www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

NO SOLO ES CATALUÑA

jueves 08 de octubre de 2015, 12:57h
Escocia en el Reino Unido; Córcega y un par de regiones en Francia; el Tirol en Italia...

Escocia en el Reino Unido; Córcega y un par de regiones en Francia; el Tirol en Italia; algunas reivindicaciones históricas en Alemania conforman el mapa de los nacionalismos europeos a los que España se suma con Cataluña, el País Vasco y el añadido de ciertas Autonomías agazapadas.

Merkel y Hollande han reaccionado con firmeza ante los delirios decimonónicos. El Viejo Continente camina con paso firme hacia los Estados Unidos de Europa. La supracionalidad es lo que permitirá a los europeos competir con el gigante estadounidense y con las emergentes China e India. Los delirios del nacionalismo amenazan con torcer el rumbo del futuro europeo. Merkel y Hollande han condenado de forma inequívoca las aventuras nacionalistas, cuyo último alarde se ha producido en Cataluña.

Europa no puede volver la vista atrás. Se convertiría en una estatua de sal. Es necesario fijar las metas de un futuro unido. En los últimos años se han conseguido avances impensables hace tres décadas: la moneda común y la caída de las fronteras. Para afianzar el camino emprendido, Europa ha intervenido a Grecia, Portugal e Irlanda. Las economías europeas son interdependientes y deben ajustarse a las normas comunes.

Oriol Junqueras y su polichinela Arturo Mas son reliquias de tiempos pasados, a años luz de la modernidad. Han prosperado gracias a la debilidad, a la lenidad, a la cachaza del Gobierno de la nación. Pero Europa ha hablado alto y claro. No a los nacionalismos secesionistas. Europa significa de cara al futuro todo lo contrario.