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LOS NOMINADOS A LOS PREMIOS GOYA

María León: "Con Yolanda Ramos llevamos una buena representación del clan 'carminesco' a los Goya"

Laura Crespo
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lauracrespoelimparciales/12/5/12/24
La actriz, nominada a mejor interpretación femenina protagonista por Marsella (de Belén Macías), nos cuenta sus impresiones y sensaciones de cara a la gala de los Goya. Por Laura Crespo
María León: 'Con Yolanda Ramos llevamos una buena representación del clan 'carminesco' a los Goya'
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Pregunta: ¿Cómo has recibido tu segunda nominación al Goya?

Respuesta: La verdad es que me llevé un sorpresón bastante grande. Fue inesperado. Marsella ha sido una película que no ha tenido mucha oportunidad en la distribución, ha sido complicado que se vea porque la estrenaron en unas fechas muy raras, la tuvieron muy poquito tiempo en cine y pasó un poco sin pena ni gloria. Por eso pensaba que no iba a resaltar. Además, este año tenemos muy buenos trabajos hay películas que despuntan claramente. Veía difícil que Marsella consiguiera un poquito de luz, que los compañeros reconocieran el trabajo de una película que casi no se ha visto, así que la verdad es que me dio un subidón y me emocioné muchísimo.

P: A pesar de que es cierto que Marsella pasó muy desapercibida en su estreno, ha tenido dos nominaciones: la tuya y la de Goya Toledo como mejor actriz y mejor actriz de reparto. Siendo una película muy centrada en los personajes, ¿es especialmente gratificante que los reconocimientos vayan por el lado de la interpretación?

R: Pues sí, da mucho gusto. Para Goya y para mí fue muy complicado contar esta historia. Efectivamente, es una película de personajes, donde se cuenta la vida de tres mujeres, o de dos mujeres y una niña, y son ellas las que llevan el peso del viaje. Para nosotras fue un subidón que, ya que hemos tenido tan pocas ayudas para que la película se viera, el trabajo de Goya y el mío sirva para que la película vuelva a salir a la luz. Es gratificante que los compañeros valoren el trabajo que hemos hecho porque era muy difícil que resaltara entre tantos buenos trabajos como ha habido este año.

“En este país cuesta mucho apostar por la cultura”


P: Marsella no es la primera película, ni por desgracia será la última, que no llega a encontrar su público ¿Por qué crees que pasa esto en la industria del cine español?

R: Esa es la pregunta. ¿Por qué? Porque no se cuida. Porque en este país cuesta mucho apoyar a la cultura, cuesta mucho que se nos den facilidades. Da mucha pena, claro. Las películas son cultura y se hacen para alimentar un país. Me da mucha pena que pasen desapercibidas porque no las mantengan en las salas o porque la gente no pueda ir al cine. Da pena lo que sucede en este país, no solo con el cine, sino con la cultura en general. Cuando las cosas no funcionan es porque hay pasos anteriores que se han saltado.

P: Hay mucho contraste este año entre casos como el de Marsella y los taquillazos como Ocho apellidos vascos o El Niño, que han convertido 2014 en un año record de afluencia a salas…

R: Es que depende mucho de la oportunidad que se le dé a la película. Si tú a una película la mantienes durante dos meses en un cine y promueves iniciativas para que la gente pueda ir al cine, pues se verá. Si la película la estrenas en junio, que es cuando los niños cogen las vacaciones y los padres emplean el poco dinero que tienen en que esas criaturas puedan ir a darse un baño, y la mantienes dos semanas, no se va a ver. Se trata de cuidar un poco la industria. Por suerte, hay gente que trabaja mucho en este país para hacer grandes películas. Y se ha demostrado que la gente tiene ganas de verlas. La cuestión es que le demos la oportunidad.



“El problema es que en la cadena de explotación del cine se resisten a hacer cambios”


P: ¿Crees que las entradas de cine son caras?

