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LA SOLUCIÓN RIVERA

sábado 13 de junio de 2015, 18:06h
En Moncloa y en Génova se atragantan los argumentos. El Partido Popular se tambalea...

El artículo de Luis María Anson con este título en el diario El Mundo ha tenido amplia repercusión en las redes sociales. Lo reproducimos a continuación.

“En Moncloa y en Génova se atragantan los argumentos. El Partido Popular se tambalea ante el precipicio de la desunión interna. Las fórmulas más dispares surgen entre los pesos pesados populares. En medio del descontento general, guarda el equilibrio, la moderación y el espíritu constructivo José María Aznar. Nadie o casi nadie entiende la pasividad de Mariano Rajoy, el hombre que venció una pavorosa crisis económica y que se ha ganado el crédito internacional, pero al que zarandean sin piedad no solo los partidos adversos sino vastos sectores del propio.

Empieza a perfilarse una idea que encendió la sagacidad periodística de Cayetana Álvarez de Toledo. Ha llegado la hora del cambio. Se barajan varios nombres pero la solución del centro derecha español se llama para algunos Albert Rivera. Muchos dirigentes del Partido Popular creen que Mariano Rajoy debería establecer una negociación de fondo con el líder de Ciudadanos, pero no solo para los compromisos autonómicos y municipales sino para el futuro Gobierno de la nación. La fórmula es audaz y requiere de especial generosidad si se quiere llevar adelante. Solo los audaces son capaces de escapar del laberinto de la soledad, escribió mi inolvidado amigo Octavio Paz.

Partido Popular y Ciudadanos deberían acordar un pacto de no agresión para las elecciones generales. Conforme a las encuestas serias, los comicios podrían otorgar en el entorno de 140 diputados al PP y de 40 a Ciudadanos. ¿Quién debería ser el presidente del Gobierno de la alianza entre ambos partidos? Según altos dirigentes del Partido Popular, Albert Rivera. Me reservo mi opinión personal pero con Mariano Rajoy, según ellos, no habría renovación. Con Albert Rivera, sí. La imagen de regeneración que necesita el centro derecha español quedaría consolidada.

Cualquier observador imparcial señalará enseguida los incontables obstáculos que una fórmula tan audaz tendría para ambas formaciones y, en primer lugar, la resistencia de los partidarios de Mariano Rajoy. La generosidad del presidente quedaría esterilizada si decidiera sacrificarse pasando el testigo a Soraya Sáenz de Santamaría que representa la continuidad. Fortalecer el centro derecha español significa virar hábilmente hacia Ciudadanos y rejuvenecer el partido y el Gobierno para la nueva etapa que se abre, porque el régimen está agotado y cada vez resulta más acuciante hacer ordenadamente una reforma constitucional desde dentro del sistema si no queremos que se haga revolucionariamente desde fuera.

La alternativa que se dibuja ante la coalición PP y Ciudadanos es un Frente Popular ampliado, que presidiría Pedro Sánchez y que manejaría Podemos y su inteligente líder Pablo Iglesias Eso es lo contrario de lo que España necesita. A nuestra nación le conviene un Partido Socialista robusto que no dependa de los arreones del comunismo y de la extrema izquierda. Si no se consolida la alianza Partido Popular-Ciudadanos, si el PSOE no consigue recuperar el terreno perdido, retrocederemos a los años 30 del siglo pasado, justo a lo que se consiguió superar en el bienio 1976-1978 gracias a la Transición, gracias al espíritu de conciliación y concordia alentado por la Monarquía de todos, la que trazó Juan III desde su exilio en Portugal, la que encarnó su hijo Juan Carlos I”.