Por primera vez tras 59 partidos de Liga consecutivos –desde diciembre de 2013-, Diego Pablo Simeone repitió once inicial. Los mismos que vencieron al Valencia en el Vicente Calderón fueron los elegidos para enfrentarse al Deportivo.
Con esta particular rareza deportiva, el tercer y sexto clasificado brindaron un partido con escaso bagaje ofensivo. Los rojiblancos se hicieron pronto con el control del balón, pero la maraña blanquiazul, bien dispuesta y ordenada, impedía cualquier acercamiento con peligro al área de Lux. Por la izquierda, por el centro o por la derecha, el Atlético lo intentaba de todas las maneras pero sin efecto.
El tedio se hacía cada vez más presente en Riazor, hasta que en el minuto 33 la zaga blanquiazul protagonizó una rocambolesca catástrofe. En un centro desde la izquierda, tras un primer rechazo, el balón cae a los pies de Sidnei, que trata de despejar el balón con fuerza. La mala fortuna quiso que se cruzara la cara de un compañero en la trayectoria del balón hacia la banda. Tiago, que pasaba por la frontal, se vio entonces con el esférico a sus pies. El portugués no dudó y tras controlarlo, mandó el balón al fondo de la red con un tiro raso y colocado hacia el lado derecho de la portería.
Con el tanto en contra, el orden deportivista se desmigajó y el ataque atlético se desmelenó. El mejor fútbol del partido duró esos doce minutos. Griezmann perdonó en el 38 tras mandar al cuerpo de Lux la pelota que rebotó en el poste tras un remate de cabeza de Godín tras un centro de Koke.
Poco después, fue Carrasco el que logró controlar dentro del área tras un desmarque, pero su disparó se marchó alto. Justo antes de que pitara el descanso, otro remate de Griezmann se iba fuera. El frenesí atlético se quedaba sin la recompensa del gol.
Para la segunda parte, los equipos parecieron estar de acuerdo en intercambiar papeles en los vestuarios. El Atlético se conformaba con su gol y se quedó a la espera de lo que hiciera el Deportivo, que no dudó encoger el balón y buscar el empate con el beneplácito de los madrileños.
Aún así, Simeone no las tenía todas consigo y trató de recuperar el control dando entrada primero a Correa por Carrasco en el minuto 60 y a Saúl por Jackson Martínez en el 72. Sin embargo, lo que nadie esperaba era el nuevo error que iba a cambiar el partido poco después del cambio.
En un balón suelto y sencillo que se dispuso Giménez recuperar en la esquina del borde del área con la línea de fondo encontró Lucas Pérez petróleo y fabricó un golazo. El español le robó la cartera al uruguayo, siguió con el balón por la línea de fondo hacia el terreno de Oblak, al que dejó atrás con un regate de fútbol sala, volvió a dejar en evidencia a Giménez con un amago y marcó a placer el tanto del empate.
Con el 1-1 en el marcador, Simeone relevó a Tiago para meter a Torres. A pesar de ello, el domino siguió siendo del Deportivo, que no contento con el empate siguió en busca de la victoria. Un disparo de rosca de Fajr en el minuto 87 que fue repelido por el larguero estuvo a punto de llevar la algarabía a Riazor pero al final, pese a las intenciones de unos y otro en la primera y la segunda mitad, dos errores fueron los que dejaron el definitivo empate a uno.
- Ficha técnica:
1 - Deportivo de La Coruña: Lux; Laure (Juanfran, min.75), Lopo,
Sidnei, Navarro; Celso Borges, Mosquera; Fede Cartabia, Fayçal Fajr, Jonás Gutiérrez (Luis Alberto, min.69); y Lucas Pérez.
1 - Atlético de Madrid: Oblak; Juanfran, Giménez, Godín, Filipe; Koke, Gabi, Tiago (Torres, min.82), Yannick Carrasco (Correa, min.61); Griezmann y Jackson Martínez (Saúl Ñíguez, min.71).
Goles: 0-1, min.34: Tiago. 1-1, min.77: Lucas Pérez.
Árbitro: Pérez Montero, del colegio andaluz. Mostró amarilla a Fayçal Fajr (min.15) y Fede Cartabia (min.90), por parte del Deportivo.
Incidencias: Partido de la décima jornada de la Liga BBVA disputado en el estadio de Riazor ante 24.608 aficionados.