R: ¿Y el fútbol? El ocio, en general, es caro. Pero las cosas que alimentan un país, como el cine, son cultura además de ocio. Pero claro que me parece que hay que dar facilidades porque es necesario que la gente vea cine. Tenemos que darle salida a la cultura en general, que la gente tenga oportunidad de acceso a la cultura. Si el cine es caro o no, depende de la situación, y está claro que en este momento tenemos que arrimar todos el hombro. El problema es que en la cadena de explotación del cine se resisten a hacer cambios, y es necesario que los haya. Todos tenemos que hacer cambios para que la gente pueda ir al cine. Cuando cuestan las entradas lo que cuestan es porque todo el mundo se quiere llevar un pellizco, y es lícito, pero todos los que se llevan algo deberían ponerse de acuerdo para ceder un poco, para perder un poco pero ganar en otro sentido.

P: Tu hermano Paco hizo un estreno simultáneo en salas e Internet con Carmina o Revienta y realizó un preestreno gratuito para el público con Carmina y Amén. ¿A eso te refieres con “ceder”?

R: Sí, Paco ha delegado de cosas para que la gente pueda ver sus películas. Es un ejemplo claro de que en este país hay gente que quiere hacer cine y mucha gente que quiere verlo. Él se ha arriesgado y Carmina y Amén ha terminado siendo una de las películas más vistas.

“A Paco se le echa de menos en esta edición de los Goya”


P: En Los Goya, Carmina y Amén parte con la nominación de Yolanda Ramos a mejor actriz revelación. ¿Esperabas alguna más?

R: Sinceramente, tengo que decir que echo de menos nominaciones para Paco en estos Goya. También es verdad que es un año en el que hay mucha competencia. Pero Carmina y Amén es la única película española nominada a los Premios del Cine Europeo, y además ha sido una película muy vista y muy querida por los espectadores; creo que es raro que en los Goya no haya tenido un guiño. A Paco se le echa de menos en esta edición. Entiendo que las segundas partes son mucho más complicadas y que hay mucha competición. Con la nominación Europea ya se ve el valor que se le da a Paco como director y con la nominación de Yolanda creo que llevamos muy buena representación a los Goya de lo que es el clan ‘carminesco’.

P: En tu caso, ¿se vive igual la primera nominación que la segunda?

R: Se vive igual, con la misma ilusión, el mismo orgullo y sintiendo el mismo apoyo de los míos.

P:Y a ti ,¿te ha picado el gusanillo de la dirección?

R: Teniendo al pedazo de director que tenemos en casa, sería muy osado por mi parte. Todavía tengo muchas cosas que aprender de mi profesión como para meterme en camisas de once varas. Estoy todavía en plena formación. Igual en algún momento siento que necesito hacer otra cosa, que quiero investigar, pero de momento prefiero que me dirija Paco. De hecho, espero que me vuelva a dirigir pronto, ganas no me falta.

P: ¿No hay nada ya planteado?

R: ¿De Paco para mí? No. ¡Ojalá! Pero no. Él tiene muchas cosas en mente, pero no tienen nada que ver conmigo. Ojalá pudiera yo meter el hocico en alguna parte. En realidad, yo espero tener a mi hermano para toda la vida, así que podré cogerlo en cualquier otro momento

“Estoy segura de que va a haber sorpresas en los Goya”


P: ¿Tienes porra para los Goya?

R: Sí, sí que la tengo, pero me la voy a reservar. Este año está la cosa calentita. La isla mínima se lo va a llevar todo porque hay ahí un trabajo muy grande. Magical Girl también es un trabajazo y aunque creo que entre las dos va a estar la cosa, estoy segura de que va a haber sorpresas.





