www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

NOVELA

Pablo Montoya: Tríptico de la infamia

domingo 03 de enero de 2016, 18:58h
Pablo Montoya: Tríptico de la infamia

Random House. Barcelona, 2015. 305 páginas. 17,90 €

Por Jorge Pato García

Según el Diccionario de la Real Academia un tríptico es, entre otras cosas, una “pintura, grabado o relieve distribuidos en tres hojas, unidas de modo que puedan doblarse las de los lados sobre la del centro”, con lo que siempre ha otorgado este tipo de elementos un doble aspecto de secreto y de revelación. El secreto porque mientras que están cerradas sus hojas nos plantean la duda de lo que se oculta en su interior, albergando siempre la esperanza de que sea algo de gran belleza o valor. Y la revelación porque al abrirlo descubrimos ese secreto, se nos muestra una historia, un hecho o una cuestión relevante, normalmente relacionando todo el contenido en las tres caras internas. Por eso esta novela tiene un título tan acertado. Cuando se afronta su lectura ya sabemos que encontraremos tres partes, no visuales, pero sí de lectura.

Las tres tablas que componen este tríptico son tres maestro del siglo XVI, un periodo convulso y en el que el Descubrimiento de América marca un hito en la humanidad. El primero de ellos es Jacques le Moyne, un ilustrador francés cuyas obras sobre el Nuevo Mundo, tanto a nivel botánico como étnico han sido de una trascendencia enorme. El segundo de ellos es François Dubois, un pintor hugonote francés, cuya representación de Matanza de San Bartolomé es una obra de fama mundial.

Y, por último, el tercer artista es el grabador belga Johann Theodorus de Bry, también con una amplia obra sobre el recién descubierto continente americano. Claramente Pablo Montoya ha elegido a perfectos protagonistas para su novela, ya que la época tiene dos puntales históricos, uno en cada orilla del Atlántico. La percepción de los indígenas americanos a los ojos de los europeos es sin duda la perspectiva que aportan tanto el ilustrador Moyne como el grabador de Bry.

Pero no menos importante son las guerras de religión que asolaron la Vieja Europa durante ese siglo. El propio Dubois sufrió en sus carnes la persecución y la necesidad de huida a causa de sus creencias, quizás por eso se esmeró tanto con su obra más conocida, pues aunque no está claro si la vivió en primera persona, sí consigue trasladar toda la crueldad que en ocasiones genera la sinrazón humana. Y aunque estos hechos son de hace más de cinco siglos, a día de hoy la religión sigue siendo utilizada en interés propio y el nombre de Dios, con independencia del credo, o laausencia del mismo, como armas de segregación, discriminación e incluso como justificación de la muerte, el terror y el asesinato.

Sin duda alguna esta novela nos ayudará a entender mucho de lo ocurrido en esa época con una perspectiva distinta, sobre todo cuando se puede también contemplar cómo muchos de los que fueron a aquel Nuevo Mundo, sobre todo españoles, pensaron en los derechos y la dignidad de las personas que habitaban los nuevos territorios.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (1)    No(0)

+
0 comentarios