www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

DESDE ULTRAMAR

Actualidades del idioma español

jueves 03 de diciembre de 2015, 20:25h
Hablemos del idioma español que, como siempre pasa, nos aporta noticias que merecen comentarse por concernirnos a todos quienes lo hablamos por el mundo.

Dado que existe la activísima Asociación de Academias de la Lengua Española (ASALE) que se reúne cada cuatro años para deliberar sobre los temas acuciantes de nuestro idioma, mirar su labor nos conduce a comprender mejor la dinámica académica de nuestra lengua, con su ánimo ordenador más que regulador, me parece y salvo su mejor opinión, apreciado lector en ambos mundos.

La ASALE fue creada en México en 1951, como respuesta a la intentona franquista de constituirla iniciando sus trabajos en Madrid con un deje imperialista, como proyecto lingüístico imperial, y fundarla en México la salvó de tales embistes y así se suavizara tal hecho. El gobierno mexicano amenazó con boicotearla, de persistirse en la idea de fundarla en España, con cuyo gobierno no había relaciones diplomáticas. Se palió la posibilidad de que a través del idioma imperara un criterio más eurocentrista (e hispano-imperialista, como soñaba Franco en la vertiente internacional hispánica de su nacionalcatolicismo). Y si bien aún se puede acusar a la lengua española de parecer demasiado eurocentrista, no puede negarse que hoy es mucho más amplia, democrática, incluyente e igualitaria en la consideración de los aportes de todos los hablantes. Se trabaja en ello y falta mucho por hacer, avanzándose algo.

Congregarse la ASALE en México nuevamente, nos alegra. Y más con el involucramiento de la secretaria general iberoamericana, la costarricense Rebeca Grynspan –que ha sido considerada en 2014 como una de los 50 iberoamericanos más influyentes– quien ha ofrecido su apoyo a la promoción del idioma. Enorme.

Tres asuntos destaco en el marco de estas reuniones efectuadas en la capital mexicana con motivo del XV congreso de la ASALE: que el DRAE ya incopora en línea cuantos cambios incluyó la edición impresa conmemorativa de la RAE presentada el año próximo pasado; que se hizo la presentación del Corpus Diacrónico y Diatópico del Español de América, CORDIAM, financiado por la Academia Mexicana de la Lengua (que ha verificado este congreso para marcar sus 140 años de existencia) y la continuación del impulso para la constitución de la Academia ecuatoguineana, que merece existir porque allí, en Guinea Ecuatorial, se habla nuestro idioma. Abogo siempre porque no perdamos de vista al país africano como parte que es de una cultura iberoamericana y que tiene mucho más vivo al idioma incluso, que Filipinas, que sí posee su academia correspondiente.

Y me remito al CORDIAM (www.cordiam.org) que es un esfuerzo mayúsculo por reunir textos escritos entre los siglos XVI y XIX, implicando un acercamiento a ellos y el devenir de los usos de la lengua común. Inicia su acervo con 3,600 documentos provenientes de 61 fondos e involucra las valoraciones y anuencias de 43 académicos abocados en añadirlos, en una ingente y perínclita acometida multinacional que promete nutrirse con recopilaciones periodísticas redactadas en América y España desde el siglo XVIII. Se antoja incitante y provocativa semejante tarea de colosal labor y de alcances insospechados, poniendo a nuestro alcance obras originarias de una extensísima geografía que abarca desde el sureste de Estados Unidos, pasando por Haití o Guyana, hasta América Meridional y España, desde luego. La compilación promete y permitirá conocer de forma mucho más ardua e idónea, cómo se ha confeccionado y usado el idioma a través de los siglos, mediante la consulta de estos testimonios únicos.

Así que el idioma está nuevamente de manteles largos. Enhorabuena. Su vitalidad plasmada en su simpática letra emblemática, la ñ, nos recuerda con ella que es camuña que germina, un esfuerzo que apuña trabajos incesantes en pos de y que esperemos que no lo desroñen los académicos, desmoroñándolo. Dan ganas de agañotar al que se atreva afreñirlo. No permitamos que tanta palabra acabe en el albañal, pues merece no perderse. Y aunque a veces el Tío Camuñas no ha de cargárselos a tales vocablos ni menos aún, deben eso sí no considerarse meros mañizos, pues igual podemos degustar una ñ en un doñaguil que en un abruño.

Que a veces hay que encizañar a quienes quieren minimizar la ñ, sí, no obstante que nos deje un poco engarañao saber que tardaremos en darle lustre, aunque nos empeñemos en tenerlo al idioma como un orvañal, a juicio de los más sabedores. Pero ni va petiñoso ni es una aceña como si alfeñara el esfuerzo de todos los académicos por depurarlo de arcaísmos y demás, a veces empobreciéndolo con las actualizaciones académicas. Empero, nuestra lengua no es una madagaña, que sin ser furruñas, no ejercita gañanía. Tampoco es idioma fariñó ni va volcado a entuñarse.

Con lo discutido en México, no vamos a ceñar ni a hacer mohín. Debemos zuñir a los hablantes cual viduños y sus aportaciones sumarlas desde todas las latitudes, que nos pueden enriquecer sobremanera. No seremos bahameños o judeoespañoles o ñurdos, pero sí seremos incluyentes de todo esfuerzo y valoraremos el deseo expreso de uñir nuestras participaciones para acrecentar el acervo palabrario. No se trata de ir de restañasangres, sino de que nos reconozcamos diversos pero afines, de que retoñeciáramos como una potencia lingúistica que merecemos ser y en eso estamos inmersos y trabajando; para serlo, no malenseñaremos el idioma, lo procuraremos, inescudriñable en su genio y sus afectos. No merece traseñalarlo por caprichos o ignorancia, despañolizándolo. Por el contrario, nuestro orgullo se agiganta al saberlo amplio, diverso, noble.

Conocer nuestro idioma y sus esfuerzos, nos obliga a esmerarnos en su uso. Y voy más: la lengua obliga a consultar sus obras, que la soportan cual sobremuñoneras, aprendiendo de ella y de sus hablantes. Lo de México ha sido un paso firme y merece aquiltarse. Lo dicho: estamos de fiesta quienes hablamos español.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (2)    No(0)

+

0 comentarios