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ENSAYO

Iñaki Ellakurría y José Mª Albert de Paco: Alternativa naranja

domingo 15 de noviembre de 2015, 16:14h
Iñaki Ellakurría y José Mª Albert de Paco: Alternativa naranja

Debate. Barcelona, 2015. 304 páginas. 17,90 €. Libro electrónico: 9,99 €

Por Jordi Canal

Una rápida mirada a sondeos y encuestas de las últimas semanas permite constatar que el político mejor valorado, en estos momentos, en España es Albert Rivera, líder de Ciudadanos y candidato por este partido a la presidencia del Gobierno en las elecciones generales del próximo mes de diciembre. Su formación, nacida en tierras catalanas, se sitúa, según estas fuentes, en el tercer puesto, por delante del experimento podemita y por detrás de los dos partidos que han conformado el sistema bipartidista hispano desde los años 1980, PP y PSOE. En los comicios catalanes de hace unas semanas, con Inés Arrimadas al frente, C’s -siglas de Ciutadans-Partido de la Ciudadanía- se convirtió en la segunda fuerza del Parlament, pasando de 3 escaños en 2006 y en 2010 y 9 en 2012 a un total de 25 escaños en 2015. Tras las municipales y autonómicas de mayo de 2015, el partido de Rivera se convirtió en decisivo, asimismo, para la investidura de la socialista Susana Díaz en Andalucía y de la popular Cristina Cifuentes en la Comunidad de Madrid. Finalmente, en las elecciones europeas de 2014 obtuvieron dos eurodiputados: Javier Nart y Juan Carlos Girauta.

Para conocer los orígenes de este partido debemos situarnos una década atrás. El 7 de junio de 2005, quince intelectuales catalanes presentaron un manifiesto en el restaurante Taxidermista de Barcelona: Félix de Azúa, Albert Boadella, Francesc de Carreras, Arcadi Espada, Teresa Giménez Barbat, Ana Nuño, Félix Ovejero, Félix Pérez Romera, Xavier Pericay, Ponç Puigdevall, José Vicente Rodríguez Mora, Ferran Toutain, Carlos Trias, Iván Tubau y Horacio Vázquez-Rial. Las reuniones habían empezado el año anterior, impulsadas inicialmente por el escritor y periodista Arcadi Espada. Las actuaciones del gobierno tripartito entre socialistas, independentistas y excomunistas verdes, presidido por Pasqual Maragall, mostraron que, a pesar del final de la etapa Pujol, el nacionalismo seguía estando en el centro de la política catalana. La reforma del Estatut, que sin duda está en la base de la situación tan preocupante como abracadabrante de la Cataluña de 2015, se había convertido en la tarea central de los nuevos gobernantes.

En aquel entonces las principales discusiones entre los promotores de la iniciativa se centraron en la estrategia organizativa -partido o plataforma- y el posicionamiento ideológico -liberalismo versus social-democracia, un debate que iba a durar mucho tiempo y que dio lugar a bastantes enfrentamientos internos-. Arcadi Espada y Francesc de Carreras personificaron las posturas en liza. Sea como fuere, en julio de 2006 acabó naciendo el nuevo partido con el joven Albert Rivera como líder. La denuncia del nacionalismo y la defensa del bilingüismo y la Constitución iban a ser elementos primordiales del ideario. En el nombre de la formación (Ciutadans-Partido de la Ciudadanía) primaba la voluntad de insistir en la necesidad de abordar los problemas reales de los ciudadanos.

La apasionante aventura de este partido, símbolo principal de la actual renovación de la política en España, constituye el tema del reciente libro de los periodistas Iñaki Ellakurría y José María Albert de Paco -este segundo, además, participó en los primeros pasos de la formación, antes de darse de baja-, titulado Alternativa naranja. Ciudadanos a la conquista de España. Estamos ante un estudio que aborda con detalle todos los pasos, trufados de conflictos y dificultades, de éxitos y esperanzas, de la formación que ha adoptado el color naranja para identificarse (quizás esta sea precisamente mi única objeción -bien menor- a la obra, esto es, no explicar las razones explícitas de dicha opción cromática, más allá de los tópicos conocidos). La crónica, con estilo ágil y estructura pendular, resulta muy interesante y documentada. Y algunas frases muestran una extraordinaria precisión, como ocurre al definir a Albert Rivera como “ante todo, un hombre de acción, un animal político con más olfato que lecturas y, sobre todo, con un extraordinario instinto de supervivencia”. Los autores nos presentan los debates y conflictos internos entre personalidades y de tipo ideológico, algunos errores de bulto, la imposible convergencia con UPyD -cuya responsabilidad recae sobre todo en esta última-, la hábil utilización de los debates televisivos para darse a conocer, el efectivo uso de las posibilidades de la red –algo que Espada tenía muy claro desde el principio y que Rivera ha sabido manejar excelentemente, en especial Twitter y Facebook-, la transformación en un movimiento que da el salto desde Cataluña a toda España, las propuestas para una nueva política y los triunfos recientes.

No quiero olvidarme tampoco de destacar el pequeño anejo que figura al final del libro, que constituye una magnífica muestra de la zafiedad y suficiencia de los opinadores del nacionalismo catalán frente al surgimiento de C’s y su entrada en el Parlamento de esta autonomía en 2006. Para uno de ellos, Joan Vall Clara, se trataba de “un conjunto de gente inadaptada en una sociedad que funciona perfectísimamente”. ¡Antológico! Muchos ataques de este tipo ha recibido, a lo largo de su existencia, este partido desde el nacionalismo. El libro de Ellakurría y Albert de Paco es, en definitiva, una lectura imprescindible para entender las evoluciones de una formación que seguramente tendrá, en los próximos meses, un protagonismo central en la política de España.

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