando el cineasta Emilio Martínez-Lázaro reparó en su faceta interpretativa y le ofreció el trampolín definitivo: el papel protagonista de la taquillera Ocho apellidos vascos. A raíz del éxito de la película, el cómico y ya oficialmente actor rodó la serie B&B, de boca en boca, cuya segunda temporada está pendiente de estreno.

¿Por qué está nominado? | Por su papel de sevillano típico, tópico y profundamente divertido en la película más taquillera de la historia del cine español, Ocho apellidos vascos. Por una interpretación que cumple con creces el objetivo de la película, el de divertir sin mayores pretensiones, pero conteniéndose dentro del tono de la cinta

Goya sí | Los dos argumentos a favor del Goya para Dani Rovira son el factor sorpresa y el éxito de la película en taquilla. Muchos esperaban recibir la presentación al público cinematográfico de Dani Rovira como metida con calzador. Y para quienes esperaban un Rovira forzado, extremo y excesivo, la sorpresa fue más que grata. El actor ofrece una interpretación equilibrada, que no sobrepasa en ningún momento los límites de la propia película (de por sí exagerada) y que llega a eclipsar a una actriz consagrada como es Clara Lago. Ese recibir más de lo esperado puede determinar el voto de los académicos, así como el éxito de la cinta que, si bien no es el criterio más adecuado en esta categoría, influye inevitablemente en mayor o menor grado.

Goya no | Quien más difícil se lo va a poner a Dani Rovira es David Verdaguer, con un papel más serio, tridimensional y dotado de complicaciones.


Jesús Castro

Quién es | Ya se le conoce como el “nuevo guapo” del cine español. A Jesús Castro (Cádiz, 1993) lo de la actuación le vino por casualidad, al acudir al casting que el director de Celda 211 hacía por la zona para buscar caras nuevas que aportasen un realismo extra a su próximo trabajo. Se presentó, según ha contado en más de una ocasión, para librarse de un par de clases en el instituto en el que estudiaba un ciclo formativo de Electrónica. Y salió con un papel en la segunda película más taquillera del año y un horizonte prometedor en una profesión que nunca hasta entonces se había planteado. A El Niño, se suma su trabajo en la también exitosa La Isla Mínima y su fichaje por una de las series revelación de la temporada televisiva, El Príncipe.

¿Por qué está nominado? | Porque en El Niño consigue justo lo que el director buscaba: una verdad aplastante. Su papel del gomero gaditano que puso en jaque durante un tiempo a la policía del Estrecho se nutre de la cercanía del actor a la realidad que se cuenta, del acento y la expresión propias (parece obvio, pero en realidad no lo es), de, sin más, la forma de estar.

Goya sí | La Academia puede valorar su arrojo y la virtud que en este caso le aporta la inexperiencia. La naturalidad es su máximo punto a favor.

Goya no | No es bonito, pero el éxito de El Niño y la frenética irrupción del Jesús Castro icono de masas en el panorama cinematográfico puede jugar en contra del Jesús Castro actor. Las circunstancias que han rodeado el debut del gaditano han dejado la sensación de que se está interpretando a sí mismo (salvando las distancias con los hechos delictivos) y de que hay que dejar reposar el fenómeno para, en próximos trabajos, descubrir al intérprete.