www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

TRIBUNA

Si Rajoy no se moviliza, el electorado sí

lunes 31 de agosto de 2015, 21:29h
La realidad es repugnante. Tan nefasta es la existencia de ignorantes y agresivos delincuentes que al grito de fascista atacan cobardemente a Inma Sequí, como deleznable la hipócrita callada por respuesta de partidos políticos izquierdistas que vilmente se abstienen de condenar un atentado devenido de la siembra guerracivilista que Zapatero plantó impunemente durante ocho desastrosos años. El silencio es igual de contundente que los golpes, cómplice de la violencia. El rencor de hoy no es casual y se explica desde la intencionalidad que no desde la espontaneidad. Las anormalidades se originaron con aquella matanza no esclarecida del 11-M-me repito, ¿dónde esté al vagón, encontrado para luego desaparecer, de la estación de Santa Eugenia?-que permitió desgobernar en sendas legislaturas, iniciadas con sangre derramada, a un miserable al que no solo se le debe la ruina económica en que quedó el patrimonio de la ciudadanía sino también la institucional y hasta la de los valores básicos que sostienen cualquier sociedad civilizada. Desde entonces nada fue igual.

La mayoría de los problemas que asuelan nuestro país podría ser abordada más allá de la complejidad del discurso político, o la estupidez de los que lo esgrimen, con un mínimo de sentido común. Pero la coherencia en el sencillo discurrir parece haberse boicoteado con esa oleada masiva de engendros que hoy pululan sin sentido del ridículo, con carencia de formación intelectual y graves fallas del sentido de equilibrio mental inherente a una moral estrambótica, cínica y sectaria.

Ocurre con los que se oponen al orden establecido por sistema creando corrientes destructivas contra todo equilibrio social, con los que alaban las democracias venezolanas o cubanas; persiguen la abolición de costumbres y tradiciones hondamente arraigadas en el concepto de la libertad que unió a los españoles con una Carta Magna que funcionó durante cuarenta años, o pretenden una independencia que la mayoría de una población, aburrida y desgastada, aborrece hasta el hartazgo.

Con sentido común se perciben las excrecencias del absurdo que conlleva el pensamiento único y delimitado de cuantos ejercen inteligencia bajo mínimos , ausentes de la realidad que desdeñan, normalmente anclados en supuestos sociales y políticos que han rendido todo tipo de miserias y problemas de dimensiones históricas. Son la anormalidad de una sociedad que aspira a vivir en convivencia de consenso. Son así, en esa sutil hipocresía que los amalgama en torno a una justicia social extraña y beligerante que pretende romper la estructura de coexistencia para imponer criterios totalitarios bajo la premisa falaz de la libertad. Siempre han existido en nuestra democracia como minorías anecdóticas, pero ahora se han convertido en una secreción insana que amenaza el futuro de todos los ciudadanos.

Existe una realidad insoslayable: España es un país maravilloso de tierras superpobladas, en proporción al número de habitantes, por parásitos de todos los colores políticos. Los pedazos de territorio no hablan, desgraciadamente sí quienes los habitan para explotarlos a conveniencia. La idea que se profesa importa poco y las ambiciones personalistas todo, siendo casi toda la clase política de la misma esencia pútrida. Algunos recién llegados sobre todo.Va con este excelente país respecto a sus políticos la generación de una chusma desbordante que lastra al resto. Cretinos, mezquinos, revolcados en corrupción que subyace sin persecución en la administración pública; farsantes y ventajistas, la fauna política va a por lo suyo reivindicando embusteras consignas cívicas.

Los politicastros de nueva hornada-tan vieja como el estalinismo que a pocos debería engañar ya- se quejan de vicio para captar ígnaros. Todo vale en el cuanto peor, mejor. Reinventar la realidad es una mísera estrategia para denunciar un país agonizante que no es tal y como pretenden contarlo. Mentir forma parte de la ambición por llegar al poder y pillar cacho. El bajo fondo social y la ruin picaresca aprovechan el momento para apoltronarse . ¿Pero qué se hace para evitar esta farsa de oportunistas? No nos engañemos, tenemos lo que merece un país sensacional pero poblado por hipócritas que venden muy fácil la desvergüenza a potenciales engañados con derecho a voto incapaces de usar la inteligencia. Algunos esperan resentidos hasta el último momento para elegir el destino que puede abocarnos a una desintegración generalizada y no sería de extrañar que se repitiera la jugada de las anteriores elecciones con formaciones minoritarias gobernando en lugares donde nadie las ha elegido.

