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EXPOSICIÓN EN EL MUSEO DEL PRADO

El Divino Morales: la devoción de un pintor de éxito en el olvido

miércoles 30 de septiembre de 2015, 15:46h
El Museo del Prado dedica la primera exposición monográfica en casi un siglo al Divino Morales, uno de los artistas más importantes del Renacimiento español que gozó de gran éxito en vida, pero cuya producción artística ha sido marginada por la historiografía.
  • Sagrada Familia

    Sagrada Familia
    Óleo sobre tabla, 91 x 67 cm h.1554- 1560. Nueva York, The Hispanic Society of America

  • La Virgen de la leche

    La Virgen de la leche
    Óleo sobre tabla, 84 x 64 cm h. 1565. Museo del Prado

  • La Piedad

    La Piedad
    Óleo sobre tabla, 90 x 66 cm h. 1563. Polán (Toledo), Parroquia de San Pedro y San Pablo

  • El Nacimiento de la Virgen

    El Nacimiento de la Virgen
    Óleo sobre tabla, 69,2 x 93,2 cm h. 1562-67. Museo del Prado

  • La Virgen del pajarito

    La Virgen del pajarito
    Óleo sobre tabla transferida a lienzo, 210 x 178 cm 1546. Parroquia San Agustín de Madrid

  • La Virgen con el Niño y san Juanito

    La Virgen con el Niño y san Juanito
    Óleo sobre tabla, 167 x 122 cm h. 1545-55. Salamanca, S.I.B. Catedral de Salamanca

  • La Virgen del huso

    La Virgen del huso
    Óleo sobre tabla, 64,5 x 45 cm 1566. Museo del Prado

  • Cristo, Varón de Dolores

    Cristo, Varón de Dolores
    Óleo sobre tabla, 64,45 x 46,36 cm h. 1560. The Minneapolis Institute of Arts. The Ethel Morrison Van Derlip Fund

  • Cristo presentado al pueblo

    Cristo presentado al pueblo
    Óleo sobre tabla, 54 x 96 cm h. 1570. Real Academia de Bellas Artes de San Fernando

  • La Piedad

    La Piedad
    Óleo sobre tabla, 126 x 98 cm h. 1560. Real Academia de Bellas Artes de San Fernando

  • La Purificación de la Virgen o La Presentación de Jesús en el Templo

    La Purificación de la Virgen o La Presentación de Jesús en el Templo
    Óleo sobre tabla, 146,5 x 116 cm h. 1562. Museo del Prado

  • Lamentación ante Cristo muerto

    Lamentación ante Cristo muerto
    Óleo sobre tabla, 167,5 x 125 cm h. 1566. Museo de Salamanca. Ministerio de Educación, Cultura y Deporte

  • El Calvario

    El Calvario
    Óleo sobre tabla, 166,5 x 138 cm h. 1566. Museo el Prado. Donación Plácido Arango Arias

  • Ecce Homo

    Ecce Homo
    Óleo sobre tabla de roble, 182 x 94 cm. h. 1565. Lisboa, Museu Nacional de Arte Antiga

Un artista tan original como olvidado, apodado 'El Divino' y de nombre Luis Morales, merecía una exposición monográfica que contribuyera a la recuperación de su figura como parte fundamental de la historia del Renacimiento español. Ha sido este propósito el que ha llevado al Museo del Prado a dedicarle una muestra con la que se ha propuesto “inscribirlo en el siglo XXI y estudiarlo críticamente”, en palabras de Miguel Falomir, director adjunto del museo.

Morales, nacido en 1510 o 1511 y fallecido, probablemente, en 1586, fue a mediados del siglo XVI el pintor de mayor actividad en la zona de Extremadura influido por la pintura italiana y flamenca, pero también con referentes nacionales como Alonso de Berruguete. En su obra se percibe la huella del manierismo y del realismo del Barroco en su gusto por los contrastes lumínicos y la carga emocional de las escenas representadas.

Aislado de los grandes centros de producción, como ha recordado Miguel Zugaza, director del Prado, su trayectoria pictórica la dedicó exclusivamente al género religioso y, sobre todo, a cuatro temas: Virgen con el Niño, Cristo portando la cruz, Ecce Homo y la Piedad.