La burbuja de María
Viene bien toparse con gente como María León, gente que es feliz, se le nota y lo hace saber. Porque la felicidad es contagiosa y la actriz sevillana es portadora absoluta. María León es capaz de marcarse un inteligente análisis sobre los flecos sueltos de la industria española del cine con la soltura y el deje con los que pediría cuarto y mitad de chóped en el súper. Cercana, espontánea, dicharachera y alérgica a intensidades artificiosas.
“Me encantaría hacer de loca, un personaje complicado, con una enfermedad mental y una vida difícil. Y me hace mucha gracia porque es algo en lo coincidimos mi madre y yo, a las dos nos apetece”.
Carmina Barrios y María León, carne de manicomio. Eso no habría que perdérselo. Pero surge una duda. ¿Cómo afecta a la pequeña de los León-Barrios la introspección en personajes duros? ¿La afecta personalmente?
“Eso depende del método que cada uno utilice para trabajar. Yo personalmente no me lo llevo a casa. Cuando hice La voz dormida (2011) me lo pasé muy bien, no sufrí en absoluto. No hay una película en la que haya llorado más y te puedo asegurar que yo iba todos los días a las seis de la mañana a rodar feliz, escuchando música, cantando y bailando. Cuando termino de trabajar me gusta meterme en mi burbuja, llegar a mi casa y conectarme conmigo, con María. Dejar al personaje apartado. Si no, me volvería loca”.
Y le salió muy bien. Ella echaba a cantar tras el “corten”, pero su Pepita en la película de Benito Zambrano era desgarradora en pantalla. Tanto, que le valió la Concha de San Sebastián, el Goya a la mejor actriz revelación y una calurosa bienvenida del mundo del cine. Y así vinieron las dos colaboraciones con su hermano, Paco León, en Carmina o Revienta y Carmina y Amén, y el viaje por la maternidad en Marsella, de Belén Macías.
La road movie por la que está nominada este año a su segundo Goya la rodó en el verano de 2013. Es de quedarse sin vacaciones, y ya tiene dos proyectos para la próxima época estival, dos películas que explotarán su registro cómico en la gran pantalla. Antes, la veremos en Rey Gitano (“la gran locura de Juanma Bajo Ulloa después de Airbag”, promete) y en Los miércoles no existen, de Peris Romano, que destapa con ‘La Bámbola’ una hasta ahora desconocida faceta de cantante.
“El cine es necesario para pararte a deleitar, a contar, a pegarte unos buenos largos y hacer una interpretación mucho más gustosa. En el cine se cuenta todo desde otro lado y te da otro tipo de aprendizaje, como el de cómo se hace magia con una buena fotografía. Es un tratamiento mucho más delicado, mucho más frágil”.
Pero León empezó en televisión, en series como SMS y La Tira; se curtió en televisión, en la exitosa Con el culo al aire; y sigue enganchada al “frenesí” de trabajar en televisión. Estos días ha vuelto a su tierra, a Sevilla, para rodar la nueva serie de Plano a Plano para Antena 3, Allí Abajo, con estreno previsto para mayo. La ficción contará los avatares de un chico vasco que acompaña a su madre en un viaje del Imserso en la que es la primera vez que ambos salen de su comunidad. La madre tiene un accidente, queda en coma y el chaval se ve obligado a alargar su estancia en el lugar de destino, que no es otro que Sevilla. ¿Suena?
“La gente la está comparando con Ocho apellidos vascos, pero es mucho más el rollo de la película francesa Bienvenidos al Norte, solo que en serie y a la andaluza. Este chico está en Sevilla como si estuviera en la selva, no entiende nada. Al tiempo, primero se enamora de la ciudad y después se enamora de la jefa de enfermeras del hospital donde está su madre, que soy yo. Envolvemos al vasco y lo enamoramos”.
¿Qué tiene la tele?
“Te voy a ser muy sincera. Es muy difícil mantenerse con el cine y la tele sí te mantiene económicamente. Pero por otra parte, es una escuela magnífica. Yo he aprendido a trabajar en televisión, trabajando todos los días muchas horas delante de la cámara, aprendiendo mucha técnica, manteniendo un ritmo frenético de estudio y trabajando muy duro para obtener un resultado diario.”
Hace poco más de medio año, León dijo adiós a la que había sido su “escuela” durante tres años, la serie Con el culo al aire. Se despidió “con mucha pena” de aquella “familia”, de la que conserva todo lo disfrutado y un grupo de whastapp.
“Sabemos que esta profesión es así, vamos formando familias y despidiéndonos constantemente para formar una nueva, para arrancar nuevos proyectos. Somos gente de circo”.