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AZNAR, RATO, EL DEBATE IDEOLÓGICO

lunes 27 de abril de 2015, 12:42h
No es habitual leer un artículo tan penetrante como el que Miguel Ángel Belloso ha publicado...

No es habitual leer un artículo tan penetrante como el que Miguel Ángel Belloso ha publicado en el diario El Mundo. ¿Por qué no agradecemos los españoles a Rajoy el que haya logrado en tres años recuperar un país al borde del colapso?, se pregunta el director de Actualidad Económica. Porque el presidente no se ha preocupado de “consolidar ideológicamente el liberalismo como una alternativa mucho más poderosa y moral que el socialismo”. La derecha, según Belloso, ha renunciado al debate ideológico: “Aznar tenía ideas detrás; Rajoy, no”. El actual líder del PP carece de principios fuertes. “La nueva derecha, ocupada como ha estado en evitar el rescate del país, ha dejado de combatir de tú a tú con la izquierda, que lleva en España décadas de monopolio educativo, de hegemonía en los medios de comunicación y que ha demostrado tradicionalmente eficacia propagandística”.

Desde hace tres años vengo insistiendo, al aire libre de este espacio de El Imparcial, sobre las ideas vertidas en su artículo por la sagacidad de Miguel Ángel Belloso. Los que vivimos de cerca aquellos años de cambio y progreso reales sabemos que el artífice del éxito económico fue José María Aznar; que Rodrigo Rato estuvo reticente, aunque se sumara después con eficacia a la estrategia económica aznarista.

Lo importante en todo caso se centra ahora en el debate ideológico. Rajoy ha recuperado el voto variable por sus excelentes resultados económicos. Pero si quiere que el voto ideológico no siga trasvasándose a Ciudadanos, el presidente del Gobierno deberá dedicar los próximos meses a ponerse al frente del combate contra el secesionismo catalán; a propugnar la sociedad de libre mercado y la propiedad privada frente a la excesos de Montoro; a la defensa de los principios de derecho público cristiano y a preservar la dignidad nacional vapuleada diariamente en el País Vasco por los proetarras y en Cataluña por los secesionistas. Le queda poco tiempo a Mariano Rajoy antes de las elecciones generales pero suficiente para revertir una situación que le ha reducido a ser el líder nacional menos valorado de España.