www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

LA OBLIGADA DIMISIÓN DE CÁNDIDO MÉNDEZ

viernes 13 de marzo de 2015, 13:45h
Cándido Méndez es un sindicalista serio, constructivo y moderado. Negar la eficacia de...

Cándido Méndez es un sindicalista serio, constructivo y moderado. Negar la eficacia de su gestión, cuestionar sus éxitos, sería hacer un ejercicio de tendenciosidad. Tras el reconocimiento de las cualidades que adornan al señor Méndez habrá que convenir que lleva demasiado tiempo al frente de UGT. En el sindicato se habla abiertamente de la dictadura Méndez y son muchos los que propugnan una reforma estatutaria que establezca un máximo de dos periodos de cuatro años en la Secretaría General.

Méndez debió dar paso a su sucesor hace muchos años pero ni siquiera el escándalo morrocotudo de los eres y los cursos de formación le aconsejó dimitir sino que estableció el año 2016 como fecha para su retirada. La salud de un sindicato histórico como UGT exige la inmediata dimisión después de que se haya prolongado el escándalo andaluz con las tarjetas negras de Caja Madrid.

En un ponderado editorial, el diario El Mundo se ha cargado de razón al decir: “Es tal el descrédito de una organización como UGT, que ocupa una posición principal en nuestro sistema de convivencia por tener encomendada la defensa de los derechos de los trabajadores, que su secretario general no puede esperar a irse en 2016, tal como anunció hace meses, en lo que se antoja una salida en diferido ante la avalancha de escándalos”.

A la inmensa mayoría de los sindicalistas de UGT se les puede calificar de ejemplares. Una diminuta minoría de dirigentes voraces y codiciosos está fragilizando de forma insoportable el prestigio de un sindicato centenario que no se merece el zarandeo al que está sometido. Cándido Méndez debería aprovechar el escándalo de las tarjetas negras y retirarse discretamente, en bien de UGT y de sus compañeros que con tanto esfuerzo se dedican a servir el interés del sindicato y el de los trabajadores.