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COSAS VEREDES

El insulto de Sánchez a Rajoy decide el debate

martes 15 de diciembre de 2015, 00:38h

Pedro Sánchez salió de su casa este lunes por la noche con una pala y un revólver y se pasó las dos horas del cara a cara con Mariano Rajoy disparando sin descanso a su contrincante con Bárcenas, Rato, cifras y acusaciones varias, algunas muy desafortunadas que Rajoy no dudó en aprovechar a modo de bumerán. Ni las llamadas de atención del moderador ni las numerosas preguntas que dejó sin contestar con tal de repetir hasta el aburrimiento sus ataques le hicieron cambiar el paso y lo que terminó cavando, al amparo de una fría noche de diciembre, fue su propia tumba política o lo poco que faltaba para terminarla.

Qué poca clase, qué poca elegancia y qué poca altura intelectual. Desde el primer minuto, invirtió sus turnos de intervención en atacar a Mariano Rajoy, hasta tal punto que llegó a llamarle “indecente”. Y se lió, porque Rajoy saltó como una fiera ante semejante “afirmación ruin, mezquina y miserable” y le acusó de “emponzoñar el debate” con su “intervención deleznable y miserable”. “No voy a aceptar que me insulte”, le espetó Rajoy a Sánchez sacando pecho y afirmando ser un político honrado que lleva 30 años ejerciendo “y no por dinero”.

Mientras, los grandes asuntos veían agonizar su momento de gloria a costa de estos ataques sin que brillaran en el debate propuestas e ideas para mejorar un país que tiene algún que otro problema más importante y urgente que resolver y que esperaba más, mucho más de este enfrentamiento dialéctico.

Aunque Pedro Sánchez ya había metido la pata al final de la primera parte del cara a cara acusando al presidente del Gobierno de recortar el derecho de las mujeres a ser madres. Rajoy no desaprovechó semejante patinazo de su oponente para enseñar los colmillos y pedirle explicaciones sobre semejante afirmación de forma reiterada, cosa que no consiguió aunque sí dejar en evidencia a un Sánchez con muchas balas pero poca base sólida para argumentar sus propias acusaciones.

Como cuando se precipitó a airear su sueldo como líder de la oposición, 88.000 euros brutos al año, frente a los más de 200.000 que declaró Rajoy cuando ocupaba ese mismo puesto, pero no le quedó tan bonito y bien armado el argumento cuando Rajoy le recordó que como presidente del Gobierno ingresa menos que él: 78.000 euros.

Otro gancho de Sánchez, también fallido, fue el que lanzó al citar por enésima vez los casos de corrupción con nombres y apellidos y acusar a Rajoy de no haber dimitido cuando debía hacerlo. Pero Rajoy, que a esas alturas del debate ya había calentado lo suficiente, se lo devolvió lanzando a su oponente a la otra esquina del cuadrilátero al preguntarle por qué no presentó, si eso era lo que pensaba, una moción de censura contra él ni le preguntó en ninguna de sus 23 intervenciones posteriores que por qué no dimitía.

No fui capaz de contar las veces que Sánchez interrumpió a Rajoy ni tampoco las que pronunció un “mire señor Rajoy”, en especial mientras su contrincante tenía el turno de palabra. Resultaba difícil escuchar al líder del PP en muchos momentos mientras era pisado por el atropellado acoso de Pedro Sánchez.

Pero también Rajoy se deslizó por esa pendiente del “y tú más” que tanto aburre e indigna a unos españoles cansados del intercambio perpetuo de acusaciones entre los dos principales partidos políticos hasta el momento. Quizá por eso las formaciones emergentes han cosechado tantos apoyos en tiempo récord y es más que probable que este lunes hayan sumado algunos más ante semejante espectáculo.

Rajoy, además de no desaprovechar ni un solo error de su rival para pedirle unas explicaciones que no consiguió en ninguno de los casos, se subió al ring con el socialista para escupirle que carece de “cuajo y personalidad” y acusarle de estar “desesperado por la situación”.

Bronco, tenso, poco elegante y muy repetitivo fue este debate de pocas ideas y propuestas que, en mi opinión, ganó Mariano Rajoy por argumentos, por educación y por los errores del propio Sánchez, aunque estoy segura de que muchos opinarán que los verdaderos vencedores de este cara a cara fueron los ausentes Albert Rivera, de Ciudadanos, y Pablo Iglesias, de Podemos.

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    Últimos comentarios de los lectores (3)

    1286 | Pontevedresa - 15/12/2015 @ 18:57:00 (GMT+1)
    "Las llamadas de atención del moderador" ¿Qué debate vió vd. señora subdirectora, una, y solo una vez el moderador en la primera intervención del debate el moderador paró a Sánchez que salió como un mihura embistiendo a Rajoy. Después el moderador se convirtió en estatua de sal. El debate ha sido la muerte política para Sánchez, grosero, faltón, insultador, irritado, violento verbal, nadie le confiaría nada a alguien que tiene tan poco autocontrol. Una embestida fallida.
    1278 | AREVALO - 15/12/2015 @ 09:48:25 (GMT+1)
    Lo bueno de todo esto es que el lunes pedro sanchez habrá quedado en el recuerdo,sus mismos compañeros le mandaran a la basura que es su sitio natural.
    1275 | Elena - 15/12/2015 @ 06:37:48 (GMT+1)
    El mediador no hizo su trabajo, es màs me atreveria a decir que favorecio el acoso de Sànchez a Rajoy.

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