La devoción que emana de sus pinturas fue una garantía de éxito para el pintor, que gozó de la gloria económica y profesional en sus años de producción, aunque más adelante fue “ninguneado cuando no censurado”, según Falomir.

El historiador Antonio Palomino fue el primero en referirse a él como 'El Divino', aunque como recuerda el director adjunto del Prado, ese apelativo había sido utilizado por primera vez por Vasari para referirse a Miguel Ángel, aunque como alter ego de Dios por su capacidad creativa. Nada que ver con la connotación que utilizó Palomino, quien describe así al pintor por el contenido religioso de sus obras, que pueden contemplarse en la exposición en un montaje cuya atmósfera de quietud ahonda en la espiritualidad de lo mostrado.

Fue cognominado el Divino, así porque todo lo que pintó fueron cosas sagradas, como porque hizo cabezas de Cristo con tan gran primor, y sutileza en los cabellos, que al más curioso en el arte ocasiona a querer soplarlos para que se muevan, porque parece que tienen la misma sutileza que los naturales". (Antonio Palomino en el siglo XVIII)

Pintura espiritual

“Creó una marca reconocible”, cuenta Leticia Ruiz,comisaria de la muestra y jefa del departamentodePinturaEspañola del Renacimiento, quien lamenta que pese a tratarse de un virtuoso de la pintura, las copias, versiones y falsas atribuciones de sus obras “lo han desacreditado con sus caricaturas horrendas”.

Su seña de identidad, dice Ruiz en el catálogo de la muestra, fueron las imágenes de pequeño formato y repetida temática devocional. Si bien, como otros pintores del siglo XVI, también trabajó el retablo, técnica representada en la muestra por piezas como La Resurrección o El Calvario, recientemente donadas al museo por Plácido Arango. “Durante 50 años, y ayudado por su taller, realizó una veintena de retablos y obras de altar, de las que han quedado pocos ejemplos porque han sido destruidos o dispersados”.

La influencia de artistas italianos como Rafael o alemanes como Durero es posible percibirla en la factura de las obras, sobre todo en las Vírgenes o en composiciones como La Vírgen del pajarito, una de sus obras maestras. Asimismo, es interesante constatar el carácter innovador de Morales como se aprecia en La Virgen con el Niño escribiendo, un tema infrecuente, o en Cristo, Varón de Dolores, en la que el pintor dibuja a Cristo en actitud pensativa llevándose la mano al mentón al estilo de El pensador de Rodin. “Es una composición muy excepcional rara vez vista en otros artistas y seguramente influida por Durero”, comenta la comisaria a este periódico.

La “enorme belleza” de su pintura devocional, dice Ruiz, facilitó que se convirtiera en un pintor comercial, aunque no por eso de menor calidad pues la comisaria destaca la gran espiritualidad de su obra, el l cuidado puesto en la elección del soporte – roble báltico- ,el tratamiento técnico y o la construcción minuciosa.

Las 19 obras de la colección del Prado están acompañadas de las donadas por Arango y otras 35 procedentes de museos nacionales e internacionales, coleccionistas privados e instituciones religiosas.

Habitualmente, cuenta Falomir a EL IMPARCIAL, están expuestas una decena de obras de Morales en la colección permanente mientras que el resto se encuentra en los almacenes o en depósito. En los últimos 20 años, el Prado ha adquirido diez pinturas, la última La oración en el huerto (1560-1570), que ha sido incluida en la exposición.

Información sobre la exposición:

Lugar: Museo del Prado

Fechas: del 1 de octubre al 10 de enero

Horario: de lunes a sábado de 10:00 a 20:00 horas / domingos y festivos de 10:00 a 19:00 horas

Entrada: 14 euros (incluye la entrada a la colección permanente)

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    Últimos comentarios de los lectores (1)

    818 | extremeño - 01/10/2015 @ 09:12:05 (GMT+1)
    Me alegro que se haga justicia con Luis de Morales "El Divino".
    En un pueblo de Cáceres, Arroyo de la Luz, en su iglesia, se puede admirar la obra de este pintor, en su retablo mayor.
    Saludos

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