Cuando un niño aprende a montar en bicicleta y encuentra un árbol en el camino, termina estrellándose contra el obstáculo hasta que comprende que hay que esquivarlo. Los electores del PP que se sienten engañados están esperando a que Mariano Rajoy aparte el árbol para votarle, pero mucho me temo que si no hay un giro de manillar acabarán accidentados y no habrá bicicleta de la recuperación que reparar. Nuestra democracia no es tan infante como para tener que aprender a golpes una lección básica de supervivencia democrática. En teoría.

Enfrentarse a la realidad significa entender que la protesta indignada a corto plazo ya no sirve de nada. El sentido de urgencia es absoluto. O se moviliza el electorado del Partido Popular sin esperar a que Rajoy reaccione o caeremos en la propia trampa de una indignación que terminará devorando la oportunidad de seguir adelante con ciertas garantías de las que al día de hoy todavía disponemos. El giro de manillar ante las urnas puede evitar peor destino.

Estamos millones de acuerdo en que el presidente pudo impedir muchos males que nos aquejan-acaso solo bastaba ser honesto y cumplir un programa electoral-, pero ha decepcionado sin visos de enmendar el dislate. Es incuestionable que en algo tan vital como la economía ha cumplido con creces alejándonos a todos-los que le votaron y los que no- del abismo al que nos precipitó con engaños el zapaterismo, aunque no basta sin una exigencia mayor para afrontar otros problemas de urgente reparación institucional. Lo cierto es que no importa la suerte que pueda correr un Partido Popular decepcionante en muchos sentidos, pero sí la suerte del país que está coaligada al éxito o el fracaso de Rajoy en las próximas elecciones generales. Es lo que hay así nos pese.

Están más que justificadas cuantas protestas ha generado una legislatura errática donde se cometió el error de no resolver problemas además de los concernientes a la situación de la economía, pero hay que demostrar una madurez colectiva conscientes de que peor mal puede acontecer si no se moviliza el estricto sentido de conservación. No hay que fiarse de las encuestas que dan por acabada la efervescencia extremista. El PSOE es a Podemos como Podemos al PSOE. Acuden juntos a la cita electoral. A sabiendas de las miserias que ha generado el socialismo en España desde el felipismo, la decisión debería estar muy clara. Lo que menos necesitamos ahora es un frenazo y un giro de timón hacia oscuros horizontes sociopolíticos.

Al margen de afinidades o antipatías, así hasta nos pueda repatear, las próximas elecciones no ha de ganarlas Rajoy sino sus potenciales electores, aunque para ello tenga que gobernar de nuevo el Partido Popular. Ustedes ya me entienden, con todo lo que está en riesgo, es pura cuestión de sentido común.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (23)    No(0)

Foro(s) asociado(s) a esta noticia:

  • Si Rajoy no se moviliza, el electorado sí

    Últimos comentarios de los lectores (5)

    642 | Maris - 04/09/2015 @ 19:05:42 (GMT+1)
    Como cada semana dá en el clavo Ignacio, siga así hablando por muchos, saludos
    640 | Francisca - 04/09/2015 @ 18:36:43 (GMT+1)
    Cuesta creer haber llegado a esto, pero el articulista tiene toda la razón. Nos jugamos el futuro a una carta. Muy buena reflexión.
    635 | mariano - 04/09/2015 @ 09:20:19 (GMT+1)
    Totalmente de acuerdo. Excelente.
    633 | PAULA - 04/09/2015 @ 00:37:33 (GMT+1)
    ACERTADO COMO SIEMPRE , ME ENCANTA SU COLUMNA.
    GRACIAS POR DECIR LO QUE MUCHOS PENSAMOS PERO NO TENEMOS VOZ.
    632 | MARISA - 03/09/2015 @ 23:31:18 (GMT+1)
    Genial , tu comentario, es un placer leerte¡

  • Normas de uso

    Esta es la opinión de los internautas, no de El Imparcial

    No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.

    La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.

    Tu dirección de email no será publicada.

    Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.